PUBLICIDAD
 
jueves, 19 de julio de 2018   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



    José Luis Navajo
     

    No confundas, de José Luis Navajo

    Faltan manos dispuestas a enjugar los ojos de quien invirtió su vida en secar lágrimas ajenas.

    FRAGMENTOS AUTOR José Luis Navajo 22 DE SEPTIEMBRE DE 2017 07:00 h
    no t confundas, josé luis navajo Detalle de la portada del libro.

    Un fragmento de “NO CONFUNDAS- Principios esenciales para arder sin quemarnos y alumbrar sin gastarnos”, de José Luis Navajo (Clie, 2017). Puede saber más sobre el libro aquí.



     



    El ochenta por ciento de los pastores cree que el ministerio ha afectado negativamente a su familia. (Conclusión extraída del estudio realizado por el Seminario Fuller, de California).



    Una de las principales razones por la que muchos hombres y mujeres abandonan el ministerio es por el estrés que sufren sus cónyuges. (Conclusión extraída del estudio realizado por la Asociación Nacional de Evangélicos de los Estados Unidos).



    «Mi yugo es fácil y mi carga es ligera». (Afirmación de Jesucristo).



     



    Por favor, lee esto antes de continuar



    No me gusta viajar, pero últimamente no hago otra cosa.



     



    José Luis Navajo.

    Entiéndeme, amo conocer mundo y bucear entre culturas. Disfruto recorriendo nuevos espacios, impregnando mi paladar con sabores desconocidos –no entiendo el viaje de algunas personas, que visitando otro lugar no cambian sus costumbres, sino que comen allá donde van su comida y beben su bebida, y no experimentan el menor interés por comprobar qué distinta puede ser una cultura de otra– y deleitándome en la belleza natural de parajes recién descubiertos. Conversar con personas de diferente matiz en su piel y en su habla es algo que me encanta; pero cuando alcanzar todo eso implica la distancia de los míos, se me hace cuesta arriba.



    Ante la inminencia de un desplazamiento, mientras introduzco los últimos enseres en la maleta, siento pereza y auténtica tristeza por ponerme en marcha. Me comprometí meses atrás con ilusión a este o aquel viaje, pero cuando se acerca la hora me apena dejar mi casa, mi orden, mi trabajo inacabado, mis costumbres, mi régimen y horario de comidas, pero especialmente me apena dejar a mi familia, hasta tal punto que me gustaría poder anular el compromiso. Es demasiado lo que tengo invertido en ese reducto sagrado al que llamo hogar como para no echarlo de menos hasta límites que duelen. Por eso, cuando emprendo un viaje sin los míos, no puedo evitar que un incómodo vértigo con sabor a soledad arañe mis tripas. El regreso, sin embargo, me parece la más maravillosa de las experiencias. En cuanto piso la terminal del aeropuerto de Madrid, no corro, sino que vuelo. Subo los peldaños de tres en tres, abriéndome camino casi a empujones entre quienes convierten las escaleras mecánicas en plácidos observatorios.



    Tengo urgencia porque amo el reencuentro con los míos.



    No quiero que nunca el regreso al hogar deje de parecerme el momento más sublime, ni que mueran esas mariposas que me hacen cosquillas en el estómago mientras arrastro la maleta hasta la puerta de casa.



    Hace años entendí que hay un correcto orden de prioridades: Primero Dios, después la familia y en tercer lugar el trabajo, aunque el trabajo sea algo tan sagrado como el ministerio. Y comprendí –hace años también– que, en este asunto, el orden de los factores sí que altera el producto..., lo altera muchísimo. Por eso no debemos remover la jerarquía de esas tres columnas vitales: Dios, familia y ministerio.



    Sí, desde hace tiempo siempre hay una maleta abierta a los pies de mi cama, pues no compensa cerrarla, y más de un tercio de estos viajes me llevan a congresos con pastores y responsables eclesiales de diferentes partes del mundo. Eso me ha permitido sentarme frente a líderes de toda edad, nación y condición. Juntos hemos reído, orado y llorado. Conozco el color de la sonrisa del pastor y distingo también el sabor de sus lágrimas.



    Amo escribir para ellos porque los amo a ellos: Siervos generosos de sí mismos, abnegados e infatigables, obedientes a una llamada que a menudo los excede.



     



    Portada del libro.

    Las páginas que siguen no pretenden más –ni tampoco menos– que poner en negro sobre blanco las conclusiones que extraje de las charlas con quienes ocupan la primera línea de fuego. Hemos hablado de sus sueños e ilusiones, también de sus desvelos y heridas. El néctar extraído de esos diálogos fue la tinta usada para convertir mil conversaciones en una sola historia: la que estás a punto de leer.



    ¿Qué lleva a un pastor a renunciar? ¿Qué circunstancia, o cúmulo de ellas, provoca que alguien cuelgue los guantes o tire la toalla, o como quiera que llamemos a ese acto de abandonar el arado en medio de un surco que se abrió con ilusión y hermosas expectativas? ¿Irresponsabilidad o más bien extenuación?



    Es fácil juzgar a quien claudica, pero no deberíamos hacerlo.



