PUBLICIDAD
 
martes, 25 de junio de 2019   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



    Cantar de los Cantares (40)
     

    Velando al amor

    Nos invita a reflexionar sobre la relación de nuestra alma con Cristo y de la Iglesia con su esposo y Señor.

    COHELET AUTOR J. M. González Campa 24 DE MARZO DE 2019 13:10 h
    Foto; Unsplash.

    “¡La voz de mi amado! He aquí él viene.



    Saltando sobre los montes,



    Brincando sobre los collados.



    Mi amado es semejante al corzo (gacela, según Orígenes),



    O al cervatillo.



    Helo aquí, está tras nuestra pared,



    Mirando por las ventanas,



    Atisbando por las celosías.



    Mi amado me habló, y me dijo:



    Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.



    Porque he aquí ha pasado el invierno,



    Se ha mudado, la lluvia se fue;



    Se han mostrado las flores en la tierra,



    El tiempo de la canción ha venido,



    Y en nuestro país se ha oído la voz



    de la tórtola.



    La higuera ha echado sus higos,



    Y las vides en cierne dieron olor;



    Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.



    Paloma mía, que estás en los agujeros



    de la peña, en lo escondido



    de escarpados parajes,



    Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz;



    Porque dulce es la voz tuya, y



    hermoso tu aspecto.



    Cazadnos las zorras, las zorras



    pequeñas, que echan a perder las viñas;



    Porque nuestras viñas están en cierne” (Cantares 2:8-15)



    A partir del versículo 8 de este capítulo 2, se van sucediendo las escenas con sus connotaciones anímico-emocionales; surge la primavera y la esposa se transforma en una paloma.



    Es decir, se produce la metamorfosis alegórica del ser; por consiguiente, el esposo se transmuta –necesariamente– en un palomo.



    Es conveniente señalar que la etología nos enseña –en el mundo de las aves– que la relación amorosa entre la paloma hembra y la paloma macho es indestructible, indisoluble y permanente, hasta que uno de los dos desaparece con la muerte.



    La primavera es anunciada de una manera bellísima como queda constatado en la perícopa anteriormente reseñada.



    La ausencia de la lluvia, el brote de las flores en los campos, el renacer de los higos en la higuera, el olor de las vides en cierne...



    Todas son manifestaciones de la misma realidad que se abre al renacer de la vida y sensibiliza las entrañas de toda la creación.



    En este templo incomparable de la vida, la esposa duerme, y en sus vivencias oníricas advierte un peligro: sus propias resistencias a rendirse plenamente al amor que aflora a su YO onírico cuando toma consciencia de que el esposo viene y la está llamando.



    El esposo clama impulsado por el deseo vehemente de un amor que quiere, ardorosamente, realizarse en el encuentro con su amada. Conoce la morada donde ella se oculta y clama:



    “Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.



    Paloma mía, que estás en los agujeros



    de la peña (en su nido, según Fray Luis de León), en lo escondido



    de escarpados parajes,



    Muéstrame tu rostro, hazme oír tu



    voz, porque dulce es la voz tuya, y



    hermoso tu aspecto”



    Pero aparecen las dificultades para que el amor obtenga la respuesta tan deseada:



    “Cazadnos las zorras, las zorras



    pequeñas que echan a perder las viñas,



    porque nuestras viñas están en cierne”



    Estos versos son una parábola alegórica que habla de una realidad que sufrían los cultivos de vides en Palestina. Las vides de esta tierra tenían unas características especiales: su fruto desprendía un olor embriagante y su sabor era exquisito.



    Desde el punto de vista organoléptico satisfacían las demandas más exigentes. Los racimos de estas vides no eran grandes ni espectaculares, pero cuando el fruto estaba a punto de madurar, era cuando hacían su aparición estas zorras, pequeñas y astutas, que se infiltraban por debajo del manto que formaban los racimos maduros, y en su avidez lujuriosa, las devoraban.



    Cuando el viñador iba a recoger el fruto, descubría la acción fagocitaria de estos depredadores, que habían actuado impunemente, sin que nadie se diese cuenta. La cosecha de la viña estaba perdida irremediablemente.



