Sin mirar al cielo, ni mirar al otro lado
Que nadie desarme la Palabra. Que cumpla, porque lo va a cumplir sí o sí, su propósito.
14 DE JUNIO DE 2026 · 21:05
Con eso del papa, lo de alzar la mirada ha quedado como símbolo, de qué, no se sabe, algunos, seguro para no mirar lo que se ve. Escribo esta nota el lunes, casi de madrugada. Lo que pase luego, pasará, pero no lo he mirado.
Estaba tan contento, proponiendo un curso sobre reforma protestante en España. Que asumo una obligación. Será, d. v., online y gratuito, para cualquiera que lo desee, y para quien desee colocarlo en su plan de estudios (y que se lo acepten).
En ese aspecto tendrá una estructura de nueve créditos, como una asignatura troncal en un grado. Dos charlas de una hora cada semana, durante cuarenta, de septiembre a junio, y las demás de lectura y reflexión, hasta 225.
Nada más iniciar el canal donde se hará, se anuló por algo. Pero se hizo otro, con el mismo nombre. Y ya se puso la presentación, 50 minutos.
Todo esto, para decirles (además de hacerme publicidad) que tuve interés especial en iniciar la andadura del curso, todavía solo en presentación, precisamente el 5 de junio.
Es que ese día, de 1559, se inauguró solemnemente la Academia de Ginebra. Aprobados sus estatutos, escritos en latín y francés, elaborados por Calvino, ese día se puso en público la Academia que tanto beneficio trajo al mundo protestante. Beza sería su rector. (Por esa circunstancia se le concedió a Calvino el estatuto de burgués, antes siempre fue un refugiado más.)
Y ponía yo felizmente, lo que ahora pongo. Que ese trabajo fue un proyecto de tiempo antes de Calvino. Que supone el modelo de práctica protestante, en su más puro aspecto de revolución social.
Recordaba que cuando Calvino vuelve a Ginebra, episodio de todos conocido, o eso se dice, no solo presentó como condición ineludible la organización de la Iglesia para convivir en el Estado, en cooperación, pero libre, sino también la creación de escuelas de enseñanza primaria (luego secundaria) gratuitas.
Que los niños (y niñas) pudieran instruirse, sin necesidad de ser de clase acomodada. Y eso se puso en práctica de inmediato. A ello añadió su famoso Catecismo, para la instrucción religiosa de los jóvenes: los muchachos, cono se tradujo al castellano.
Para que los muchachos, formados en la Verdad, fueran libres, y que luego pudieran servir como gente libre. (Desgraciadamente, el protestantismo, en no mucho tiempo, siguió el modelo papal, donde prima la sujeción a la clerecía, no el conocimiento libre para servir con libertad.)
Ahora le llegó el turno a lo tan esperado: una Academia de estudios superiores. También gratuita y de acceso para todos. Que eso de la enseñanza pública, y sanidad, gratuita para todos es de ahí. ¡Para que la sociedad, civil y religiosa, tenga los mejores servidores!
Apuntaba algunas cuestiones sobre la eficacia de esa Academia, no solo en el aspecto de formación general humanista, sino, en lo que se ocupó el propio Calvino y Beza: la formación de pastores.
Los frutos de esa institución son de sobras conocidos, apreciados y despreciados. El modelo que la despreció a muerte, es el que se plantó aquí, y que brota en la visita. España no es fuente de valores de no sé qué, sino simplemente fuente de la contrarreforma, religiosa y civil. Y eso sigue.
El modelo quedó claro, especialmente con los caminos de Trento: frente al Evangelio protestante, con la proclamación de la Palabra, corpus y procesiones, visualidad. Mirada, no oído. Tal cual en la visita.
Han puesto la mirada en las cosas de la tierra; su cielo es la tierra, lo terrenal, por eso lo pintan para que parezca. Tal cual, que alguien lo puso de titular: Pedro y cristo han paseado por Madrid. A ver cómo les explicas a los que ven esa imagen.
En el Congreso, que eso del trono y el altar, ya se sabe que es una falsificación publicitaria de la leyenda negra. Que hay que “desarmar las palabras”, vaya, inflarlas y quitarles su sentido, que dijo nuestro Pedro que hacían los falsos maestros.
Y sigue: que les prometen libertad y ellos mismos son esclavos de corrupción. Que nadie desarme la Palabra. Que cumpla, porque lo va a cumplir sí o sí, su propósito.
