“Como cristianos debemos dar ejemplo con nuestros actos de lo importante que hoy resulta cuidar y conservar”

Una formación organizada por el grupo de Bioética y Salud de la Alianza Evangélica Española aborda las prácticas de consumo ético existentes y la necesidad de ser cuidadosos con el planeta.

Redacción PD

MADRID · 25 DE OCTUBRE DE 2023 · 10:00

Buena parte de la reflexión se basa en la necesidad de una conciencia climática que lleve a tomar decisiones responsables. /<a target="_blank" href="https://unsplash.com/es/fotos/una-gran-pila-de-basura-sentada-al-costado-de-una-carretera-z_Abhu-i8xk#:~:text=Foto%20de-,Hans%20Ripa,-en%20Unsplash">Hans Ripa</a>, Unsplash.,
Buena parte de la reflexión se basa en la necesidad de una conciencia climática que lleve a tomar decisiones responsables. /Hans Ripa, Unsplash.

Reflexionar sobre el desarrollo de los modelos históricos de producción hasta llegar a nuestra era capitalista, explorar distintas prácticas de consumo ético y valorar el compromiso cristiano con ellas. Son algunas de las cuestiones que se han abordado en un taller temático organizado por el Grupo de Trabajo de Bioética y Salud de la Alianza Evangélica Española, el pasado 21 de octubre.

La ponencia ha ido a cargo de Federico Velázquez, que ha comenzado repasando los acontecimientos en la evolución de los modelos de producción hasta llegar al marco de la crisis ambiental. “El capitalismo, que se fue configurando en las últimas décadas del siglo pasado como sistema hegemónico, tiene como objetivo único la obtención del beneficio, a lo que se supedita todo lo demás. Si, incluso los seres humanos no dejan de ser mercancía, cuya fuerza de trabajo se compra y explota, ¿cuánto más no iba a ser la naturaleza?”, ha asegurado.

Velázquez ha señalado que se comienza a hablar de “crisis ambiental” en el contexto actual de un “sistema económico insaciable”, y ha dado cuatro razones para justificar tal concepto. “Con una fuerte presión de la publicidad y el marketing, automóviles, ordenadores, teléfonos móviles, equipos de visión y sonido, ropa y calzado, etc., se renovaban en tiempos insólitamente cortos, instigados por una publicidad permanente y agresiva que señalaba como triunfadores a los que poseyeran el último modelo de cada uno de los artilugios que los medios ofertaban”, ha comentado criticando el exacerbado consumismo actual.

 

Cuatro factores para hablar de crisis ambiental

El primer factor que ha nombrado Velázquez respecto a la realidad de la crisis ambiental es el de “la globalidad”, que ha dicho, “no supone sólo un aumento en la intensidad de los impactos, sino un ‘salto cualitativo’, un nuevo perfil en los problemas ambientales que exigirá esfuerzos combinados para su resolución”. 

En segundo lugar ha señalado “la rapidez a la que la crisis ambiental se está produciendo”. “La forma en la que hoy evolucionan los problemas ambientales suele ser de tipo exponencial, lo que nos habla de cómo en las últimas décadas se han ido intensificando”, ha remarcado.

Después ha hablado del “número de aspectos problemáticos que solemos citar cuando nos referimos a la actual situación ambiental”, apuntando que ya no es posible únicamente hablar de la contaminación del aire o del agua, sino que “cada vez aparecen nuevas áreas de interés y preocupación”. Por último, ha destacado “la persistencia”, en referencia a la dificultad cada vez mayor de “eliminar y liquidar los problemas ambientales”.

“La crisis ambiental tiene responsables. Se nos quiso hacer creer algún tiempo atrás que era el precio del progreso, consecuencia inevitable de nuestro necesario desarrollo. Mas hoy sabemos la mentira que ese mensaje escondía, porque no es el resultado del progreso, sino de una determinada forma de entenderlo”, ha añadido Velázquez.

 

Valores ambientales

En su ponencia, Velázquez también ha mencionado algunos valores ambientales a tener en cuenta como representativos de una “conciencia ambiental” que es necesaria “para reducir nuestros niveles de consumo y plantar cara a un modelo de crecimiento económico que se apoya en bienes y productos, si no superfluos, de incesante renovación”.

En este sentido, Velázquez ha hablado de “austeridad” como “el gran revulsivo a la sociedad de consumo”, y ha afirmado que “consumiendo menos podremos consumir todos, ahora y en el futuro”.

También ha apuntado a la importancia de la “conservación” y del “respeto”, que ha dicho, “no pretende quedarse sólo entre humanos sino extenderse hacia toda forma de vida para las que este planeta es también el suyo”. 

Por último ha apelado al “sentido histórico”, que “cuestiona el ‘vive el momento’ que la publicidad y el sistema quieren generalizar”, y también de “compromiso” como clave para cuestionar “el modelo individualista que se agota en lo más cercano”.

Consejos prácticos para el consumo responsable

El taller ha concluido con una serie de propuestas prácticas a considerar para garantizar ese consumo diferente y responsable. Viviendas con criterios de eficiencia, preferencia por los modelos de transporte no motorizados o una priorización de los alimentos de cercanía y de temporada son algunas de las claves que ha señalado Velázquez.

También ha apuntado al cuidado del consumo del agua, y ha enfatizado la necesidad de reducir el consumo textil y de carne. O la cuestión del reciclaje, con la que ha dicho, “podemos cerrar los ciclos de muchos materiales y reducir el consumo energético y las emisiones de dióxido de carbono”. 

Otras formas de desarrollar un consumo ético que ha recomendado Velázquez son el apoyo a prácticas alternativas, como el comercio justo, y el hecho de no dejar de ser “críticos con el consumo, la publicidad y la moda”.

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