J. Thomson, distribución de la Biblia y quienes le apoyaron en México (II)

Por la experiencia forjada a partir de las tareas realizadas en Argentina en 1818, y sus posteriores viajes por otras naciones sudamericanas, James Thomson llega a México con ideas claras de que es de suma importancia levantar apoyos a favor de su causa entre clérigos, políticos e intelectuales. Es por esto que desde un principio da buena parte de su tiempo para consolidar rel" /> J. Thomson, distribución de la Biblia y quienes le apoyaron en México (II)

Por la experiencia forjada a partir de las tareas realizadas en Argentina en 1818, y sus posteriores viajes por otras naciones sudamericanas, James Thomson llega a México con ideas claras de que es de suma importancia levantar apoyos a favor de su causa entre clérigos, políticos e intelectuales. Es por esto que desde un principio da buena parte de su tiempo para consolidar rel" />

México: Thomson y Lorenzo de Zavala

J. Thomson, distribución de la Biblia y quienes le apoyaron en México (II)

Por la experiencia forjada a partir de las tareas realizadas en Argentina en 1818, y sus posteriores viajes por otras naciones sudamericanas, James Thomson llega a México con ideas claras de que es de suma importancia levantar apoyos a favor de su causa entre clérigos, políticos e intelectuales. Es por esto que desde un principio da buena parte de su tiempo para consolidar rel

