Primeras décadas del XX (I): la monarquía de Alfonso XIII

El Decreto “de los letreros” y la celebración de los primeros congresos evangélicos fueron un paso muy lento hacia la libertad religiosa.

08 DE JUNIO DE 2019 · 20:00

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El inicio del siglo XX en España está marcado por la trágica derrota militar de 1898 por parte de los Estados Unidos de América, que supuso la pérdida de las últimas colonias de España: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Este hecho histórico marcó la mentalidad política española en gran parte de este nuevo siglo. Sus dirigentes, con el anhelo de recuperar este pasado imperialista español, construyeron una conciencia nacional desde la perspectiva moderna y liberal de las demás naciones europeas. Esto generó múltiples formas de gobierno: la Monarquía de Alfonso XIII (1902-1923), la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1931), la Segunda República Española (1931-1936), La Dictadura Franquista (1939-1975) y finalmente la Monarquía de Juan Carlos I.

El reinado de Alfonso XIII fue un periodo histórico de crisis política permanente que concluye con el Golpe Militar de Miguel Primo de Rivera en 1923. En cuestión religiosa no hubo cambios sustanciales, dado que estuvo vigente la Constitución de 1876, cuyo texto discriminaba a todas aquellas religiones que no eran católicas.

Los protestantes seguían pareciendo todo tiempo de atropellos y humillaciones: dificultades para la apertura de lugares de culto, detención ilegal de pastores de culto, apedreamientos de pastores y misioneros, negación al alquiler de viviendas a todo aquel que fuera “protestante”, los maestros evangélicos eran suspendidos de ejercer su maestría por el simple hecho de que debían ejercer como catequistas de la religión oficial del estado, los soldados militares eran obligados por parte de sus superiores a participar de las ceremonias religiosas católicas, etc. En definitiva, no pudieron matar a los protestantes como en antaño, pero sí hacerles la vida imposible, que en muchas ocasiones significó el destierro o la emigración en el extranjero. A pesar de todas estas injusticias contra las religiones disidentes en España, hubo en este periodo histórico dos acontecimientos que significaron una cierta tolerancia para la esfera protestante:

En 1910 hubo el primer acontecimiento significativo para la comunidad protestante. Por primera vez en la historia de España, los protestantes organizaron una campaña de recogida de firmas para reclamar la libertad de cultos por la que durante el siglo XIX estuvieron luchando intensamente. En total se llegó a recoger una cantidad de 150.000 firmas de españoles (no hubo ninguna extranjera). Tras estos hechos, se realizaron mítines en las grandes ciudades donde existían núcleos evangélicos grandes. En estos, exigieron las siguientes peticiones:

“1.Restablecimiento de la libertad de cultos según se hallaba consignada ya en la Constitución de 1869. 2.Neutralidad de la escuela pública en materia religiosa, 3.Secularización de la vida en todos sus órdenes, 4.Supresión de las restricciones para el matrimonio civil. 5.Respecto a la conciencia del soldado, a quien no debe obligar en actos de un culto al que no pertenece. 6. Reforma del régimen de hospitales públicos, a fin de que no sean molestados por sus ideas los enfermos de religión disidentes. 7. Secularización de los cementerios.”1

En definitiva, los protestantes estaban exigiendo al gobierno volver a la libertad religiosa que dispensaba el texto constitucional de 1869. Finalmente el gobierno de Alfonso XIII no otorgó la libertad que estaban pidiendo los protestantes. Pero el ministro José Canalejas concedió el llamado Decreto “de los letreros”. Dicho texto legislativo autorizó la utilización de letreros, emblemas, anuncios, carteles y demás signos externos que dieran a conocer los edificios, ceremonias, ritos y costumbres de sus cultos con la condición de que dichos letreros no se consideran manifestaciones públicas.

El segundo acontecimiento importante en este periodo, fue la celebración de los primeros congresos evangélicos en España. El 3 de mayo de 1914 se celebró “La convención regional de esfuerzo cristiano” en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona. Fue autorizado por las autoridades del ayuntamiento de la ciudad y su asistencia fue de unas 4.000 personas. El lema era “Por Cristo y la Iglesia”, donde se animaba a los jóvenes de las iglesias evangélicas a ser más eficaces en su servicio por la causa de Cristo. En 1919 tuvo lugar el “I Congreso Evangélico Español” entre los días 7 y 10 de mayo en Madrid, organizado por Alianza Evangélica, con una asistencia de 1.500 personas. Allí se habló de la situación histórica que estaban viviendo y de las necesidades que tenía la obra evangélica en España. Otros temas giraban en torno a la labor pedagógica en las escuelas, la literatura y la prensa, la obra social y la libertad religiosa.

Una vez clausurado el congreso, Alianza Evangélica hizo llegar al Jefe de Gobierno, Antonio Maura, una circular de las conclusiones de dicho congreso y de la necesidad de obtener la libertad de culto. También fue enviada esta circular a los diputados y senadores para que estudiaran el caso. Paulatinamente, la comunidad protestante iba consolidando su posición y su propia defensa ante las autoridades de España.

En conclusión, el Decreto “de los letreros” y la celebración de los primeros congresos evangélicos fueron un paso muy lento hacia la libertad religiosa, pero dicha libertad no será efectiva hasta la redacción de la Constitución de 1931 promulgada por la Segunda República. Durante este periodo, siguieron padeciendo los protestantes todo tipo de injusticias y atropellos, aquí dejo algunos ejemplos, de la gran cantidad de testimonios que existen:

  • El 10 de enero de 1921 fue encarcelado el pastor y ex- sacerdote Francisco Navarro, juntamente con 19 vecinos más, por haber celebrado una reunión evangélica en el pueblo de Tomelloso (Ciudad Real) . El motivo fue que en dicha reunión habían asistido más de 20 personas sin que para ello tuvieran autorización.

  • El 18 de abril de 1922 se ordenó la clausura del templo evangélico de Melilla, abierto el 19 de mayo de 1920.

 

Notas

1 MUNIESA DAVID: Samuel Vila,una fe contra un imperio, Barcelona, editorial Clie,1979. Pp 71-72

BIBLIOGRAFÍA:

  • GARCÍA, Pablo. ​La iglesia evangélica española, iglesia protestante, 125 años de vida y testimonio​. Departamento de publicaciones de la IEE. 1994.

  • MARTÍNEZ, José María. ​La España evangélica ayer y hoy. Esbozo de una historia para la reflexión.​ Barcelona, Clie, 1994.

  • SIERRA, Evangelina. ​Galicia Insumisa.​ Barcelona, Clie,2018.

  • MUNIESA DAVID. ​Samuel Vila, una fe contra un imperio​, Barcelona, Clie,1979.

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