Valentía en tiempos difíciles
Di lo que tengas que decir, anuncia la verdad del Evangelio aunque incomode, y vive consecuentemente. No puedes nadar y guardar la ropa.
28 DE AGOSTO DE 2025 · 17:30

Parece que hoy tenemos que pedir disculpas por expresar nuestra fe cristiana. Sé que soy minoría evangélica en España. ¿Y qué? Nací y me crié durante la dictadura hasta los veinticinco años y, después, en democracia, he vivido contra corriente, río arriba, nadando en medio de adversidades.
Muchos de mi generación hemos pasado años intentando comprender y convivir con personas que han decidido alinearse con principios de soberbia, corrupción y negación de la fe, contrarios al Evangelio. En algún momento debemos aceptar que no están confundidos ni simplemente manipulados: están eligiendo ese camino porque refleja lo que hay en su mente. El tiempo que invertimos intentando despertar una conciencia limpia y compasiva es tiempo que podríamos dedicar a quienes realmente están dispuestos a escuchar, tal como hizo Jesús.
Si has callado tu fe en redes sociales o en tu círculo cercano por miedo a ser rechazado, ofender o generar conflicto, es hora de ser valiente y decir basta, anunciando sin vergüenza el mensaje redentor de Dios.
En los últimos veinte años, hemos visto cómo la moral colectiva se derrumba, cómo se normaliza la injusticia y lo que todos sabemos que está mal. ¿Por qué? En gran parte, porque los cristianos hemos guardado silencio o, peor aún, nos hemos contaminado, cediendo espacio a quienes no tienen interés en la bondad. Pero ha llegado la hora de que las necesidades de los más débiles y marginados, y sobre todo la lealtad a Jesús, tengan más peso que el rechazo que podamos sufrir.
Di lo que tengas que decir, anuncia la verdad del Evangelio aunque incomode, y vive consecuentemente. No puedes nadar y guardar la ropa. Es momento de dejar de poner excusas, de mirar hacia otro lado y ser leal a los principios bíblicos que reconocemos como auténticos valores para vivir de forma sana y coherente.Si te has limitado o auto censurado para “encajar” en la sociedad, en tu familia, vecindario o grupo de amigos, es hora de dejar de fingir. Muchos han sacrificado su autenticidad en el altar de la aceptación humana, viviendo para agradar y dejarse llevar por la corriente. Pero el tiempo de vivir a medias se ha acabado. No podemos ser “tibios” para agradar a los poderes de esta sociedad en vez de vivir según nuestra conciencia bajo los parámetros de Dios.
Únete a quienes, con convicción, acción y fe cristiana, se comprometen en un mundo lleno de guerras, tanto internacionales como personales. Los tiempos son oscuros, los muros del templo parecen desmoronarse, y la oposición a la fe crecerá. Muchos intentarán esconderse o camuflarse, y se rendirán. Pero, ya se sabía que pasaría : nosotros debemos vivir cada día con más entrega, convicción, fidelidad y, sobre todo, amor hacia todos, incluso enemigos.
Comprométete a esta causa , aprovecha cada oportunidad de servir con autenticidad y verdadera motivación. No guardes nada “por si acaso”. Ese día es hoy. No abandones la bondad, abrázala con fuerza; clarifica a quién sirves y qué valores sostienes, y asegúrate de que no sean secretos: sé sal y luz. Elige con cuidado el “ejército” en el que te unirás, pero que nunca sea el de la cobardía. Habla palabras de verdad y camina plenamente en la identidad que Dios te dio, sin demora.
Mira de frente , el odio y la confusión crecen en nuestro mundo y, con coraje y claridad, declara:“Yo sigo a Jesús, cueste lo que cueste”. Como dice Mateo 10:33: “Quien se avergüence de mí, yo también me avergonzaré de él delante de mi Padre que está en los cielos”.
Jorge J. Pastor-Mut. Pastor evangélico. Dénia, 28 de agosto de 2025.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Desde el Montgó - Valentía en tiempos difíciles