13 DE NOVIEMBRE DE 2010 · 23:00

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La pasada semana tratamos de Antonio Joaquín Pérez Martínez, obispo de Puebla. En el presente artículo vamos a acercarnos a la figura de Lorenzo de Zavala, que nació en Tecoh, Yucatán, el 3 de octubre de 1788. Quinto de nueve hijos, cuyos padres formaban parte de la minoría criolla en tierras pobladas preponderantemente por indígenas mayas. Manuel Lorenzo de Zavala Sáenz, que tal era su nombre completo, después de sus estudios primarios, prosigue su escolarización en el Seminario Conciliar de San Ildefonso, en Mérida, la capital yucateca.(1) El joven Zavala sobresale en su generación, muestra alta capacidad de aprendizaje tanto en los salones de clase como en las lecturas que realiza por cuenta propia en la biblioteca del Seminario. En 1807 concluye sus estudios, no prosigue la carrera de derecho por falta de apoyos económicos. Además para entonces ya se había casado con Josefa Correa y Correa, hija de don Gabriel Correa y doña Sebastiana Correa, “descendientes de respetables ancestros hispanos”.(2) A los veinticuatro años, en 1812, Lorenzo de Zavala desempeña el primero de lo que sería una larga lista de puestos en la administración pública y en la política: secretario del Concejo Municipal de Mérida. Desde antes, pero con mayor fuerza a partir del cargo que ocupa en la capital del estado, Zavala se involucra en círculos en los que se discuten asuntos políticos desencadenados por los acontecimientos que en España tienen confrontados a la Corona y a las Cortes. Al año siguiente encontramos a nuestro personaje involucrado en la fundación, o contribuyendo a ella, de publicaciones como Aristarco, el Redactor, y el Filósofo. En ellas se hacía la defensa de la monarquía española y se exponía sobre la necesidad de encontrar soluciones negociadas para el problema de la insurgencia independentista en México. En 1814 es elegido como representante provincial a las Cortes a celebrarse en Madrid, las cuales no pueden instalarse a sesionar a causa de que el rey Fernando VII desconoce, el 4 de mayo de 1814, la Constitución liberal promulgada dos años antes. Lorenzo de Zavala toma partido por la legalidad liberal, arguye que el ayuntamiento debiera respaldar los principios constitucionales. Su posición queda en minoría, y sus adversarios le acusan de haber incurrido en el delito de lesa majestad, por haberse hecho partícipe de atentar contra la soberanía real. Señalado como el principal instigador contra los intereses monárquicos, Zavala es apresado y conducido a la “prisión destinada a criminales y políticos” en San Juan de Ulúa, Veracruz, donde permanece tres años. En su encierro, que no debió ser tan lúgubre y cruel, aprende medicina, inglés y se interesa por la masonería. Una vez libre y en el camino de regreso a su tierra natal establece relaciones con personajes ligados a la causa independentista. De tal manera que en Mérida “se dedicó a difundir las ideas de la libertad” y de la masonería. Involucrado de lleno en la política local, Zavala dirige a la tendencia liberal que pugna decididamente por librarse del yugo español y establecer un gobierno que no fuera aristocrático, como el combatido por él en Yucatán. En agosto de 1820 es elegido diputado a las Cortes, donde participa en el debate que tiene lugar en la “ciudad cabeza del Imperio español”, Madrid, acerca del futuro de sus posesiones americanas. Con la consumación de la Independencia de México en 1821, el horizonte del país y de personas comprometidas en su construcción, como Lorenzo de Zavala, tiene cambios sustanciales. Había que darle un perfil a la nueva nación, para lo cual la Junta Provisional Gubernativa convoca a un Congreso Constituyente, al que Zavala se integra como diputado electo el 30 de marzo de 1822. Por su capacidad intelectual y expositiva, Zavala tiene un papel destacado en el Congreso Constituyente. Las difíciles relaciones entre el órgano legislativo y el emperador Agustín de Iturbide, son bien aprovechadas por Lorenzo de Zavala al punto que cuando aquel decide suspender al Congreso para sustituirlo con la Junta Nacional Instituyente, de Zavala permanece como integrante de la misma. No obstante que el sagaz Lorenzo de Zavala es parte de la Junta Nacional Instituyente por voluntad de Iturbide, de forma creciente critica al emperador por pretender que la Junta tuviese las funciones del Congreso. Dichas funciones sólo podrían, argumentaba Zavala, justificarse si sus miembros fueran elegidos para legislar y no designados como lo fueron quienes conformaron la Junta Nacional Instituyente. En distintas instancias se acrecentaba la oposición a Iturbide. Dentro de la Junta Lorenzo de Zavala censuraba la falta de voluntad política por parte de Agustín I para convocar a la creación de una nueva asamblea representativa. Fuera del círculo gobernante sus opositores dan un paso decisivo al llamar a la rebelión. Antonio López de Santa Anna publica un plan anti iturbidista el 2 de diciembre de 1822, y el mismo día inicia una sublevación militar en el puerto de Veracruz. El 6 de diciembre Santa Anna emite un manifiesto en el que declaraba nula la elección de Agustín de Iturbide. Los generales enviados por Iturbide a combatir a los sublevados en Perote, Veracruz, deciden negociar con los opositores y firman el primero de febrero de 1823 el compromiso conocido como Acta de Casa Mata. En el artículo octavo se declara la ilegitimidad de Agustín de Iturbide, por haber faltado “a sus solemnes juramentos, [haberse valido] de la intriga y de la fuerza, como es público y notorio, para hacerse proclamar Emperador, sin consultar tampoco con el voto general de los pueblos, la tal proclamación es a todas luces nula, de ningún valor ni efecto, y mucho más cuando para aquel acto de tanto peso, del que iba a depender la suerte de la América, no hubo Congreso por haber faltado la mayor parte de los diputados”.(3) Iturbide convoca el 4 de marzo de 1823 al Congreso, del cual forma parte Lorenzo de Zavala. El Congreso desconoce al emperador y éste abdica el 19 del mismo mes. Zavala es secretario del cuerpo legislativo hasta que finaliza sus sesiones el 30 de octubre. Se llevan a efecto elecciones para un nuevo Congreso Constituyente, y Lorenzo de Zavala es nuevamente diputado por Yucatán, y en ese carácter se integra al órgano el 5 de diciembre de 1823, casi un mes después de que el Congreso había iniciado sesiones. El año de 1823 es el del regreso al periodismo de Lorenzo de Zavala. El oficio lo había practicado antes en su natal Yucatán. Es en el Águila Mexicana (que se edita de 1823 a 1828) la publicación en la que Zavala se define claramente por un régimen federalista. El lema del periódico fue Vitam impendere vero (Ofrendar la vida a la verdad). Zavala era uno de los propietarios.