    Podemos establecer una analogía entre esta realidad y la que se ha devenido, a lo largo de la Historia, entre Cristo y la Iglesia.



    El Pueblo de Dios es comparado a una viña y Dios es el labrador. ¡Cuántas zorras pequeñas echan a perder la Viña del Señor!



    En su sueño, la esposa aparece como una espectadora de su propia actividad inconsciente: toma conciencia de que está soñando con realidades trascendentes que se mueven en el fondo de su ser.



    El contenido de nuestra actividad onírica puede darnos la clave para encontrar las causas de nuestras resistencias a que el amor con nuestro Amado se consuma en nuestro devenir existencial.



    Veamos lo que desvela la Revelación que encontramos en el capítulo 5 de esta magistral obra:



    “Yo dormía, pero mi corazón velaba.



    Es la voz de mi amado (la traducción griega de los LXX, dice: adelfidou- hermano) que llama:



    Ábreme, hermana mía, amiga mía,



    paloma mía, perfecta mía,



    Porque mi cabeza está llena de rocío,



    Mis cabellos (en hebreo-rizos) de las gotas (hebreo- escarcha) de la noche.”



    La descripción en el plano poético, es la de una pastora que está dentro de su cabaña, acostada y dormida; sueña con un pastor que viene de lejos, que desciende de las montañas del Líbano y que en una noche tenebrosa y oscura llega a su puerta, exhausto y empapado por el rocío.



    Llama y pide que le abran. Viene porque está encendido de amor por su amada; cuando llega, ella oye sus pisadas, sus movimientos, su voz y aunque ha estado oníricamente anhelando su regreso, le responde disculpándose:



    “Me he desnudado de mi ropa;



    ¿cómo me he de vestir?



    He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?”



    A pesar de los esfuerzos de él para conseguir que le abra (“Mi amado metió su mano por la ventanilla”), no lo consigue. Él se va triste y con una sensación de frustración que empaña su alma.



    Pero el amor moviliza en la pastora los contenidos afectivos más profundos de su ser y se produce un despertar emocional que la lleva a exclamar:



    “Y mi corazón se conmovió dentro de mí.



    Yo me levanté para abrir a mi amado,



    Y mis manos gotearon mirra,



    Y mis dedos mirra, que corría



    Sobre la manecilla del cerrojo.



    Abrí yo a mi amado;



    Pero mi amado se había ido, había ya pasado;”



    Esta situación nos invita a reflexionar sobre la relación de nuestra alma con Cristo y de la Iglesia con su esposo y Señor (interpretación alegórica).



    Las pequeñas zorras que echan a perder las viñas no podemos verlas porque se agazapan debajo del fruto maduro, pero podemos percibir su olor.



    Siempre hay signos que pueden darnos a entender dónde están escondidas comiendo, impunemente, el fruto maduro o que está en proceso de maduración.



    En este libro, donde se plasma un cántico de amor sublime y trascendente, se habla del olor del esposo (Cant. 1:3). No se explicita el olor de las zorras, pero lo tenían.



    Considero que lo que simbolizan las zorras y sus acciones tiene una relación con las disculpas de la Esposa para no abrir la puerta de su cabaña a su Amado:



    “Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir?



    He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?”



    En la respuesta que elabora para justificar su inacción, hay una referencia paradigmática a la realización egocéntrica de su YO.



    A pesar de los avisos que desde la esfera subliminal se envían a su CONCIENCIA, predomina la represión que sobre los mismos ejerce SU EGOISMO.



    Si hay alguna realidad que nos impide amar al Señor de manera más entrañable es el amor que nos tenemos a nosotros mismos y a nuestra realidad entornante; como diría Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”



    Mis circunstancias constituyen lo que denominamos el “sistema” en el que vivimos inmersos, y que engloba todas aquellas realidades que son opuestas y contrarias a la voluntad de Dios.



    Aunque la esposa o la Iglesia estén dormidas, esa realización del YO impide que suba a nuestra consciencia el deseo de una verdadera realización trascendente y eterna.



    Si tenemos presente que en este mundo estamos de paso, no tendríamos que tener más meta o finalidad que una: el encuentro metafísico y eterno con el Amado en el mismo corazón de Dios.


