Cómo la trata afecta a mujeres y niñas cristianas
La trata se da casi siempre con fines lucrativos, aunque en algunos casos va más allá del beneficio económico y tiene como meta el apartar a las mujeres y niñas de su fe.
17 DE JULIO DE 2022 · 16:00
En primer lugar, quiero indicar, así como denunciar, en este artículo que la trata es una lacra que desgraciadamente se da en la mayoría de los países del mundo y que, en los lugares en los que se practica, afecta por igual a personas de todos los ámbitos sociales y religiones, mayoritarias o minoritarias, cebándose especialmente con las familias y personas que tienen escasos recursos económicos y que son engañadas con la promesa de una vida mejor. Se trata, por tanto, de un mal que, tanto como cristianos como seres humanos, debemos tratar de erradicar de la faz de la tierra.
Partiendo de esa premisa, lo que pretendo resaltar en este artículo, sin hacer de menos a otros grupos sociales, es cómo en muchos casos la práctica de la trata de personas se ensaña especialmente con mujeres y niñas cristianas, siendo usada como una herramienta para apartarlas de su fe.
Contrariamente a lo que muchos creen, la trata de personas no se reduce simplemente a la prostitución o la explotación sexual, la trata se podría resumir como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción”. La trata se da casi siempre con fines lucrativos, siendo este uno de los negocios ilegales que mas dinero mueve en el mundo justo por detrás del narcotráfico y la venta de armas, pero como veremos a continuación, en algunos casos va más allá del beneficio económico y tiene como meta el apartar a las mujeres y niñas de su fe.
Según el Informe de Persecución por Sexo elaborado por la organización cristiana Puertas Abiertas, la trata de personas afecta a las mujeres y niñas cristianas de múltiples regiones del mundo se utiliza a menudo como una forma de castigar y humillar a las familias y comunidades cristianas. Partiendo de su supuesto valor inferior, las mujeres y niñas cristianas se convierten en un objetivo por su capacidad de procrear y por su pureza sexual. Por tanto, son susceptibles de ser víctimas del tráfico matrimonial, mayormente en los países asiáticos, o de la esclavitud sexual que es practicada por grupos extremistas africanos, que las consideran trofeos de guerra y aptas para producir a sus futuros guerreros.

En Asia Central, donde el “rapto de novias” todavía es socialmente aceptable, las conversas pueden ser forzadas a casarse con un musulmán a través de esta tradición.
En los países vecinos de China, las mujeres y niñas cristianas continúan siendo explotadas en las redes de tráfico; según los informes, los traficantes apuntan específicamente a las comunidades cristianas empobrecidas para enviarlas como “novias” a China.
El secuestro y la violencia sexual de las minorías religiosas también son endémicos dentro de las comunidades locales, como en Pakistán, donde los hombres buscan niñas cristianas menores de edad para casarse y forzar la conversión. Como señala un Informe del CREID, buscar justicia no es fácil de obtener, ya que el sistema legal “las discrimina, tanto por ser mujeres como por su condición de minoría religiosa” . Por lo tanto, es común que las víctimas de secuestro queden atrapadas con su secuestrador, quien al presentar un certificado de conversión puede lograr fácilmente un dictamen favorable del Tribunal local.

A la vista de estos datos y como miembros de un mismo cuerpo, tras conocer esta realidad todos deberíamos sentirnos implicados. Como familia cristiana hay muchas cosas que podemos hacer según las capacidades y limitaciones de cada uno, comenzando por la oración, el arma mas poderosa y que además está al alcance de todos, y continuando con la implicación en las múltiples iniciativas que la comunidad evangélica pone en práctica anualmente contra esta práctica, también podemos usar la influencia a través de las redes sociales para denunciar y mantenernos informados compartiendo y dinamizando los contenidos de organizaciones como Puertas Abiertas, entre otros, para que esta realidad sea difundida, reconocida y erradicada haciendo llegar la información hasta las más altas esferas de la sociedad.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Rostros de la persecución - Cómo la trata afecta a mujeres y niñas cristianas