El mejor regalo de la Navidad
Si tu enfoque sigue siendo el consumismo materialista, deja que te recuerde el motivo de la celebración.
27 DE DICIEMBRE DE 2025 · 14:00
“Un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (Isaías 9:6).
El mejor regalo de Navidad no es uno que se pueda envolver con papel de regalo. No, es el “Príncipe de Paz” el único que te puede traer paz con Dios. Pero vaya si es un regalo: El “hijo nos es dado”. Dios no escatimó nada en absoluto para que se cumpliera un objetivo:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Así se puso en marcha el plan de rescate de los pecadores y tuvo lugar el nacimiento virginal:
“El Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel” (Isaías 7:14b).
El Dios encarnado estaba con nosotros. María daría a luz un hijo, y llamaría su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21).
Dios hecho hombre. Dios con nosotros, “Emanu’El”. Pero no vino al Mundo a hacer turismo. No, vino con una misión en mente: Salvar a su pueblo de sus pecados. Y lo hizo posible. De la gloria a la cruz por ti y por mí (Filipenses 2:6-8).
¿Formas parte de su pueblo? ¿Te ha salvado a ti personalmente?
¿O prefieres dejar de pensar en estas cosas y correr a ver si Papá Noel te ha dejado algún juguete bajo el árbol de Navidad? Si eso es todo lo que esperas en estas fechas, no tienes mucho que celebrar porque si tus pecados no han sido perdonados, por muchos juguetes que te regalen, lo que te espera hará evaporarse toda la nieve de tu blanca Navidad. Si tu enfoque sigue siendo el consumismo materialista, deja que te recuerde el motivo de la celebración antes de que suban las temperaturas:
Cristo vino para salvar:
“He aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor” (Lucas 2:10c-11).
No para juzgar:
“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:17).
Pero regresará a juzgar por lo que acude a Él mientras puedes hacerlo en calidad de tu Señor y Salvador.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Pensamientos - El mejor regalo de la Navidad