Una boda ejemplar en tiempos de covid-19

Gustavo y Dalila decidieron seguir adelante con sus planes de boda a pesar de las restricciones. Más de 2.000 personas siguieron por Internet la ceremonia en la que hablaron sobre la fidelidad de Dios.

Joel Forster

29 DE JUNIO DE 2020 · 14:04

Gustavo y Dalila se casaron con la presencia virtual de familiares y amigos. ,
Gustavo y Dalila se casaron con la presencia virtual de familiares y amigos.

Dalila es española y Gustavo es de Guatemala. Se casaron el último fin de semana de mayo en condiciones muy inusuales.

La crisis del Covid-19 ha tenido enormes consecuencias en España, y las fuertes restricciones impuestas por el gobierno les obligaron a pensar seriamente en posponer sus planes. Pero solo cinco días antes de la fecha prevista, las autoridades de Galicia permitieron bodas con un máximo de 50 invitados.

Todo estaba listo, los vestidos, las invitaciones habían sido enviadas... Así que decidieron seguir adelante y se convirtieron en una de las primeras parejas en casarse desde que las reglas de confinamiento pusieron en pausa toda la vida social.

La boda necesitaría un alto grado de organización. Las restricciones de viaje hicieron que los parientes más cercanos de Gustavo no pudieran asistir a la ceremonia. Ni la hermana de Dalila ni muchos otros que viven en otros lugares de España pudieron viajar.

Una boda ejemplar en tiempos de covid-19

Solo 50 personas estaban presentes cuando Dalila entró a la iglesia.

El día de la boda, solo 50 personas estaban sentadas en los bancos de la iglesia evangélica de la ciudad de Marín. Pero los rostros de otros diez parientes cercanos que asistían a través de Zoom fueron proyectados en las paredes de la iglesia. “Fue muy emotivo, estaban siguiendo todo en vivo, y también pudimos verlos. Todos estaban vestidos para la boda, los niños con la ropa especial que les habíamos comprado. No podíamos abrazarlos, pero podíamos vernos y fue muy especial”, dijo Dalila al periódico La Voz de Galicia.

Además, más de 2.000 personas siguieron la ceremonia de la boda a través de los servicios de streaming de Facebook y Twitter. “La mayoría desde Guatemala, pero otros se unieron a nosotros desde otras partes del mundo”.

Una boda ejemplar en tiempos de covid-19

Gustavo, el novio, fue de los pocos que no tuvo que llevar mascarilla.

Con mascarillas y sin arroz

Durante la celebración, se siguieron todas las medidas de distanciamiento social. Los invitados llevaban mascarillas hechas con tela de Guatemala. Gustavo dijo a La Voz de Galicia: “Cuando Dalila llegó no pudimos evitar abrazarnos, nos distrajimos de la emoción. Pero luego mantuvimos el distanciamiento social y los invitados tenían sus sitios marcados en los bancos. Los músicos estaban a una distancia de seis metros. A nadie, excepto a nosotros, se le permitía tocar los anillos”.

Al final de la ceremonia, no se arrojó arroz ni pétalos de flores a los novios. Y la gran celebración con comida típica gallega y guatemalteca tendrá que esperar hasta el 2021.

Pero todas las dificultades sólo ayudaron a Gustavo y Dalila a ser más conscientes de la gracia y la protección de Dios. Así fue su conversación con Protestante Digital sobre su experiencia.

 

Pregunta. ¿Cómo habéis visto la mano de Dios en vuestros planes?

Respuesta. En enero decidimos casarnos y pusimos en oración el cuándo. Aprovechando que ambos nos encontrábamos en Guatemala, y bajo la recomendación de abogados y la bendición de nuestras iglesias, celebramos la boda civil ese mismo mes, con el deseo de celebrar el 30 de mayo una ceremonia religiosa en España ante familia y amigos.

Gracias a Dios, Gustavo llegó a nuestro país dos semanas antes de que se decretase el estado de alarma, si no hubiera sido así quién sabe cuándo podríamos volver a estar juntos. A pesar del COVID deseábamos celebrar la ceremonia religiosa lo antes posible, para formalizar nuestra situación ante la iglesia local, la familia y los amigos.

Desde el principio nuestra intención fue que a través de nuestra boda, el Espíritu Santo hablase a los asistentes y pudieran conocer a nuestro Dios, que había sido tan, tan bueno con nosotros. Cuando el COVID-19 redujo el número de asistentes primero a 10 y luego a 50, no entendíamos nada. A veces la fe nos quiso fallar, pero cordón de tres dobleces no se rompe fácilmente. Ahora vemos que el mensaje ha llegado mucho más allá de lo que jamás habríamos imaginado. 