(4) De noviembre de 1824 a mayo de 1825 Lorenzo de Zavala dirige la publicación, y en los últimos meses de vida del impreso Zavala lo compra y prosigue publicándolo “apoyado por Ignacio Esteva y miembros del partido yorquino”.(5) Su oficio periodístico también lo ejerce Zavala en El Correo de la Federación, fundado en 1826 pero que él dirige desde junio de 1828”.(6) Con una carrera política en constante ascenso Zavala es, en 1824, vicepresidente y luego presidente del Congreso. Por consiguiente tiene un lugar preponderante el 4 de octubre, cuando se jura la Constitución, y él es el redactor del discurso que antecedió al juramento. El 20 del mismo mes ocupa un escaño como senador por Yucatán. Se debe a él la iniciativa, 4 de mayo de 1825, de formar un banco nacional, que fue rechazada. En octubre funge como presidente del Senado y en mayo de 1826 es presidente del mismo. Entre agosto y septiembre de 1825 se instalan logias yorquinas en México, que operan en el país bajo la jurisdicción de una gran Logia de Estados Unidos. Para lograr lo anterior confluyen los esfuerzos de varios personajes, Lorenzo de Zavala entre ellos; y las gestiones de Joel R. Poinsett, representante del gobierno norteamericano. Los yorquinos eran decididos partidarios del régimen federalista. Con el fin de incidir en los cambios políticos deseados por él, Lorenzo de Zavala intensifica su participación en la prensa. Escribe para El Correo de la Federación, periódico que sale a la luz pública el primero de noviembre de 1826. En el mismo año Zavala cambia su residencia hacia el estado de México, se establece en San Agustín de las Cuevas (Tlalpan). En las elecciones del 1 y 2 de de octubre queda como elector secundario para nombrar representantes de la entidad. Las aspiraciones de Zavala se ven satisfechas el 8 de marzo de 1827, cuando es elegido gobernador del estado de México, entonces la entidad más populosa y rica del país. De acuerdo con Justo Sierra O´Reilly, biógrafo de nuestro personaje, “el primer triunfo notable de los yorquinos contra los escoceses, fue la elección de don Lorenzo de Zavala para gobernador del Estado libre de México”. En su administración Lorenzo de Zavala impulsa la creación en San Agustín de las Cuevas de una escuela para niños y otra para niñas, aspiraba a que las mismas sirviesen de modelo para otros centros educativos de la entidad; funda la Biblioteca del Estado de México; urge para que se haga realidad lo establecido en el artículo 288 de la Constitución del estado, referente a la creación de un colegio de educación superior. El 18 de febrero de 1828 se aprueba la creación del Instituto Literario y Científico, el 12 de marzo el cuerpo de rectores lo elige como su primer presidente. Antes, en el apartado “El convulsionado contexto social y político de México entre 1827 y 1830”, nos referimos al profundo diferendo surgido en las elecciones presidenciales en septiembre de 1827 entre los partidarios de Manuel Gómez Pedraza, el vencedor, y Vicente Guerrero. Entre los opositores a que el primero tome posesión de la presidencia del país está Lorenzo de Zavala, quien paulatinamente se involucra en el movimiento opositor “hasta ocupar el sitio principal en la revuelta que pretendía la imposición de Guerrero en la silla presidencial”.(7) Finalmente Gómez Pedraza queda imposibilitado de ejercer el puesto para el que había sido electo. Vicente Guerrero, destacado yorquino, inicia su periodo como presidente de México el primero de abril de 1829. Lorenzo de Zavala es nombrado ministro de Hacienda el 16 del mismo mes. En el puesto “promovió una serie de medidas que buscaban recaudar los fondos necesarios para defender el país y atender los requerimientos diarios del gobierno. Entre muchos otros fijó un monto para los sueldos de los gobernadores civiles y militares y ordenó la venta de bienes que habían sido propiedad de los jesuitas y de la Inquisición”.(8) Inconformes con las medidas hacendarias establecidas por Zavala buscan distintas vías para removerlo. Mediante una argucia logran (3 de octubre) que el Congreso del estado de México le revoque el permiso que le había concedido para dejar la gubernatura y desempeñarse como secretario de Hacienda. Presenta a Vicente Guerrero su renuncia el día 12, y le advierte que “una tempestad amenaza a usted dentro de poco tiempo”. Zavala intenta retomar el cargo de gobernador, pero sus adversarios se lo impiden. Comisionado por el presidente Guerrero viaja a su natal Yucatán en noviembre, con la encomienda de entrevistarse con quienes se habían manifestado por un régimen centralista. No logra su propósito porque al llegar al puerto de Sisal es amenazado y detenido. Para cuando regresa a la capital del país, se encuentra con el triunfo de los opositores a Guerrero encabezados por el vicepresidente Anastasio Bustamante. Por unos días Zavala se oculta, pero no tarda en ser arrestado en la Ciudadela. Por gestiones que hacen en su favor Lucas Alamán y Juan Bautista Raz es liberado, aunque permanece en arresto domiciliario. Consciente de un clima político que le es adverso, Lorenzo de Zavala deja la ciudad de México el 25 de mayo de 1830. Pocos días después, el 2 de julio se embarca en un exilio voluntario que lo llevaría a Estados Unidos y París. Regresa dos años y un mes después, con obras escritas por él en las que hace un balance de sucesos históricos que directamente atestiguó; Juicio imparcial sobre los acontecimientos de México en 1828 y 1830, y su obra cumbre Ensayo histórico de las revoluciones de México: desde 1808 hasta 1830. Por su actuación posterior, al apoyar la separación de Texas y desempeñar el cargo de vicepresidente de la nueva República (donde muere el 15 de noviembre de 1836), Lorenzo de Zavala no ha gozado de buenas opiniones en buena parte de la historiografía mexicana. James Thomson llega a México pocas semanas después de que Lorenzo de Zavala asume el cargo de gobernador del estado de México. El misionero conoce al político a principios de septiembre de 1827, en San Agustín de las Cuevas (Tlalpan), entonces la capital del estado de México. Tienen varios encuentros y conversaciones, Thomson recurre a Zavala, como gobernador o secretario de Hacienda para que le ayude a neutralizar los alcances del edicto de la diócesis de México contra la circulación de las biblias. En junio de 1829 Zavala se suscribe a la Sociedad Bíblica, ya que deseaba “promover sus objetivos en México”, informa Thomson a la SBBE. Los dos abandonan el país prácticamente al mismo tiempo, Thomson lo hace a mediados de junio de 1830, y Zavala el 2 de julio de ese año.
1) En esta sección los datos sobre el personaje proceden de Evelia Trejo, 2001. 2) Ibid., p. 40. 3) Ernesto de la Torre Villar, 1974: 173. 4) Miguel Ángel Castro y Guadalupe Curiel, 2000: 4. 5) Ibid., p. 5. 6) Evelia Trejo, 2001: 124. 7) Evelia Trejo, 2001: 79. 8) Ibid., p. 81.
Artículos anteriores de esta serie:
 1México: Thomson y Antonio Pérez Martínez 

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