     

     


    0
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     



     
     
    ESTAS EN: - - - Velando al amor
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    “Jesús nos abre los ojos a las personas que están necesitadas” “Jesús nos abre los ojos a las personas que están necesitadas”

    Nieves Carabaña nos explica el Reto Mateo 25, un programa de una semana que ayuda a los participantes a identificarse con quienes sufren las situaciones descritas en el texto bíblico.

     
    “Por mucho amor que reciba un niño en una institución, no es el medio ideal para desarrollarse” “Por mucho amor que reciba un niño en una institución, no es el medio ideal para desarrollarse”

    Francisca Capa explica el trabajo de REPINNAV (Red de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes en Vulnerabilidad) en Huaraz (Perú).

     
    “Queremos unir a la iglesia evangélica para orar” “Queremos unir a la iglesia evangélica para orar”

    El próximo 8 de junio las iglesias evangélicas son invitadas a participar de España oramos por ti, un evento simultáneo en 52 puntos del país.

     
    Protestantes en España: creer a la contra Protestantes en España: creer a la contra

    Documentos RNE dedica un amplio reportaje sonoro a la historia del protestantismo en España. Participan Gabino Fernández, Doris Moreno y Ricardo García.

     
    “Con nuestro trabajo podemos ser agentes de restauración” “Con nuestro trabajo podemos ser agentes de restauración”

    Jaume Llenas comienza una nueva etapa como asesor de los Grupos Bíblicos Graduados. En esta entrevista comparte su visión sobre el trabajo, la vocación y la misión en el ámbito laboral.

     
    FOTOS Fotos
     
    X Encuentro de Literatura Cristiana X Encuentro de Literatura Cristiana

    Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.

     
    Idea2019, en fotos Idea2019, en fotos

    Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.

     
    15º Aniversario de Protestante Digital 15º Aniversario de Protestante Digital

    Fotos de la celebración realizada en Barcelona el 5 de octubre.

     
    Medio siglo de GBU, en fotos Medio siglo de GBU, en fotos

    Un repaso gráfico a la historia de GBU en nuestro país.

     
    ‘Los poetas y Dios’, 15ª edición ‘Los poetas y Dios’, 15ª edición

    Algunas fotos del encuentro de poesía espiritual celebrado los días 2 y 3 de noviembre en Toral (León). Fotos de Jacqueline Alencar.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    El informativo #5: Evangélicos en Cuba, Marcha por Jesús en París El informativo #5: Evangélicos en Cuba, Marcha por Jesús en París

    La crisis de refugiados que salen de Venezuela es uno de los temas en esta nueva edición del programa.

     
    Toda la Biblia: 1ª Juan Toda la Biblia: 1ª Juan

    Esta carta una y otra vez nos presenta la preeminencia del amor de Dios, un amor que quita todos los miedos.

     
    El informativo #4: Evangélicos en la OEA, la ONU pide proteger a minorías religiosas El informativo #4: Evangélicos en la OEA, la ONU pide proteger a minorías religiosas

    El 22 de agosto es el día designado por la ONU para conmemorar a las víctimas de violencia por motivo de creencia o religión. Esta y otras noticias en nuestro resumen semanal.

     
    Las Tres Tabernas: Marcos Vidal Las Tres Tabernas: Marcos Vidal

    Alex Sampedro entrevista a Marcos Vidal en profundidad sobre iglesia, pastorado, arte, literatura o redes sociales.

     
    Yo soy la resurrección y la vida Yo soy la resurrección y la vida

    En Jesús encontramos a un Dios que no es indiferente, sino un Dios que llora con nosotros.

     
    Yo soy el pan de vida Yo soy el pan de vida

    Si ningún placer de la vida puede satisfacernos del todo, puede que estemos hechos para algo más.

     
    “Es urgente renovar la praxis del ministerio a la infancia” “Es urgente renovar la praxis del ministerio a la infancia”

    Conversamos con Javier Martín, coordinador de min19, sobre la necesidad de dar espacio e importancia a los niños, tal y como hizo Jesús.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.