Se invitó a la Santa Sede, se dijo. ¿Nadie sabe que eso significa algo concreto? Por si acaso, se recordó: “Vengo como Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Católica, consciente de la misión confiada al sucesor de Pedro, como fundamento de la unidad de los Obispos y los fieles, y donde se da la relación con los pueblos y los Estados”.
Al final, que “el reino de España tiene la huella apostólica de Santiago el Mayor, y la huella maternal de la Virgen del Pilar”. Que ya se sabe, tal como por Madrid pasea Pedro y cristo, ese apóstol y la virgen pasean por España, y a la vista de todos. ¿Quién no los ha visto? Cavaron para sí cisternas rotas que no contienen agua, y en ellas se alegran.
Entremedias se medió con el “sigilo del confesionario”, por si alguien quería más palabra desarmada. Me quedó clarísimo. ¡De la que se libró España al expulsar a sangre y fuego a la Reforma Protestante!
Pues está claro, esto se dijo sobre el tema de un reciente congreso, organizado por estudiantes, en la Complutense (Filosofía), con misa inaugural y de clausura, y cada día también (existe una capilla): “lo protestante instituyó, en realidad, una ruptura y una contaminación, que alcanzó lo religioso, lo político, lo filosófico, lo cultural y, de manera singular, la espiritualidad y la fe”.
No vi puesto en las conferencias al Vicerrector de la Complutense, lo mismo no estaba por allí esos días. De todos modos, su discurso, de unos minutos, ante el papa, donde se dijo, creo que más porcentaje de veces, “santidad”, es de recuerdo para mirar lo que tenemos. Habló como voz de la universidad pública, aunque mezcló otros casos.
Que cada uno crea lo que mejor le parezca, nadie debe ser inquietado por ello. Aunque parece que, si lo dice el papa en el Congreso, se recuerde que eso no es lema papal, sino que lo tuvo que defender un pastor calvinista, frente a la fuerza papal, del trono y el altar, en la Asamblea francesa.
Pero decir que el que estaba sentado escuchando, era el sucesor de pedro y vicario de cristo pues un poco pasarse parece. Que cada cual hable como quiera, que para eso tenemos libertad. Pero esa libertad puede ser usada para… (he borrado lo que puse.)
Y aquí lo dejo. Lunes. Anticipando que seguro el papa en Cataluña, con la Sagrada Familia, desarmará las palabras de toda mentira, y contará que eso es un templo expiatorio, proyectado en sus inicios cuando el papa de las libertades sociales y religiosas, llamado el Nono, con la finalidad de honrar precisamente al papado (quisieron incluso hacer una estatua papal enorme de entrada, dicen).
Gracias a esa acción, Barcelona, y, por extensión, Cataluña, se libraría de los juicios divinos que le vendrían, como ahora dicen también, por las desviaciones inaceptables de aceptar la libertad de enseñanza, sin reconocer la sola iglesia madre verdadera para enseñar, la libertad de imprenta, sin acudir al dictado y permiso de los guardianes de la fe, la libertad política, que solo mentarla es ya un pecado mortal, y, la ruina total, la libertad de culto.
Seguro que cuenta eso. O lo mismo se sigue con el cuento.
“Abrid, pues, los ojos, oh españoles, y dejando a los que os engañan, obedeced a Cristo y a su Palabra, la cual es sola firme e inmutable para siempre. Estribad y fundad vuestra fe sobre el verdadero fundamento de los Profetas y Apóstoles, y la sola Cabeza de su Iglesia. ¿Por qué tenéis en poco al Señor y a sus mandamientos, y os sujetáis al hombre de pecado, que os aparta de Cristo y de vuestra salud [salvación]? ¿Por qué preciáis tanto su dañosa doctrina con la cual él enreda las conciencias, y apacienta las almas con viento de vanidad?...
Desechando las doctrinas y tradiciones de los hombres mentirosos y engañadores, oíd a Aquel que no puede mentir, seguid a Aquel que no puede errar: para que el nombre del Señor sea santificado en nuestra España, y que muchos, siendo instruidos por la palabra de Dios, se conviertan de las tinieblas a la luz, que reciban por la fe en Jesús Cristo remisión de pecados, y la vida y bienaventuranza eterna. Amén”. (Cipriano de Valera, en su presentación de la traducción al castellano de la Institución, 20 de septiembre de 1597.)
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Publicado en: PROTESTANTE DIGITAL - Reforma2 - Sin mirar al cielo, ni mirar al otro lado