Simios

A través de Jesús, la imagen de Dios en el hombre, dañada por el pecado, es redimida y restaurada.

30 DE MAYO DE 2024 · 17:46

Fotograma de la última película. ,
Fotograma de la última película.

El reino del planeta de los simios supone una nueva entrega de una de las sagas más populares e interesantes de la historia del cine. Una saga que se desarrolla en dos partes muy diferenciadas: la original que tiene cinco títulos y la contemporánea en la que esta es ya la cuarta película. Existen también una serie serie de imagen real y otra de animación sin relevancia alguna y el inexplicable y horrendo reinicio de la saga que intentó Tim Burton en el año 2001. 

Esta nueva entrega de la saga, dirigida por Wes Ball, es aun más espectacular y profunda que las anteriores. Visualmente magistral, con una modernidad narrativa propia de los mejores videojuegos en los que la fantasía se convierte en realidad, su guión consigue que podamos analizarla en varias capas y nos invita de nuevo a reflexionar algunos de los aspectos fundamentales de lo que significa ser humanos: cómo nos hemos organizado socialmente, cuáles son nuestros anhelos, cómo afrontar el misterio ante lo desconocido, sean fenómenos que no podemos explicar o descubrimientos de antiguas civilizaciones, en definitiva, aspectos de nuestra condición humana.

El Origen de la Saga: El Planeta de los Simios (1968)

La saga de El planeta de los Simios comienza con la película original de 1968, dirigida por Franklin J. Schaffner y basada en la novela homónima de Pierre Boulle. Esta película se ambienta en un futuro donde los astronautas, liderados por el coronel George Taylor (interpretado por Charlton Heston), aterrizan en un planeta aparentemente desconocido. Pronto descubren que el planeta está gobernado por una civilización avanzada de simios, mientras los humanos son primitivos y no pueden hablar. 

La película aborda diversos temas sociales, destacando la inversión de roles entre simios y humanos. Esta inversión sirve como una critica mordaz a la discriminación racial y las injusticias sociales presentes en la década de los 60. Los simios tratan a los humanos de manera cruel y condescendiente, replicando las actitudes racistas que los humanos de la época tenían hacia las personas de color. 

En cuanto al aspecto religioso, la civilización simia está fuertemente influenciada por una teocracia liderada por los orangutanes, quienes manipulan y controlan el conocimiento a través de textos sagrados. El Dr. Zaius, un orangután que funge como ministro de ciencia y defensor de la fe, representa la fusión entre religión y ciencia como herramienta de control social. La película presenta una critica velada hacia el dogmatismo y la resistencia al cambio, utilizando la religión como metáfora de cómo las creencias rígidas pueden impedir el progreso y la verdad. 

Mientras que la religión en El planeta de los simios se utiliza para controlar y suprimir la verdad, el evangelio de Jesucristo se centra en la liberación y la Verdad. Jesús lo expresó: Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”. El mensaje de Cristo es uno de emancipación del pecado y la opresión, ofreciendo una relación directa y personal con Dios. 

La religión simia está llena de dogmas y restricciones, similares al legalismo farisaico que Jesús criticó en su tiempo. En contraste, el evangelio predica la gracia y el perdón, invitando a todos a una nueva vida en Cristo. 

Las Secuelas: Expansión del Universo. 1. 'Regreso al planeta de los simios' (1970)

La primera secuela continúa la historia de Taylor, introduciendo a otro astronauta, Brent, que sigue la pista de su predecesor. En esta entrega, los humanos descubren una secta subterránea que adora una bomba atómica como si fuera un dios. 

Este culto representa una alegoría sobre los peligros de la adoración a la tecnología y las armas de destrucción masiva. La película sugiera que el fanatismo religioso, combinado con el poder destructivo de la tecnología, puede llevar a la autodestrucción. Esta crítica es particularmente relevante en el contexto de la Guerra Fría, donde la amenaza nuclear era una preocupación constante. 

La adoración de la bomba atómica representa una forma de idolatría, como tantas otras que se pueden encontrar incluso hoy día en nuestra sociedad, una desviación de la adoración de Dios. El evangelio advierte contra toda idolatría y enseña que sólo Dios merece nuestra adoración. Jesucristo enseñó a adorar “en espíritu y en verdad”, alejándose de cualquier forma de idolatría. 

La bomba atómica también es un símbolo de destrucción y muerte, mientras que Jesús vino para dar vida y vida en abundancia. El mensaje del evangelio es uno de esperanza y salvación, no de destrucción. 

2. Huída del planeta de los simios (1971)

Los simios Cornelius y Zira logran viajar al pasado, aterrizando en el siglo XX en la Tierra. Esta inversión temporal permite a la película explorar las reacciones humanas al encuentro con seres inteligentes de otra especie. Los simios, que ahora son los extranjeros, enfrentan la desconfianza y el miedo de los humanos. 

El tema del miedo a lo desconocido y la xenofobia es palpable. Contrasta con el mensaje del evangelio que enseña el amor y la aceptación del prójimo. Jesús enseño a amar a nuestros enemigos y orar por quienes nos persiguen. El amor perfecto echa fuera el temor. 

La sociedad humana es retratada como incapaz de aceptar a los simios sin prejuicios, reflejando problemas contemporáneos de racismo e intolerancia. El evangelio es inclusivo, invitando a todas las personas, sin importar su origen y pasado, a ser parte del Reino de Dios. La exclusión es contraria al mensaje central de Cristo de unidad y amor. 