Albert Einstein dijo “Sólo hay dos maneras de vivir tu vida: una es como si nada fuera un milagro; la otra, como si todo fuera un milagro”. Sin duda hemos optado por la segunda y descubierto que las casualidades no son más que la intervención divina cuando el Señor decide quedarse en el anonimato. Teníamos claro que no era una casualidad. Pondríamos los deseos del Señor sobre los nuestros y estaríamos listos para ver su mano de poder obrando, nuestra oración siempre fue “que sea tu voluntad y no la nuestra”. Por supuesto que habríamos querido una boda sin mascarillas y con abrazos, pero cuando estás dispuesto a aceptar la voluntad del Señor, estas cosas pasan a segundo plano. Pudimos ver al Señor sonriendo de alegría al vernos, todo salió bien. Su mensaje de salvación llegó a una escala que jamás imaginamos, ya que más de 2000 personas escucharon que Jesús les ama.

 

P. Habéis aparecido en varios medios de comunicación como una de las parejas pioneras que se casan en España pese a la crisis y las limitaciones. ¿Habéis tenido posibilidad de compartir del porqué de vuestra convicción y fe?

R. Sí, en todos los medios, prensa, radio y televisión, en España y en Guatemala, hemos transmitido el siguiente mensaje: ¿Sabes qué es lo que hace fuerte a este amor? Es el amor de Dios. El amor nunca deja de ser. A través de nuestro amor hemos conocido cada vez más del amor, la bondad y la fidelidad de nuestro Dios.

Eso dijimos en las entrevistas que nos hacían, luego publican lo que quieren…

 

R. Vuestra ceremonia fue sin la presencia de muchos familiares queridos, pero muchos lo pudieron seguir por Internet. ¿Qué es lo más bonito que recordáis cada uno de vosotros de este día?

Gustavo: Ver a la novia ingresar a la iglesia con su hermoso vestido blanco acompañada de su padre me hizo conmover hasta las lágrimas, quería contenerme pero no podía. La oración grabada por mi padre en Guatemala, no la vimos hasta ese momento, también fue muy especial; me hizo sentirlo tan cerca aunque se encontrara tan lejos, y por último el momento de decir nuestras promesas y la salida de la iglesia fueron los momentos más bonitos que recuerdo.

Dalila: La suerte de poder ver al novio entrar en la iglesia gracias a la retransmisión en vivo! La paz de estar en el momento correcto, en el lugar correcto. Sentir a todos allí, unos físicamente, otros virtualmente, pero todos estaban, guapísimos, siendo testigos de nuestro amor y compromiso, el uno con el otro y ambos con Dios.

Una boda ejemplar en tiempos de covid-19

La fe en Dios es esencial para Gustavo y Dalila, que comienzan su vida juntos.

P. En el futuro miraréis atrás a este año de 2020 recordando que, aparte de la felicidad de vuestra boda, fue también que fue un tiempo de crisis y dolor para miles, tanto en España como en Guatemala. ¿Cómo hace la fe en Jesús una diferencia en medio de tiempos convulsos y de incertidumbre como estos?

R. Los tiempos, en términos humanos son difíciles, pero en términos espirituales estamos viviendo un acercamiento a Dios, a la espiritualidad, a buscar la trascendencia de la vida y reordenar la escala de prioridades. Es un tiempo de oportunidad. La esperanza está en Jesucristo, por lo tanto afrontamos esta crisis sabiendo que nada ha salido del control de Dios y que el llamado a la humanidad es a volver su mirada al Señor. Es el momento adecuado para meditar profundamente en nuestros actos, pedir perdón por nuestra nación para que Él sane nuestra tierra y recordar lo que Dios espera de nosotros: Hacer justicia. Amar la misericordia, la clemencia y la bondad. Y acudir continuamente humillado delante de Dios. (Miqueas 6:8).

 

P. ¿Qué os gusta más a cada uno de la realidad de cómo es el amor de Dios?

Gustavo: Un amor tan grande que dio a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en él crea no se pierda más tenga vida eterna. A veces me resulta difícil aceptar el amor incondicional para mí, más difícil es cada vez que te fallo y con amor extiende tus brazos y me abraza de nuevo; el Señor nos ama por lo que somos y no por lo que hacemos, somos sus hijos y Él es el Padre amoroso y bueno.

Dalila: Él da el primer paso, se acerca, perdona, aún antes de que nosotros nos volvamos a Él. El perdón de Dios es tan abrumador, y su misericordia tan grande que sin duda son las facetas de su amor que más me conmueven. Muchas veces se piensa en el amor desde un punto romántico. Perdonar como lo hace Dios requiere más que emoción. Requiere compromiso y fidelidad. Dios es profundamente amoroso.

Una boda ejemplar en tiempos de covid-19

Dalila y Gustavo.

P. Finalmente, ¿cómo os imagináis la celebración más multitudinaria de vuestro enlace, en unos meses?

R. Una celebración llena de propósito y significado, daremos gloria a Dios junto a nuestra familia y amigos más cercanos, pondremos el vídeo de la ceremonia y compartiremos el mensaje de amor, bondad y fidelidad de Dios. Habrá comida gallega y uno que otro sabor guatemalteco en la mesa, podremos abrazarnos, bailar y celebrarlo esta alegría todos juntos, pero sobre todo habrá gratitud por tantos milagros que hemos vivido hasta ahora en nuestra relación, desde que nos conocimos hasta hoy.

Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Cultura - Una boda ejemplar en tiempos de covid-19