“La Inteligencia Artificial no es solo un recurso más”
En una guía para las iglesias, expertos recomiendan utilizar la IA para tareas administrativas y la inclusión de las personas con discapacidad. Los mayores riesgos son perder el pensamiento crítico o convertir la tecnología en una autoridad espiritual.
Evangelical Focus · 05 DE AGOSTO DE 2026 · 21:05
Los modelos de inteligencia artificial (IA) llevan tiempo formando parte de nuestra vida cotidiana: ofrecen orientación sobre cómo reparar un coche, planificar unas vacaciones o ayudar con los estudios.
Los teólogos y otros expertos en ética también han escrito extensamente sobre la IA, conscientes de que herramientas como ChatGPT, Claude y Google Gemini son ahora omnipresentes.
En el Reino Unido, catorce expertos en tecnología que comparten un claro compromiso con la fe cristiana han creado este año la AI Christian Alliance (Alianza Cristiana para la IA). Su página web ya ofrece reflexiones sobre el uso de la IA en las relaciones sentimentales o en el duelo por seres queridos fallecidos.
El proyecto más destacado, sin embargo, es una guía para líderes religiosos. En un documento de 24 páginas que se puede descargar de forma gratuita, el equipo dirigido por Chris Goswami busca un enfoque práctico para fomentar el diálogo en los equipos pastorales.
“No permitas que la IA crezca sin control en tu ministerio”
Los cambios que traen consigo las nuevas tecnologías son profundos y pueden afectar a la vida humana de formas que aún no comprendemos del todo. “Esta nueva tecnología inmensamente poderosa”, afirman los autores, “no es simplemente un recurso más”.
“Nuestro objetivo no es dictar cómo debéis utilizar la IA”, sino más bien “asegurarnos de que comprendáis las implicaciones y os sintáis preparados para mantener una conversación informada dentro de vuestro equipo de liderazgo o congregación sobre el uso intencional de la IA”, afirman.
“El objetivo más importante es que mantengáis esta conversación: no permitáis simplemente que la IA se desarrolle en vuestro ministerio sin control ni reflexión”.
Ejemplos de cómo utilizar bien la IA
El documento fomenta la inclusión de lo que se conoce como “IA agencial” en la vida de la iglesia, para resumir reuniones de trabajo, planificar eventos, diseñar boletines informativos o editar textos.
Siempre que no sustituya a la reflexión y la oración, también se recomienda el uso de la IA para la investigación preliminar de cuestiones teológicas, para resumir el contenido de un libro de la Biblia o para ayudar a identificar temas relevantes de actualidad.
Las iglesias que han participado en un programa piloto coordinado por la Alianza Cristiana para la IA junto con el Instituto Faraday para la Ciencia y la Religión informan de que la IA se ha utilizado para generar cuestionarios basados en los sermones para grupos reducidos.
También ha mejorado la calidad del sonido de las grabaciones de los servicios religiosos y ha generado material visual de apoyo para la predicación. Algunas iglesias han creado un “chatbot de bienvenida” para los nuevos asistentes.
Otra área potencialmente importante es la relacionada con la mejora de la inclusión de las personas con discapacidad. La IA puede generar contenido de audio a partir de texto, traducir en tiempo real o simplificar textos para personas con discapacidad intelectual.
Velocidad de la IA vs. prácticas cristianas tradicionales
Pero, al igual que ocurrió con las redes sociales, la IA ya está teniendo un impacto en las personas que resulta difícil de medir adecuadamente hasta que hayan transcurrido unos años.
“Las prácticas cristianas tradicionales, que se desarrollan lentamente —como la lectura de las Escrituras, la oración, el consejo sabio, la paciencia, la buena administración, la atención al Espíritu y la dependencia de Dios— siempre serán primordiales y no pueden ser sustituidas por ninguna nueva “regla general”.
De hecho, la IA aumenta la necesidad de estas prácticas tradicionales. Los principios cristianos de discernimiento deben proporcionar el contexto en el que se enmarcan estas directrices sobre la IA”.
Anticiparse a los riesgos
A la luz de todo esto, los pastores y demás miembros de los equipos de liderazgo deberían actuar con “visión de futuro” y considerar desde ahora los riesgos de la IA que los expertos ya están prediciendo.
La IA puede cometer errores o producir las llamadas “alucinaciones” que no suelen identificarse fácilmente, “difuminando la verdad” en el proceso.
El lenguaje “halagador” de los chatbots “puede llevarte cada vez más profundamente hacia tu propia perspectiva limitada: una nueva y poderosa cámara resonante”.
Además, cada modelo proporcionará respuestas según cómo haya sido entrenado y según fuentes que no se presentan de forma transparente al usuario.
“El mal uso de la IA debilita nuestra capacidad de pensar de forma independiente”. Además, al igual que las redes sociales tradicionales, las herramientas de IA pueden provocar dependencia y adicción entre sus usuarios.
“La IA resulta seductora; nos atrae y nos invita a entablar una especie de relación. Esto supone un riesgo especial para los jóvenes y, en casos extremos, ha llevado a que la IA colabore en el suicidio”, afirman los autores de la guía.
“Sin embargo, también observamos que en algunos contextos regulados se le está asignando a la IA un ‘papel de acompañante’ para gestionar el estrés y reducir significativamente la soledad entre las personas mayores”.
Efectos en la espiritualidad cotidiana del cristiano
A largo plazo, según el informe, la IA podría poner en peligro la “formación espiritual” de los cristianos.
“A menudo es en el esfuerzo por escribir una oración o una homilía donde Dios nos moldea, e incluso se encuentra con nosotros. La IA ofrece el resultado final sin ese esfuerzo”, afirman.
Además, es posible “perder el sentido del Espíritu Santo”. “Si la IA redacta cada vez más nuestras oraciones, reflexiones o cantos, podríamos empezar a preguntarnos si Dios sigue estando en ellos… Con el tiempo, podríamos incluso dejar de preguntárnoslo”, advierten.
La IA también puede allanar el camino para una nueva forma de “idolatría”, en la que las respuestas generadas se convierten en la “autoridad por defecto para las respuestas, las ideas y los consejos, si le cedemos un lugar que, en realidad, pertenece a Dios”. “Es difícil resistirse a los ídolos que hablan”, explican.
Principios éticos y casos prácticos
Basándose en la perspectiva cristiana y en la sabiduría tanto antigua como moderna (Mateo 13:52), la guía de la Alianza Cristiana para la IA fomenta la aplicación de principios de transparencia en el uso de la IA, la privacidad en el tratamiento de los datos, la rendición de cuentas ante las personas y no ante las máquinas, el respeto constante a la dignidad humana, la consideración del cuidado de la creación a la luz del consumo energético que implica la IA, y la búsqueda del bien común, incluso si ello supone renunciar al uso de esta tecnología.
El documento también pide que la IA no se utilice para crear contenidos desde cero; que las respuestas recibidas se revisen siempre de forma crítica; que se tome la decisión consciente de no utilizar la IA para contenidos altamente sensibles; y que se entienda que la IA debe ser “un asistente, no un experto”.
Los anexos del documento ofrecen una muestra de un acuerdo de uso de la IA en el contexto de una iglesia local, así como lecturas complementarias y ejemplos prácticos sobre cómo utilizar esta tecnología.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Sociedad - “La Inteligencia Artificial no es solo un recurso más”