“Nuestras empresas son un medio para un propósito más trascendente”

Ivette Barreto Palacios dirige AMEIB, una organización que apoya a mujeres emprendedoras extranjeras en España, labor que se está extendiendo a otros lugares del mundo.

04 DE SEPTIEMBRE DE 2025
09:20 CEST
Ivette Barreto Palacios, presidenta de AMEIB Pachamama./ Cedida,
Ivette Barreto Palacios, presidenta de AMEIB Pachamama./ Cedida

En el mundo empresarial no todas las personas parten del mismo suelo. Para las mujeres, y en especial para aquellas que son extranjeras, los obstáculos para emprender pueden convertirse en un muro difícil de superar.

“Hay que lanzarse a la piscina, pero antes asegurarse de que tenga agua”, afirma Ivette Barreto Palacios en conversación con LEC. Peruana de origen y residente en España desde hace más de dos décadas, lleva ese mismo tiempo trabajando para que mujeres como ella encuentren acompañamiento y apoyo a la hora de dar el paso de emprender o desarrollar sus proyectos empresariales en nuestro país.

Barreto es esposa y madre de dos hijos, licenciada en Administración de Empresas por la Pontificia Universidad Católica del Perú, máster en Acción Política y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho por la Universidad Francisco de Vitoria, y especialista en Consultoría Estratégica de las Organizaciones por la Universidad Complutense de Madrid.

Conferenciante en temas de asociacionismo, igualdad de oportunidades, responsabilidad social corporativa y diversidad cultural, ha recibido diversos reconocimientos nacionales e internacionales, además de colaborar con distintos medios de comunicación.

Sus valores de vida son cristocéntricos, lo que la lleva a entender el liderazgo como servicio y a concebir la empresa no como un fin en sí mismo, sino como un medio para un propósito mayor.

Actualmente es presidenta y socia fundadora de AMEIB Pachamama – Asociación de Mujeres Empresarias Iberoamericanas, creada en 2008 con el objetivo de visibilizar y potenciar el aporte social, cultural y económico de las mujeres empresarias y emprendedoras iberoamericanas en España. La entidad cuenta con más de 1.600 miembros, tiene sedes en distintas ciudades españolas y oficinas de enlace en Europa y América.

Con Ivette conversamos sobre su trayectoria, los principales retos de las emprendedoras migrantes y la manera en que la fe ha transformado su liderazgo.

 

Pregunta. ¿Cómo surge tu vocación empresarial y social?

Respuesta. Todo comenzó hace unos 30 años. Estudié Administración de Empresas en Perú, y desde entonces sentí la inquietud de vincular el mundo empresarial con el social. Esa inquietud me llevó a obtener una beca en España, lo que me permitió ampliar estudios y descubrir el campo de la responsabilidad social corporativa, que en aquella época apenas se desarrollaba en mi país.

Con el tiempo creé distintas empresas, desde una gestoría hasta una consultora socioempresarial. Pero lo que realmente me apasionaba era crear redes de apoyo y contactos. Como mujer migrante y emprendedora, entendí que quienes venían detrás tenían que encontrar un camino más sencillo que el que yo recorrí. Así nació AMEIB: como un paraguas de apoyo para mujeres con iniciativa emprendedora, especialmente aquellas que llegan desde otros países y no saben por dónde empezar.

 

 

P. ¿Qué labor desarrolla AMEIB en la actualidad?

R. Nuestro principio es la complementariedad: todas nos necesitamos. Las que llevamos más tiempo en España y tenemos nuestras empresas consolidadas tiramos hacia arriba de las que recién empiezan. Se trata de compartir contactos, abrir puertas y multiplicar oportunidades.

Trabajamos en tres áreas estratégicas:

1. Información, sobre todo lo que afecta al emprendimiento y la empresa.

2. Formación, tanto en el desarrollo personal como en el técnico de cada proyecto.

3. Fortalecimiento de redes de contacto, creando espacios de confianza.

Estamos convencidas de que la confianza es esencial para construir negocios sostenibles y con propósito. Por eso organizamos congresos, ferias, encuentros y viajes. Colaboramos con universidades, escuelas de negocio, instituciones públicas y foros empresariales. Actualmente tenemos 11 delegaciones en España y presencia internacional creciente.

