Los profetas: ¿Más anuncio o más denuncia?
La denuncia siempre debe ir unida a la búsqueda de la justicia, al amor al prójimo necesitado y a la práctica de la misericordia.
18 DE AGOSTO DE 2026 · 12:30
Una buena manera de entender la espiritualidad cristiana es conocer bien los estilos de vida de Jesús y de los personajes bíblicos que, sin duda, con ellos entronca: Los profetas.
La línea profética que se da también en nuestro Maestro es la que nos ayudará a entender la denuncia. ¡Qué difícil nos es entender a los cristianos cómodos de hoy lo que es la denuncia según el texto bíblico! Nos incomoda, pasamos de ello.
Tanto Jesús como los profetas y muchos otros personajes bíblicos anunciaron y denunciaron. La denuncia estuvo siempre en los mensajes del Maestro, entroncando con los profetas, quizás como el último de ellos.
No se dedicaron solamente al anuncio porque el amor al prójimo, semejante al que hay que tener con Dios mismo, les empujaba a practicar la denuncia en defensa de los débiles de la tierra.
Denuncias contra los poderosos, contra los opresores, contra los que abusaban de los huérfanos, las viudas, los extranjeros… ¡Tantas denuncias proféticas y de Jesús mismo! En el texto bíblico la denuncia del mal y contra los que abusan de los débiles es un tema central.
Algunos creyentes creen tener muy claro qué anunciar en la línea metahistórica de salvación y afirmo que eso es realmente importante e imprescindible, pero en muchos casos se sienten perdidos cuando oyen hablar de la denuncia profética, de la denuncia de Jesús y otros muchos personajes de la Biblia, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
La pregunta puede surgir de forma rápida: ¿Qué denunciar? ¿Cuál debe ser el contenido de nuestra denuncia?
Lo primero que habría que decir es que las situaciones a denunciar en Jesús y en los profetas está en una estrecha y directa relación con el prójimo:
Denunciaron las injustas acumulaciones, la necedad de la acumulación de riquezas. Jesús en esto fue radical. En la Biblia se denuncia toda injusticia y la omisión de la práctica de la misericordia con aquellos que han quedado tirados al lado del camino.
Se denuncia la opresión y el abuso de los débiles, el juntar casa a casa y heredad a heredad hasta ocuparlo todo, el que la escasez del pobre esté en las casas de los acumuladores. Necedad y pecado.
Se denuncia también la marginación de los sencillos, de los considerados ignorantes o pecadores por aquellos que se autojustificaban a sí mismos, se denunciaba la situación de los huérfanos, las viudas y los extranjeros como prototipos de las clases marginadas y oprimidas de hoy.
Todas estas denuncias iban en paralelo con las Buenas Nuevas a los pobres, la liberación de los quebrantados y de los injustamente tratados, los injustamente privados de libertad y de los presos y oprimidos.
Las denuncias cristianas, por tanto, deben ir dirigidas contra los opresores, ladrones que empobrecen a los más débiles, contra los marginadores, acumuladores, explotadores y contra los que no pagan el salario justo a sus trabajadores. También contra los mandatarios que abusan de los más débiles y contra las estructuras de pecado y de poder injustas.
Así, brevemente y de una manara concisa, los cristianos pueden darse cuenta de cuáles son las líneas bíblicas de la denuncia que siempre debe ir unida a la búsqueda de la justicia, al amor al prójimo necesitado y a la práctica de la misericordia.
Tres conceptos inseparables: la justicia, la misericordia y la fe que debe ser activa, que debe trabajar a través del amor y dar como consecuencia las obras de la fe.
Por tanto el anuncio y la denuncia debe ser dos facetas que se deben dar separados solo a efectos didácticos y para entendernos, pero son dos conceptos coimplicados e imposibles de separar.
Por tanto, muchas veces la denuncia debe verse también como anuncio liberador y el anuncio en muchos casos debe estar impregnado por la denuncia por amor al prójimo.
Fuera de esto, cuando no hay denuncia, no se puede hablar de una vivencia de la espiritualidad cristiana completa e integral.
Cuando esto concepto tan fundamental en la Biblia falta caemos en situaciones religiosas vanas, religiosidad en el peor de los significados que la gente puede tener hoy de esta palabra por el mal uso que se ha hecho de ella.
El evangelista y el profeta que practica la denuncia deben caminar juntos. Ambas facetas son parte de un todo integral.
Por tanto, el Evangelio, las Buenas Noticias, no son solo para el más allá, sino que deben estar arraigadas en las problemáticas de nuestro aquí y nuestro ahora por amor al prójimo que nos necesita.
Anuncio liberador que, por amor al prójimo, se debe convertir también en denunciador de toda injusticia que oprime y abusa de esa criatura de Dios que, al ser oprimida, nos debemos por amor.
Anuncio dignificador del hombre en esta tierra junto a toda denuncia en la línea bíblica a favor del prójimo maltratado en ese su aquí y su ahora que le ha tocado vivir bajo la opresión de aquellos que son malvados y abusadores.
Si el anuncio del Evangelio transmite confianza y paz a los hombres, la denuncia de la injusticia es necesaria y debe formar un cuerpo con el anuncio para que, entre ambos, puedan favorecer la paz en la tierra y aclarar el concepto de evangelización en este mundo injusto y de dolor que nos ha tocado vivir.
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