Es el otro, siempre el otro
Le preguntó Dios: ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras? El hombre contestó: La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.
07 DE OCTUBRE DE 2026 · 22:00
Le preguntó Dios: ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras? El hombre contestó: La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí. Entonces Dios le preguntó a la mujer: ¿Qué has hecho? -La serpiente me engañó —contestó ella—. Por eso comí. (Génesis 3:11-13)
Hoy las cuerdas del violín
gimen todas desgarradas,
heridas por gente ruin
que crueles las maltratan.
Por vibrato ruge un mastín;
con su arco cargan flechas,
que culebrean en un sinfín
de abyectas y sucias guerras.
¿Quién perdió la partitura,
quién creó lo disonante,
quién compuso la locura
y los acordes de sangre?
Notas negras, cuervos sin ojos,
señalan -como en Edén-
que es el otro, siempre el otro,
el traidor, malvado e infiel…
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Mirad@zul - Es el otro, siempre el otro