En el amor no hay fracaso
Aquel silencio fue más revelador que muchas respuestas. Acabó por delatar a todos.
04 DE JUNIO DE 2026 · 21:10
Aquellas palabras, pronunciadas con tono enfático, congelaron al auditorio, compuesto en su mayoría por personas de edad avanzada.
Eran demasiado absolutas. Poco aristotélicas. Alejadas de la templanza, de la prudencia, de la mesura, de la ponderación...
Y, sin embargo, no hubo respuesta inmediata ni reacción instantánea.
¿Acaso los presentes no podían dar cuenta de sus fracasos en el amor? ¿De la ingratitud de los hijos, de las separaciones de pareja, de los desengaños amorosos, de la muerte de los seres queridos, de los errores cometidos, de los sufrimientos padecidos?
¿Nadie?
¿Nadie protestó?
Aquellas palabras cogieron por sorpresa a todos.
¿Nadie se atrevió a corregir aquel absoluto en un escenario de respetables tolerantes?
Personas que habían llegado a la cima de la existencia precisamente gracias al entendimiento, a los matices, a los grises y no al blanco y negro, a la flexibilidad de juicio... ¿de verdad guardaban ahora silencio?
Ni siquiera el príncipe de este mundo descargó un rayo sobre aquellas palabras, y tampoco tuvo tiempo para elaborar su mentira.
Guardó silencio.
Y aquel silencio fue más revelador que muchas respuestas. Que acabó por delatar a todos.
A quienes aprobaron aquellas palabras y a quienes las rechazaron. A unos, por callar; a otros, por no saber replicar.
¿Qué hombre, qué mujer, qué principado o potestad tiene agallas suficientes para defender el fracaso del amor después de la resurrección de Jesucristo?
Es cierto: no poseemos un conocimiento demostrativo de que tal acontecimiento ocurrió.
Pero el silencio de los ángeles y de los principados y potestades superiores en aquella ocasión dejó algo al descubierto. Una realidad que se imponía por sí misma.
Estaba claro.
¡EN EL AMOR NO HAY FRACASO!
Que nada nos acompleje al vivirlo, ni al anunciarlo.
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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Cuentos - En el amor no hay fracaso