El Reino Unido prohíbe las redes sociales a menores de 16 años: “El momento para invertir en nuestros jóvenes es ahora”

La medida ha suscitado críticas entre los adolescentes. Hablamos con el asesor político de la Alianza Evangélica del Reino Unido sobre el papel que deberían desempeñar las iglesias a la hora de ofrecer espacios de comunidad y amistad.

Joel Forster

LONDRES · 18 DE JUNIO DE 2026 · 19:50

Foto: <a target="_blank" href="https://unsplash.com/es/@niels_to">Niels Bosman</a>, Unsplash CC0.,
Foto: Niels Bosman, Unsplash CC0.

Cientos de miles de adolescentes británicos verán restringido su acceso a las plataformas para chatear por Internet con sus amigos.

El anuncio del primer ministro Keir Starmer de prohibir el acceso a las redes sociales a todos los menores de 16 años ha desatado un gran debate en el Reino Unido.

La prohibición entraría en vigor a principios de 2027, siguiendo el ejemplo de países como Brasil y Australia, cuyos gobiernos comparten el objetivo declarado del líder británico de “no poner en peligro la seguridad y la felicidad de nuestros hijos”.

 

 

 

El debate

Numerosos estudios han demostrado que existe una relación entre el uso de las redes sociales y el deterioro de la salud mental de los adolescentes.

Sin embargo, los críticos consideran que el gobierno se está extralimitando en su control sobre la libertad de comunicación y el uso cotidiano que los ciudadanos hacen de la tecnología básica.

Mark Gilmore, asesor político de la Alianza Evangélica del Reino Unido (EAUK por sus siglas en inglés), analizó las cifras y el debate en torno a las restricciones al acceso de los adolescentes a las redes sociales en un artículo publicado en febrero de este año.

Ahora, tras el anuncio del gobierno, Evangelical Focus le ha planteado algunas preguntas nuevas.

El Reino Unido prohíbe las redes sociales a menores de 16 años: “El momento para invertir en nuestros jóvenes es ahora”

 Mark Gilmore, asesor político de la Alianza Evangélica del Reino Unido. 
 

 

Pregunta. ¿Han dedicado los pastores y los responsables de jóvenes tiempo y reflexión para hablar con los adolescentes de sus iglesias para abordar el tema del uso de las redes sociales?

Respuesta. Las iglesias han sabido abordar bien estas cuestiones, y hay excelentes ejemplos de una buena interacción que van al meollo del asunto. Ahora que esta prohibición entra en vigor, las iglesias deben redoblar sus esfuerzos.

Muchos adolescentes dependen en gran medida de las redes sociales para mantener sus amistades. Como hemos visto con la prohibición en Australia, los adolescentes pueden sentirse aislados y frustrados mientras tratan de averiguar cómo recuperar en el mundo real el tiempo que han invertido en Internet.

Aquí es donde cobran tanta importancia los clubes juveniles, los campamentos, las misiones y los espacios en los que se conoce y se quiere a los jóvenes más allá de su identidad en línea.

Existen importantes oportunidades misioneras para proporcionar a los jóvenes una comunidad en el mundo real de la que han estado privados durante demasiado tiempo.

 

P. Una decisión como esta suscita dudas. Hay quien dice que la prohibición no sirve de nada; otros sostienen que la influencia de las redes sociales debería limitarse también para los adultos. ¿Qué pueden aportar los cristianos a cuestiones tan complejas y emotivas como nuestro uso de la tecnología?

R. Los cristianos pueden aportar una perspectiva más amplia. Somos personas creadas a imagen de Dios y destinadas a las relaciones.

Las redes sociales pueden ser un buen complemento, pero un mal sustituto de las relaciones para las que fuimos creados. Podemos aportarle realismo al debate.

La intervención del gobierno no funcionará por sí sola. Para que funcione, se necesita la implicación de las comunidades, las iglesias y las familias.

Esta “generación ansiosa”, como la denominó Jonathan Haidt en el título de su libro, está ansiosa a causa de las redes sociales. Al sentirse ansiosos, se alejan del mundo real y se refugian aún más en las redes sociales, con lo que el círculo vicioso continúa.

Si nosotros, como adultos, comprendemos el poder adictivo de estos bucles de retroalimentación, ¿cómo podemos esperar que nuestros hijos lo afronten?

Prohibir las redes sociales no es la solución milagrosa; muchos adolescentes la eludirán fácilmente, por lo que se necesitan reformas más amplias en materia de seguridad online para proteger a los más vulnerables.

El reto para el gobierno será garantizar que esto no vulnere la libertad de los adultos, al tiempo que protege a los niños, a quienes, por buenas razones, la ley no concede la misma libertad.

 

P. ¿Qué pueden hacer los líderes cristianos para mejorar la participación de los adolescentes y los jóvenes adultos en la toma de decisiones sobre cuestiones como esta?

R. Desde hace tiempo defendemos que los niños no son solo el futuro de la Iglesia. Son la Iglesia.

Esta decisión tendrá enormes repercusiones en las vidas de los menores de 16 años. Para algunos, les parecerá que el Gobierno está acabando con sus amistades.

En nuestras iglesias debemos mostrarnos comprensivos y colaborar con los jóvenes para asegurarnos de que hacemos todo lo posible por apoyarlos y ofrecerles un sentido de comunidad. Esto implica preguntarles qué necesitan y qué les gustaría que hubiera.

Si en tu iglesia aún no existe un club juvenil, quizá ahora sea un buen momento para plantearte poner uno en marcha. Pide a dos o tres jóvenes que inviten a sus amigos, organiza algunos juegos, y el crecimiento que observes puede que te sorprenda.

Si ya hay un club juvenil en marcha y se dispone del tiempo y los recursos necesarios para que se reúna dos noches a la semana, ¿por qué no hacerlo? Nada de esto es fácil, pero si alguna vez ha habido un momento para invertir en nuestros jóvenes, es ahora.

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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Internacional - El Reino Unido prohíbe las redes sociales a menores de 16 años: “El momento para invertir en nuestros jóvenes es ahora”