“Nuestras empresas son un medio para un propósito más trascendente”

Ivette, junto a varias mujeres de AMEIB./ Cedida

 

P. ¿El perfil de las socias es principalmente latinoamericano?

R. Al principio sí, porque la asociación fue fundada por tres peruanas. Pero pronto entendimos que la diversidad cultural multiplica. Hoy forman parte de AMEIB mujeres de distintos continentes —África, Europa del Este, España— e incluso algunos hombres que comparten nuestra filosofía. Es cierto que la mayoría sigue siendo latinoamericana, pero somos una red cada vez más global y plural.

 

P. ¿Cuáles son los principales retos de una mujer que quiere emprender en España?

R. El primero es la falta de red. Cuando llegamos desde otro país no tenemos aquí a la familia, los amigos de la universidad o los contactos laborales que ayudan a abrir puertas. AMEIB busca suplir esa carencia, creando una comunidad de apoyo real, casi familiar.

El segundo reto es el financiamiento. Conseguir un crédito sin avales o sin historial es muy complicado. Por eso trabajamos en alianza con ministerios y organismos que ofrecen microcréditos, ayudas y subvenciones específicas para mujeres emprendedoras. Muchas desconocen estos recursos, y nuestro papel es acercárselos.

El tercer reto es la conciliación familiar. En España no contamos con la red de apoyo vecinal o familiar que existe en Latinoamérica. Por eso organizamos actividades en horarios compatibles con la vida familiar, e incluso incluimos espacios para que las madres puedan asistir con sus hijos. Entendemos que primero está la familia, y luego el negocio.

Además, hay retos ligados a la regularización de documentos y, sobre todo, a la mentalidad. En América Latina muchas veces se concibe el negocio como una estrategia de subsistencia, incluso en economía informal. En España es distinto: ser autónomo implica responsabilidades tributarias y legales. Nosotras decimos que hay que “tirarse a la piscina, pero con agua”: formarse e informarse antes de dar el paso.

 

P. ¿Crees que en España es difícil emprender?

R. Administrativamente, no tanto. Hoy se puede crear una sociedad limitada o darse de alta como autónomo incluso online y a bajo coste. El problema está en el sistema fiscal y tributario, que asfixia a quienes empiezan. Las cuotas de autónomos y la carga impositiva son muy elevadas en comparación con otros países europeos.

Esto desanima a muchos jóvenes, que prefieren optar por la seguridad de un empleo público en lugar de arriesgarse a emprender. Sin embargo, España necesita más emprendedores que creen riqueza, empleo de calidad y proyectos con propósito.

“Nuestras empresas son un medio para un propósito más trascendente”

En el marco de una serie de conferencias empresariales./ Cedida

 

P. ¿Cómo ha influido tu fe en tu labor empresarial?

R. Hace ocho años viví una experiencia personal que me llevó a conocer de verdad el amor y la misericordia de Cristo. Desde entonces mi vida cambió. Entendí que todo lo que tengo —mi familia, mi trabajo, mis empresas— viene de Él y vuelve a Él.

Esa transformación ha dado orden y claridad a mis prioridades. Me ha impulsado a realizar una gestión con transparencia, y busco servir a los demás. Hacer las cosas bien genera confianza, y esa confianza también se traduce en el crecimiento del negocio.

 

P. ¿Cuál es tu sueño para los próximos años?

R. Mi anhelo es que más personas descubran que se puede liderar sirviendo y emprender con propósito. AMEIB es una plataforma que me permite llegar a lugares a los que no llegaría por mí misma.

Ya tenemos delegaciones en Estados Unidos y Latinoamérica, y próximamente abriremos en Emiratos Árabes. Mi sueño es que la asociación sea un referente mundial de liderazgo femenino con propósito, y que se siembren organizaciones en muchos países que promuevan empresas con un sentido trascendente para Dios.

“Nuestras empresas son un medio para un propósito más trascendente”

Participando en un panel empresarial./ Cedida

P. ¿Qué te parece la iniciativa de Líderes Empresariales Cristianos?

R. La conocí este año y me ha parecido fabulosa. Primero participé como asistente en un evento en Madrid, y luego tuve la oportunidad de ser ponente. Desde entonces hemos tejido una relación muy enriquecedora.

De hecho, estamos trabajando en un proyecto conjunto para la Cumbre Empresarial de Mipymes en Tenerife, donde confluirán delegaciones de toda Latinoamérica. Creo que iniciativas como LEC son necesarias para visibilizar otra manera de hacer negocios, basada en la fe y en el apoyo mutuo.

 

Si alguna persona desea entrar en contacto con AMEIB, aquí se encuentra un enlace a sus redes sociales: https://bit.ly/ameib7

Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - La entrevista - “Nuestras empresas son un medio para un propósito más trascendente”