“Nada puede justificar los saqueos o el daño a la integridad física de otras personas”
El Consejo Nacional de Evangélicos de Francia condena la “violencia excepcionalmente grave” y llama a la oración por un país marcado por “la ansiedad de la gente joven por su futuro”.
Evangelical Focus · 23 DE OCTUBRE DE 2026 · 13:33
Francia vive una calma tensa tras implantarse toques de queda y prohibiciones en sus calles después de una semana que termina con daños incalculables en muchas ciudades.
Los disturbios en París, Marsella, Lyon, entre otros, se produjeron tras crecer en intensidad las protestas de los estudiantes en las últimas semanas, que exigían más inversión en educación. En los últimos días, a las protestas se ha unido el movimiento de los llamados ‘chalecos amarillos’, que ya lideraron duras huelgas en la última década contra el gobierno francés por el precio del combustible o los bajos salarios.
Solo el fin de semana del 17 y 18 de octubre, las autoridades contabilizaron entre 700.000 y 800.000 personas protestando alrededor de Francia, una cifra que desbordó a la policía.
Imágenes de caos
La violencia que se desató al final de las manifestaciones por grupos violentos, causó imágenes que han recorrido el mundo: el histórico ayuntamiento de Limoges en llamas, miles de negocios saqueados a plena luz del día, coches ardiendo, barricadas de adoquines, violencia extrema contra la policía, y columnas de humo levantándose simultáneamente en diversos barrios de París.
Ante un nuevo fin de semana de protestas, el presidente de Francia, Emmanul Macron, reunió este viernes a un consejo de Defensa para decidir cómo blindar la seguridad en las ciudades. Se espera el despliegue de militares y agentes de élite de la policía.
Evangélicos: la preocupación social es real
Entre todos los sectores de la sociedad que han respondido a la situación está el Consejo Nacional de Evangélicos en Francia (CNEF), la Alianza Evangélica del país.
El CNEF, que aglutina representa a la mayoría de iglesias y entidades evangélicas de Francia, habla de un “deterioro del clima social” y apunta a “la subida del coste de la vida, una creciente precariedad, el declive de la sanidad pública y la educación pública, y la ansiedad de la gente joven por el futuro”.
Este estado generalizado de los franceses no puede ignorarse, “merece ser escuchado” y debe recibir respuestas concretas, también de las iglesias.
Sin embargo, la Alianza Evangélica “condena en los términos más claro esta inacceptable violencia. Nada puede justificar los saqueos, la destrucción de la propiedad de otras personas o el daño a la integridad física de otros seres humanos”.
Solidaridad con las víctimas de destrozos
Por todo lo anterior, sigue el comunicado, que ha sido publicado en la web del CNEF el 20 de octubre, “nuestros pensamientos y oraciones van en primer lugar a las víctimas: a aquellos que han sido heridos y a sus familias, comerciantes, empleados que han visto su fuentes de ingresos devastadas, trabajadores del estado afectados”.
El ente evangélico recuerda que entre las víctimas de la violencia hay “vecinos, seres queridos, y en algunos casos, miembros de nuestras iglesias”.
Oración por la precariedad y aquellos en “angustia real”
Citando Romanos 12:21 (“No seáis vencidos por el mal; sino venced al mal con el bien”), el CNEF llama a las iglesias a organizar encuentros de oración por el país. También, a ofrecer ayuda práctica y consejería a las “personas afectadas en los barrios”.
El llamado a la oración incluye intercesión por el fin del estallido social y la violencia, además de justicia para aquellos que están en “cirunstancia de precariedad y ansiedad ante el futuro: estudiantes de secundaria, estudiantes de universidad, familias, y todos los que están en angustia real. Oremos que se encuentren soluciones justas para ellos”.
El CNEF también se acuerda de las fuerzas del orden y el trabajo de las autoridades. “oremos por los agentes de policía, bomberos y trabajadores de la sanidad, que han sido testados después de semanas de tensión. Oremos por nuestros líderes, alcaldes y representantes electos”.
El comunicado termina recordando que el Nuevo Testamento habla del papel clave de los “pacificadores”. El CNEF pide orar que “cada iglesia, en su municipio o barrio, sea un lugar de bienvenida, escucha, comunidad y ayuda práctica”.
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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Internacional - “Nada puede justificar los saqueos o el daño a la integridad física de otras personas”