Dios no es un ser finito

Los poetas y los filósofos que han aprendido de la Biblia se unen para decirnos que en Dios no hay finitud alguna, en Él todo es infinito, como lo es su mismo ser.

22 DE MAYO DE 2026 · 21:45

Foto: <a target="_blank" href="https://unsplash.com/@msohebzaidi">Soheb Zaidi</a>, Unsplash CC0.,
Foto: Soheb Zaidi, Unsplash CC0.

La palabra finito es un adjetivo indicativo de que algo o alguien tiene fin. De ninguna manera puede ser aplicable a Dios, porque es un ser infinito, sin principio ni fin.

En la Biblia del ateo, el filósofo Bertrand Rusell, muy citado en estas letras, dice que “si hubiera un Dios, creo muy improbable que tuviera la enojosa vanidad de sentirse ofendido porque haya personas que duden de su existencia finita”.

No, señor Rusell. Dios no se siente ofendido porque haya personas, como usted, que lo crea limitado, terminado en el tiempo.

Si Dios fuera un Ser finito, ¿cómo pudo haber creado la idea de Ser infinito, omnipotente, omnipresente, no es producto del hombre, es Dios mismo quien ha puesto en nosotros esa idea de infinitud, como lo vio y lo explica el salmista: “Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; y su entendimiento es infinito” (Salmo 147:8).

Giordano Bruno, uno de los personajes más trágicos en la historia de Italia, quemado en Roma en febrero de 1600 por la Inquisición debido a sus escritos contra la Iglesia católica, sostenía que el universo está tan identificado con Dios que si Dios no fuera infinito tampoco lo sería el universo.

El resurgimiento italiano señaló a Bruno como un héroe nacional frente al oscurantismo clerical y puso al día sus pensamientos sobre la infinitud de Dios.

El concepto universo, que abarca tanto nuestro mundo interior como el exterior, es para Bruno la realidad infinita de Dios.

Las 110 breves composiciones que Wolfang Goethe compuso entre 1749 y 1832 representan la creencia religiosa del famoso poeta alemán y reconocen la existencia del Dios inmanente a la naturaleza:

“¡Qué sería un Dios que da impulso sólo desde fuera y hace girar el universo alrededor de un dedo! Desde dentro debe Él mover el mundo, llevar en sí la naturaleza y residir al mismo tiempo en ella. Si quieres avanzar hacia el infinito –añade–, agota desde todos sus puntos de vista lo finito. Considera el mundo infinito en su variedad y en su movimiento”.

Los poetas y los filósofos que han aprendido de la Biblia se unen para decirnos que en Dios no hay finitud alguna, en Él todo es infinito, como lo es su mismo ser.

Recibe el contenido de Protestante Digital directamente en tu WhatsApp. Haz clic aquí para unirte.

Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - El punto en la palabra - Dios no es un ser finito