3. La rebelión de los simios (1972)

Se presenta un futuro cercano donde los simios han sido domesticados y esclavizados por los humanos. César, el hijo de Cornelius y Zira, lidera una revuelta contra la opresión humana. 

Esta película es una alegoría clara sobre los movimientos de derechos civiles y las luchas contra la opresión. El levantamiento de los simios simboliza la lucha por la liberación y la igualdad. Se toca tangencialmente la noción de un líder mesiánico en la figura de César, quien guía a su pueblo hacia la libertad similar a líderes religiosos que han luchado por la justicia social. 

La rebelión de César es una lucha armada por la libertad, mientras que la revolución que predica Jesús es espiritual y no violenta. Jesús enseñó a sus seguidores a no resistir al mal con violencia, sino a transformar el mundo a través del amor y el sacrificio. 

Aunque César se asemeja a un líder mesiánico, guiando a su pueblo hacia la libertad, Jesús es el Mesías que ofrece una libertad más profunda, la liberación del pecado y la reconciliación con Dios. 

4. Batalla por el planeta de los simios. (1973)

La última entrega de la serie original muestra a César intentando crear una sociedad pacífica donde simios y humanos puedan coexistir. Sin embargo, las tensiones y conflictos internos amenazan esta frágil paz. 

Esta película aborda la difícil tarea de reconciliación y construcción de una sociedad justa después de un conflicto. Los temas se centran en el perdón, la convivencia y la creación de un nuevo orden social basado en la cooperación. La lucha de César por mantener la paz y la justicia recuerda los esfuerzos de figuras religiosas y pacifistas que han intento unir comunidades divididas. 

César lucha por una paz temporal y coexistencia, mientras que Jesús ofrece una paz que trasciende este mundo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da”. La paz de Cristo es una paz interior y eterna. 

El esfuerzo de César por la reconciliación refleja el llamado de Jesús a la unidad y la reconciliación entre las personas. Sin embargo, la verdadera reconciliación se encuentra en Cristo, quien reconcilia a la humanidad con Dios y entre sí. 

La nueva saga: 1. El origen del planeta de los simios (2011)

Esta primera entrega de la nueva saga explora los orígenes de la inteligencia aumentada en los simios a través de experimentos científicos. César, un chimpancé que adquiere inteligencia superior, se convierte en el líder de una revuelta simia. 

La película aborda la ética de la experimentación científica y la búsqueda de poder a expensas de otras especies. El despertar de César puede ser visto como un despertar espiritual y moral, guiando a su pueblo hacia una nueva conciencia. 

Esa exploración de los límites de la ciencia y la creación, nos recuerda el dominio creativo de Dios y la responsabilidad humana de cuidar la creación. Jesús nos llama a un despertar espiritual, a una nueva vida en justicia y amor. 

2. El amanecer del planeta de los simios (2014)

Se sitúa en un mundo post-apocalíptico donde simios y humanos luchan por la supervivencia. Las tensiones entre ambas especies son altas, y la película explora los temas de la confianza, traición y la guerra. 

Esta entrega resalta especialmente la naturaleza destructiva de la guerra y la importancia de la empatía y el entendimiento mutuo. El liderazgo de César nuevamente refleja cualidades mesiánicas, donde su visión de paz y convivencia enfrenta desafíos internos y externos. 

La lucha por la coexistencia de nuevo refleja el mandato cristiano de amar al prójimo y trabajar por la paz. En la traición podemos recordar la que Jesús sufrió y sufre cada vez que nos apartamos de su voluntad, y la búsqueda de la redención a través del perdón y la reconciliación con Dios. 

3. La guerra del planeta de los simios (2017)

El conflicto final entre humanos y simios. César lleva a su pueblo hacia un éxodo, buscando un lugar seguro donde vivir en paz. 

El viaje de César se asemeja al éxodo bíblico, con temas como el sacrificio, liderazgo y redención. La película subraya el costo de la guerra y la esperanza de un futuro mejor, encapsulando un mensaje de fe y perseverancia frente a la adversidad. 

Jesús es el pastor que guía a su pueblo hacia la salvación eterna. La esperanza de un nuevo comienzo es paralela a la esperanza cristiana de una nueva creación en Cristo. 

La evolución en El plante de los simios

La saga presenta una narrativa que invierte la búsqueda del eslabón perdido. En lugar de buscar el eslabón que conecta a los humanos con sus ancestros simios, se explora la transformación inversa, donde los humanos son degradados y los simios se elevan en inteligencia y civilización. Esta idea plantea una reflexión interesante desde una perspectiva creacionista. 

La Biblia presenta una visión clara de la creación, donde Dios creó a los seres humanos a Su imagen y semejanza. En el libro de Génesis, encontramos el relato de la creación que establece la singularidad y dignidad del ser humano. Se subraya que los humanos no son simplemente el producto de una evolución aleatoria, sino la creación especial de Dios con un propósito y dignidad únicos. 

En la saga, la degradación de los humanos y la elevación de los simios sugieren una especia de evolución inversa. Sin embargo, esta narrativa choca con la enseñanza bíblica. “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, declara el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11). Dios tiene un plan específico para la humanidad, un plan de redención y restauración, no de degradación. La idea de que los humanos podrían involucionar y perder su posición especial contradice el propósito y la promesa divina. 

A través de Jesús, la imagen de Dios en el hombre, dañada por el pecado, es redimida y restaurada. En Cristo, vemos el cumplimiento del propósito divino para la humanidad, no como un producto de la evolución, sino como una creación intencionada de Dios, destinada a reflejar Su gloria y redimida a través de Su amor.

 

 

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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Pantallas - Simios