Entender Europa a través de sus personas: la ‘mina de oro’ de ELF en Polonia

¿Es posible participar en la misma conferencia anual durante más de una década y aún así seguir sintiendo que es algo crucial en tu ministerio?

02 DE JULIO DE 2026 · 17:00

Momentos de oración en la plenaria del ELF 2026. Foto: Vlady Raichinov,
Momentos de oración en la plenaria del ELF 2026. Foto: Vlady Raichinov

Vivo y trabajo en España: un país en el que la iglesia crece, el interés por lo espiritual es sorprendentemente alto entre los jóvenes, y en el que mi trabajo como periodista es algo desbordante en estos momentos, si quisiéramos informar, analizar o responder con una ética cristiana a todo lo que ocurre en la sociedad y en la iglesia.

¿Para qué irme una semana entera, cada mayo, a Polonia? Bloquear tantos días no tiene mucho sentido si con ello acumulamos más trabajo y estrés a la vuelta.

Pero mi vínculo con el European Leadership Forum, y concretamente la conferencia cada primavera en Wisla, es parecido al de otros amigos, que viajan desde Bulgaria, Dinamarca, Chequia, Italia o Inglaterra. Su agenda está hasta arriba, pero aún así cogen el avión o el tren cada vez.

Probablemente no haya una conferencia parecida en el mundo evangélico europeo. Conferenciantes de primer nivel de más de 20 países que abordan temas de mucha actualidad con una perspectiva cristiana relevante. También destaca la librería enorme con literatura actualizada a precios muy subvencionados. Hay programas alternativos, con visionado de documentales, taller de arte, conciertos y encuentros de oración. Luego están las decenas de organizaciones que se juntan para explicar sus proyectos, también nosotros con Protestante Digital y Evangelical Focus. En cada desayuno, comida o cena, se dan además múltiples mentorazgos personales individualizados.

Y, seamos sinceros: el lugar es precioso, entre montañas, junto al río Wisla, en un hotel espléndido aún en días de lluvia.

Sin embargo, lo que realmente hace la diferencia en ELF no está escrito en ningún programa. Son las conversaciones.

Las conversaciones en los pasillos, las oraciones con quien se ha sentado a tu lado, las discusiones en un grupo pequeño de personas con preocupaciones compartidas.

La persona que te presenta a otra a la que deberías conocer de la otra punta del continente. La conversación en el bar ya por la noche con amigos que te cuentan el año difícil que han pasado en su país.

O el intercambio de opiniones que se alarga tras un taller de la tarde sobre un tema muy concreto en el que llevabas meses reflexionando y para el cual has encontrado, por fin, a un interlocutor experto y con tiempo para aconsejarte.

“Es increíble como la organización reúne a todas estas personas de Europa aquí y crea la infraestructura para que la conversación fluya de forma tan orgánica”, me decía un participante inglés este año, mientras conversábamos con una cerveza la última noche.

Otro compañero, también periodista, suele viajar por todo el mundo a encuentros parecidos, y me decía hace unos años que no había asistido a una conferencia cristiana que se respirara este buen ambiente.

Este ecosistema es el que han creado los cien voluntarios que trabajan duro junto al reducido staff. Desde el recibimiento en el aeropuerto hasta la ayuda muy práctica en momento difíciles, el interés genuino por servir con excelencia hacen que ELF sea un modelo de ministerio cristiano.

 

Espacios para compartir visión y hablar en confianza

En la Network (los subgrupos temáticos de 20-30 personas donde se da gran parte del programa) es donde estas relaciones personales tienen más sentido. En la de Media Communicators, a la que pertenezco desde 2014, abordamos este año temas como: el crecimiento de las ‘iglesias online’ y cómo será el futuro de la tecnología aplicada a las congregaciones, cómo tratar periodísticamente un escándalo eclesial, cómo se idea un documental cinematográfico sobre arte y arqueología cristianas, y el impacto global que está teniendo en todo el mundo la industria del entretenimiento de Corea del Sur (K-pop Demon Hunters, El Juego del Calamar, entre otros).

Entender Europa a través de sus personas: la ‘mina de oro’ de ELF en Polonia

Uno de los grupos temáticos del ELF es el dedicado a medios de comunicación, que reúne a periodistas, creadores de contenido y expertos en comunicación de organizaciones, iglesias y ministerios. Foto: Vlady Raichinov

En ese mismo grupo reducido, la tarde de compartir abiertamente sobre vida, ministerio, y motivos de oración, demostró la realidad espiritual de que personas que apenas se conocen comparten una visión del evangelio y de la vida que resuena en otros, más allá de su trasfondo nacional.

Es esta confianza para hablar y para escuchar lo que hace que ELF sea un espacio en el que surgen conexiones que van más allá de la conferencia. Sin ir más lejos, en Evangelical Focus hemos publicado desde nuestro inicio en 2015 decenas y decenas de entrevistas con personas que nos hemos encontrado por primera vez en ELF. Conversaciones inesperadas han sido la chispa para reportajes que se publicarían meses después. Además, otros muchos han comenzado a escribir como columnistas usando nuestra plataforma periodística para Europa.

Simon de Alemania lo ve igual. Me escribía por whatsapp unos días después de volver de Polonia este año: “Fue de ánimo y fascinante ver en cuántos países y en qué formas tan diversas hay gente en movimiento comunicando el evangelio de forma creativa hoy en día”.

Ioana de Rumanía, me explica que lo que más le impactó fue “conocer a muchos líderes de con corazón de servicio de Europa y más allá (…) Cómo Dios conecta los puntos de la imagen más grande y nos da la oportunidad de colaborar con gente que está siendo sal y luz por toda Europa”.

Entender Europa a través de sus personas: la ‘mina de oro’ de ELF en Polonia

Compartiendo un seminario en el Media Communicators Network sobre cómo abordar el fenómeno K-pop desde una perspectiva cristiana. Foto: Vlady Raichinov

 

¿Deberías estar participando también tú en estas conversaciones?

La conferencia de ELF (y sus programas aún más específicos a lo largo del año) es una “mina de oro” en la que cualquier conversación random en la cola del restaurante o saliendo en el bus de vuelta al aeropuerto se puede convertir en algo de mucho ánimo personal y ministerial.

Es por todo ello que sigo volviendo a Wisla.

¿Deberías tú también bloquear una semana de mayo en tu agenda para el próximo año? La conferencia de 2027 será del 22 al 27 de mayo. Para participantes de España hay becas disponibles. El inglés es un requisito.  

Las inscripciones se abren con meses de antelación, poco después del verano. En Evangelical Focus informaremos cuando se sepa toda la información.

 

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