    Comprender, animar y restaurar resulta más complejo, pero eso sí que es necesario. Faltan manos dispuestas a enjugar los ojos de quien invirtió su vida en secar lágrimas ajenas. Se necesitan cuidadores que cuiden al cuidador –no es un juego de palabras, sino una necesidad vital–. Son precisas vidas que pastoreen al pastor. Hay cosas que el siervo de Dios siente, pero considera inconfesables. Temores íntimos, dudas profundas y preguntas de difícil respuesta que no se atreve a desvelar por temor a herir a aquellos a los que guía; sin embargo, el secreto guardado roe su interior y le desgasta.



    Conozco el dolor del soldado herido porque yo mismo lo sufrí. Distingo el acre sabor que impregna el paladar del alma cuando se ingiere y digiere la pócima del aparente fracaso –porque conviene recordar que muy a menudo el fracaso es más aparente que real–. Sé cuánto pesa el desvelo de quien descubre que se agotan sus reservas, y no me es ajeno el eco que provoca en la bóveda de la mente el grito de auxilio que no nos atrevemos a verbalizar por temor a ser juzgados.



    Pero conozco también que de ese valle se sale, y se hace, con frecuencia, en gloriosas cumbres que proporcionan una nueva visión de todo y de todos. Hay circunstancias que parecen finales, pero en realidad son nuevos comienzos. En ocasiones vemos que se acaba el camino, pero se trata sólo de una bifurcación que nos conducirá a puertos desconocidos en los que jamás recalaríamos de no ser por la tormenta.



    He decidido escribir acerca de ello.



    Quiera Dios que las páginas que siguen supongan una bocanada de oxígeno para quienes se sienten intoxicados a causa de la ansiedad. Que estas reflexiones sean fina lluvia para cuantos se debaten en las ardientes arenas de la aflicción. Es mi oración que los párrafos que estás a punto de leer obren como brisa purificadora, barriendo los oscuros nubarrones del no puedo, no valgo y no sirvo… Ruego a Dios que este libro sea un soplo de vida que espante las nubes, alzando sobre ti el radiante sol de la victoria.



    Necesitas descansar y te mereces hacerlo.



    Bienvenido a la reposada aldea donde la bruma de la ansiedad es disipada por suaves rachas de paz.


     

     


    0
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     



     
     
    ESTAS EN: - - - No confundas, de José Luis Navajo
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    Galicia insumisa: Eva Sierra habla de su último libro con César Vidal Galicia insumisa: Eva Sierra habla de su último libro con César Vidal

    La nueva identidad del gallego evangélico tras abrazar la nueva fe: abandonaron ancestrales y arraigadas creencias populares, fruto del sincretismo mágico-pagano y del catolicismo implantado desde el s. XVI.

     
    “Llevamos un mensaje de redención y de convivencia” “Llevamos un mensaje de redención y de convivencia”

    Aarón Lara, coordinador del Congreso Iberoamericano para la Vida y la Familia, analiza lo sucedido en la última Asamblea General de la OEA.

     
    ¿Qué pasa con los errores de la Biblia? ¿Qué pasa con los errores de la Biblia?

    Para el cristiano la Biblia es la Palabra de Dios. Pero ¿coincide la Biblia de hoy con el texto original? ¿o está llena de errores? (Andy Wickham)

     
    ¿Es Dios un 3 en 1?

    Muchos creen que tras morir Jesús sus seguidores le idealizaron hasta hacerle Dios con el Padre y el Espíritu Santo ¿Es posible un solo Dios con tres personas a la vez? Reflexión de Andy Wickham.

     
    Cristianos PSOE, un puente entre política y fe cristiana (Juan Carlos González) Cristianos PSOE, un puente entre política y fe cristiana (Juan Carlos González)

    Entrevista a Juan Carlos González, Coordinador Federal de Cristianos Socialistas, sobre su papel, visión del hecho religioso en la vida pública y puntos centrales de conflicto fe-política en España.

     
    ¿Qué hay después de la muerte?

    Todo ser humano muere. La gran cuestión es: ¿Qué pasa luego, seguimos existiendo, hay otro tipo de vida, cómo sería? ¿Me pedirán cuentas por cómo he vivido? Reflexión de Andy Wickham.

     
    Todas las religiones ¿llevan al mismo Dios?

    Existe la idea de que toda religión en lo esencial es igual, con sólo diferencias secundarias. ¿Es así? ¿Son lo mismo o tienen todas parte de la verdad? Reflexión de Andy Wickham.

     
    FOTOS Fotos
     
    Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga

    El encuentro congregó unas 50 personas de 12 países.

     
    Idea2018, en fotos Idea2018, en fotos

    El encuentro celebrado en Palma de Mallorca reunió a evangélicos de todo el país para conversar sobre convivencia, misión e interculturalidad.

     
    Las 95 Tesis, clavadas en España Las 95 Tesis, clavadas en España

    Evangélicos presentan 'Las 95 Tesis de la Reforma 500 años después' a gobiernos locales y regionales, por toda España.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    Toda la Biblia: Oseas Toda la Biblia: Oseas

    El profeta habla de las bendiciones de la obediencia y las consecuencias de la desobediencia.

     
    Y para ti, ¿qué es la amistad? Y para ti, ¿qué es la amistad?

    Para ser mejores amigos, podemos seguir el mayor ejemplo de amistad.

     
    Mosaico en Buenas Noticias TV Mosaico en Buenas Noticias TV

    El programa evangélico de RTVE dedica un amplio reportaje a presentar la comunidad de youtubers cristianos, que está a punto de cumplir su primer año.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.