Ciclo de vida del grupo (III)

La comunión del grupo es un elemento fundamental para que las personas no creyentes se sientan a gusto y para que, entre todos, se fortalezcan los lazos de oración por ellas.

21 DE SEPTIEMBRE DE 2019 · 20:40

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Habiendo expuesto ya las etapas 1 y 2, ahora vamos a entrar en la tercera, a la que denominamos «Comunidad»:

Etapa 3. Comunidad

Esta es la mejor etapa de la vida del grupo, pero también la más peligrosa y nociva para el cumplimiento del objetivo evangelístico.

Tras la resolución de los conflictos, los participantes comenzarán a sentirse más y más a gusto con los otros y también en los encuentros. Las reuniones serán esperadas y se considerarán uno de esos buenos momentos de cada semana. Con certeza, cada miembro del grupo contribuirá en una u otra medida para ello.

La duración aproximada de esta etapa es de un par de meses y el objetivo es: Lidiar con las relaciones, buscando la edificación de todos.

Los problemas más comunes en esta etapa son los siguientes:

• El deseo de que todo continúe como está. La comunión será tan agradable que las personas se sentirán tentadas a luchar para mantener el grupo tal y como está.

• Que el grupo se cierre en sí mismo olvidándose de su propósito de evangelizar a otras vidas.

• Que el líder se acomode con este período de calma del grupo y desarrolle una postura de mantenimiento del trabajo y no de la expansión en rumbo al crecimiento.

Hay grupos que buscan como objetivo la comunión. Otros buscan la enseñanza bíblica, la oración, la alabanza… Aunque son objetivos perfectamente válidos y enriquecedores, este modelo de grupo de hogar tiene como meta el evangelismo. Todo lo demás, aunque importante, incluso necesario, no es un fin en sí mismo. En el tema que estamos tratando, la comunión del grupo es un elemento fundamental para que las personas no creyentes se sientan a gusto y para que, entre todos, se fortalezcan los lazos de oración por ellas; pero el objetivo es llevarles el precioso mensaje de la salvación en el evangelio. La comunión es una herramienta; el evangelismo es la finalidad.

Consejo importante: Es hora de recordar una vez más que el grupo existe para alcanzar a los perdidos. El líder puede utilizar alguna herramienta como una ficha de relaciones para incentivar el evangelismo. Además, se intensificará la cuarta E de la reunión, que es el Evangelismo. El fortalecimiento de las relaciones entre discipuladores y discipulados también es un factor clave que el líder tendrá que supervisar.

Como siempre, queremos recordar que lo que presentamos es un modelo de grupos de hogar. No es el único, y quizá tampoco sea el idóneo para todas las iglesias en cualquier situación. Sin embargo, es un modelo aplicado por muchas comunidades en todo el mundo con unos resultados excelentes.

Estas informaciones así como materiales de apoyo y otras herramientas, están disponibles en www.diakonos.es. Para más información, pueden entrar en contacto con proyecto@diakonos.es.)

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