El corazón fructífero
Es el efecto de la Palabra de vida y acción del buen Espíritu Santo en nuestro corazón. Es encontrar sentido a la existencia, aun en medio de un mundo sin sentido.
19 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · 22:00
Pero hay quien es como la semilla que cayó en tierra fértil: oye el mensaje, le presta atención y da fruto al ciento, al sesenta o al treinta por uno.
(Mateo 13:23 La Palabra)
El campo de sembradío pasa por cambios. El labrador mete el arado para romper la tierra. Cambia de lugar las piedras, vuelve a acomodar los linderos de los campos para una nueva temporada de siembra, y en esos cambios del terreno también hay sabiduría de parábola. Es el arado de Dios el que ha roto la tierra compactada y dura del camino, y la ha convertido en tierra buena.
Ha sido un viento fuerte, de los que levantan polvo y tierra, acompañado luego de lluvia y tormenta, y la poquita capa de tierra que estaba sobre los pedregales, ahora está en medio del campo de tierra fértil. El labrador se ha puesto a arrancar las malezas y los espinos, porque ahora por ahí va a pasar un surco de buena tierra. Son cambios que ocurren en el campo, producto del trabajo del labrador, y que representan oportunidades para la gracia.
No tenemos que etiquetar a la gente con un juicio determinista y sin esperanza. Pasan cosas en la vida: Las tormentas, los desarraigos, los momentos en que se viven separaciones y desapegos, el arado duro que rompe el terreno cerrado y lo vuelve en espacio propicio para la Palabra de vida… Así se conforma la tierra buena, donde puede haber mucho fruto.
El corazón endurecido ha sido quebrantado por el poder del amor incontenible de Dios, a su modo y en su tiempo.
El corazón superficial ha sido llevado a la madurez por el viento fuerte de las tormentas de la vida.
El corazón metalizado y afanoso ha experimentado la mano del labrador que arranca de raíz las hierbas malas que nos ahogan, y el desapego nos ha hecho ver dónde está la verdadera riqueza.
Ahora, como tierra fértil, somos parte del remanente del pueblo de Dios que ha experimentado los golpes de la vida, la desilusión, el desarraigo, la soledad, el quebrantamiento… y estamos listos para comenzar de nuevo un camino de fe con el Señor JesuCristo. Por Cristo podemos conocer y vivir lo que significa dar fruto.
¿En qué consiste dar fruto abundante? ¿Qué es una vida fructífera? ¿Qué significa florecer como seres humanos?
Es el efecto de la Palabra de vida y acción del buen Espíritu Santo en nuestro corazón. Es encontrar sentido a la existencia, aun en medio de un mundo sin sentido.
Es saber alegrarnos con las cosas sencillas de la nueva vida, compartiendo la comunidad con alegría y sencillez de corazón. Es la congruencia entre discurso y vida, entre lo que se dice y lo que se hace.
Es la bendición de vivir gobernados por la alegría del Señor, regidos por la esperanza de vivir mejor, como siervos de la paz en un mundo de guerra, y esclavizados para la libertad por el amor que hemos conocido en el Señor Jesús.
Dios de los cambios y las oportunidades, te damos gracias porque cada experiencia —aun las que nos parecen dolorosas y sin sentido— nos presentan oportunidades de tu gracia para transformarnos en buena tierra, que puede rendir mucho fruto. Amén.
Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Enrolado por la gracia - El corazón fructífero