En la casa del Padre
Esperamos y confiamos en el amparo que nos ofrece el Eterno, Él sabe secar cada lágrima vertida.
27 DE AGOSTO DE 2025 · 16:50

Te has marchado y has dejado tras tu partida un vacío insondable, un hueco imposible de llenar.
Las oraciones suplicantes enmudecen, los labios se mustian portando un serio rictus , los ojos anegados de sal enturbian las imágenes que hoy se presentan desteñidas y carentes de brillo.
Todo resulta extraño. La vida es menos bella.
Si me pudieras oír dirías: Nena, tú siempre expresándote con poesía.
Ese nena me acompañará siempre, constituía una forma de amar, de imprimir cariño, de conseguir que la persona que ante ti se hallaba se sintiera única , especial, querida.
Hoy tus ovejas te despiden, te dicen un ” hasta pronto pastor”
Jamás olvidaremos lo que has dejado impreso en nuestras vidas, cincelado en nuestros corazones, corazones a veces duros y no siempre diligentes.
Jamás olvidaremos tus consejos, tus manos prestas a ayudarnos, tus sabias palabras, tu corazón amigo.
Hoy la tristeza cae como hiel, se adueña de cada uno de nosotros y no queremos camuflarla, nos cuesta admitir que hemos de seguir sin ti, sin tus indicaciones, tus proyectos.
Nuestro dolor es tan punzante que duele respirar el aire en el que tú ya no habitas, un espacio gris, mustio, desocupado sin ti.
Te echaremos infinitamente de menos y aunque este doloroso proceso es el preámbulo de todo cuanto nos aguarda, esperamos y confiamos en el amparo que nos ofrece el Eterno, Él sabe secar cada lágrima vertida y que guardada en su redoma, recibirá el oportuno consuelo .
Desde el sendero difícil que supone la vida, nos despedimos de ti, hasta que volvamos a vernos en la Casa del Padre.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Íntimo - En la casa del Padre