Evangelismo en los encuentros

Practicar el evangelismo como un estilo de vida es estar preparado siempre para abrir la boca y proclamar a Cristo.

10 DE AGOSTO DE 2019 · 16:00

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Para no hacer muy largo este artículo, lo hemos dividido en dos partes de la que esta es la primera.

El Evangelismo es el cuarto y último periodo de la reunión del grupo. Es, propiamente dicho, el momento de la acción. Es en este periodo específico en el que los miembros del grupo se dedicarán a orar por aquellos que queremos que sean salvos y planearán las estrategias de evangelismo, así como los eventos que el grupo va a organizar para recoger los frutos, sin olvidarnos de que cada grupo es una parte esencial en el programa de actividades y de eventos de todo el rebaño, es decir, de la iglesia. Queremos decir con esto que el grupo debe tener cuidado para que las actividades independientes no interfieran con las de la iglesia.

Con la parábola del sembrador, Jesús nos enseña cómo debe ser nuestra vida diaria y evangelismo, al mismo tiempo que nos muestra cuál es el proceso de la siembra y de la cosecha de la Palabra de Dios en el corazón de las personas. Debemos ser conscientes de que cada uno de nosotros es un sembrador, o así deberíamos serlo; de que la semilla que poseemos se llama 'la salvación solo en Cristo Jesús'; y de cuán diferentes son los suelos (corazones) que encontraremos ante nosotros.

Una cosa muy importante para nosotros y que hemos perdido en cierta medida es la sensación de urgencia. Al mirar a Jesús vamos a darnos cuenta de cómo Él era consciente de esta urgencia que tiene la obra de la evangelización. Cuando Jesús, en Juan 4:34, respondió a la insistencia de sus discípulos para que comiese, Él dejó a un lado la satisfacción personal en favor de la obra que debía realizarse. Para Él, la salvación de aquella mujer samaritana era mucho más urgente que la satisfacción de una necesidad circunstancial.

Hoy muchos de nosotros no tenemos esta sensación de urgencia, porque estamos más preocupados por nuestras propias necesidades que por las vidas de aquellos a nuestro alrededor que se mueren sin Cristo. Es triste y vergonzoso, ¡pero es la realidad!

De la misma forma, estamos siendo negligentes con las oportunidades. Hay personas a nuestro alrededor y solo eso ya nos garantiza una serie de oportunidades fantásticas para que hablemos del amor de Cristo. Pero lo que sucede es que lo dejamos para más tarde. Las oportunidades van pasando y las vamos perdiendo. Lo peor es que pasan y, consigo, se llevan a las personas a las que deberíamos haberles hablado del amor de Cristo.

Practicar el evangelismo como un estilo de vida es estar preparado siempre para abrir la boca y proclamar a Cristo, aprovechando la influencia de Dios en la vida de las personas. Sin un evangelismo efectivo dentro del grupo, difícilmente se conseguirá el crecimiento. Vamos a observar ahora algunos factores que influyen o no en el crecimiento del grupo.

 

Evangelismo en los encuentros

Como siempre, queremos recordar que lo que presentamos es un modelo de grupos de hogar. No es el único, y quizá tampoco sea el idóneo para todas las iglesias en cualquier situación. Sin embargo, es un modelo aplicado por muchas comunidades en todo el mundo con unos resultados excelentes.

Estas informaciones así como materiales de apoyo y otras herramientas, están disponibles en www.diakonos.es. Para más información, pueden entrar en contacto con proyecto@diakonos.es.)

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