Un niño de dos años, primera eutanasia de un menor de 12 años en los Países Bajos
La comisión encargada de supervisar el caso afirma que el médico actuó “con la debida diligencia” y contó con el apoyo de los padres, a pesar de las opiniones contrarias de otros médicos a los que también se consultó.
Evangelical Focus · AMSTERDAM · 28 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · 20:55
La comisión de supervisión designada por el gobierno neerlandés para analizar el primer caso de eutanasia de un menor de 12 años en los Países Bajos concluyó que el médico responsable la llevó a cabo “con la diligencia debida”.
Según el informe de la comisión, el niño, de casi dos años, nació prematuramente a las 26 semanas de gestación, sufrió daño cerebral y fue diagnosticado con parálisis cerebral espástica y síndrome de espasmos epilépticos infantiles. También es probable que el niño tuviera problemas de visión.
Debido a que la medicación contra la epilepsia no surtía efecto, el niño a menudo no podía dormir. Además, se le acumulaba mucosidad en los pulmones, lo que le dificultaba la respiración y la deglución, según indicaron las autoridades en un informe tras la muerte del niño.
Los médicos afirmaron que el desarrollo cerebral del niño era equivalente al de un bebé de seis semanas.
“Todas las facetas del ‘ser humano’ en términos de habilidades motoras, comportamiento y personalidad se vieron gravemente afectadas, y no habría ninguna mejoría”, afirma la comisión en su informe.
Opiniones encontradas entre los médicos
En base a esto, los padres solicitaron la eutanasia para su hijo y, tal y como exige la ley, obtuvieron una segunda opinión.
“Estos médicos señalaron que, en aquel momento, no existía un sufrimiento continuo e insoportable. La epilepsia iba acompañada de un malestar significativo, pero las crisis epilépticas no eran continuas”, explica el informe.
La conclusión de estos otros expertos médicos fue que “existían soluciones alternativas razonables, como los cuidados paliativos y alternativas farmacológicas que podrían conducir a un mejor control de las crisis”.
Sin embargo, los padres rechazaron los cuidados paliativos y solicitaron otra opinión. El tercer médico coincidió con el primero, subrayando que “no existía ninguna posibilidad de reducir o eliminar el sufrimiento de ninguna otra forma razonable que no fuera poniendo fin a la vida”, señaló la comisión supervisora.
La Fiscalía (OM) revisará ahora también este caso para decidir si está de acuerdo con la valoración del comité o si procesa al médico.
La eutanasia es legal desde 2002
La Ley neerlandesa sobre la interrupción de la vida a petición del interesado y el suicidio asistido, que permite la eutanasia a personas mayores de 12 años, se aprobó en 2002, lo que convirtió a los Países Bajos en el primer país del mundo en legalizar la eutanasia.
Dos años más tarde, la eutanasia pasó a ser legal para los bebés menores de un año en circunstancias excepcionales y para los menores de 12 años o más, siempre que se contara con el consentimiento de los padres.
En 2024, la ley se amplió para permitir la eutanasia de niños de entre 1 y 12 años si padecen una enfermedad terminal, sufren de forma insoportable sin perspectivas de mejoría y no existe ninguna alternativa razonable de tratamiento o cuidados paliativos.
Cristianos advirtieron en 2022
En 2022, las iglesias protestantes neerlandesas enviaron una carta al Congreso de los Diputados en la que advertían de que, “aunque las enfermedades graves que ponen en peligro la vida pueden dar lugar a situaciones complejas y angustiosas, los niños no pueden tomar una decisión independiente cuando se trata de poner fin a la vida de forma activa”, según informó el periódico Reformatorisch Dagblad.
“Tememos que esta propuesta dé lugar a un debate sobre la posibilidad de la eutanasia para otros colectivos de personas con discapacidad, como las que padecen demencia grave. Esto supone una gran amenaza para las personas que se encuentran en situaciones vulnerables”, añadieron.
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