PUBLICIDAD
 
sábado, 7 de diciembre de 2019   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



    Antonio Cruz
    3
     

    Dios, ciencia y conciencia, de Antonio Cruz

    Si aceptamos un Dios que está más allá del espacio y el tiempo, no podemos ignorar todo lo que la física contemporánea dice sobre la naturaleza del espacio y el tiempo.

    FRAGMENTOS AUTOR Antonio Cruz 15 DE NOVIEMBRE DE 2018 18:00 h
    Detalle de la portada del libro.

    Un fragmento de “Dios, ciencia y conciencia. ¿Quién tiene razón, Dawkins o Pablo?”, de Antonio Cruz (Clie, 2018). Puede saber más sobre el libro aquí.



     



    CAPÍTULO 1- Dios y el Cosmos



    ¿Es posible para la ciencia actual proporcionar una descripción adecuada del universo sin necesidad de recurrir a la idea de creación a partir de la nada? ¿Existen hipótesis cosmológicas que hagan innecesario el planteamiento teísta de la creación o, por el contrario, hay indicios en los modelos actuales de la necesidad de un Dios creador? Para muchas personas estas cuestiones carecerían de interés ya que suponen que las ciencias naturales y la teología están tan alejadas entre sí que todo diálogo entre ellas sería poco menos que imposible o absurdo. Desde semejante perspectiva, no suele aceptarse que conceptos como el diseño divino, la creación, la providencia o la propia divinidad sean compatibles o tengan algo que ver con esa otra disciplina científica de la física, conocida como cosmología moderna.



    Según tal planteamiento, los teólogos deberían dedicarse exclusivamente a comentar el contenido de la revelación bíblica, mientras que los hombres y mujeres de ciencia tendrían que limitarse a formular teorías sobre el mundo material para contrastarlas experimentalmente. Y así, ciencia y teología serían como líneas paralelas que, como todo el mundo sabe, por mucho que se prolonguen jamás interfieren entre sí. ¿Es este planteamiento segregador adecuado para regular las relaciones entre ciencia y teología? En mi opinión, no solo no lo es sino que -como veremos- tampoco resulta posible desde una lógica equilibrada.



    Es fácil constatar, en algunos cosmólogos contemporáneos, cierta tendencia a buscar modelos físicos de la creación a partir de la nada que no requieran de ningún agente sobrenatural. Es decir, una creación sin creador que dependa exclusivamente de procesos físicos naturales. Un universo sin principio, a pesar de la teoría del Big Bang, que se hubiera creado a sí mismo. En este sentido, el famoso físico Stephen Hawking se muestra muy osado al proponer una solución teológica para sus hipótesis cosmológicas. En su obra Una historia del tiempo escribe: “En tanto en cuanto el universo tuviera un principio, podríamos suponer que tuvo un creador. Pero si el universo es realmente autocontenido, si no tiene ninguna frontera o borde, no tendría ni principio ni final: simplemente sería. ¿Qué lugar queda, entonces, para un creador?”(1). La verdad es que, si Hawking estuviera en la cierto, a Dios le quedaría poco que hacer en un universo formado por las solas leyes físicas. A excepción quizás de las propias leyes físicas.



    En la misma línea, otro cosmólogo de la Universidad de Stanford (California), Andréi Linde, sugiere su “teoría de la inflación eterna”, en la que la Gran Explosión no sería más que un episodio de una cadena infinita de grandes explosiones en la que el cosmos se crea y destruye a sí mismo de manera periódica e interminable (2).



     



    Antonio Cruz.

    Por su parte, Alexander Vilenkin, de la Universidad Tufts, también en Estados Unidos, propone que el universo pudo nacer mediante un “efecto túnel cuántico desde la nada”. Dicha “nada” sería un estado sin el espacio-tiempo clásico en el que todas las nociones básicas de espacio, tiempo, energía, entropía y demás, perderían su sentido actual (3).



    Lee Smolin, otro físico teórico estadounidense dedicado al estudio de la gravedad cuántica, se imagina toda una cadena de universos que evolucionan según una especie de selección natural cosmológica. Nuestro universo sería -en su opinión- como una ciudad que se crea a sí misma pero sin un creador concreto. Solo dependiendo de leyes eternas e impersonales (4).



    Neil Turok, de la Universidad de Cambridge, desarrollando la teoría de cuerdas ofrece un modelo en el que el universo sería el resultado de una majestuosa colisión entre enormes membranas de cuatro dimensiones. Tampoco habría principio ni fin sino solo un infinito ciclo de universos en colisión con otros universos (5).



    Y, en fin, Sir Martin Rees, aboga por la teoría del multiverso en la que el cosmos sería como un átomo seleccionado de entre un conjunto infinito de universos (6).



     



    A la vista de todas estas hipótesis contemporáneas, ¿está realmente la ciencia a un paso de demostrar que el universo empezó a existir sin causa? ¿Podrán los cosmólogos evidenciar que Dios no existe o, por lo menos, que resulta innecesario para la creación del mundo? Yo creo que estamos ante una importante confusión de términos entre la ciencia y la teología. Tal como señala el teólogo e historiador de la ciencia de la universidad de Oxford, William E. Carroll, la investigación científica solo puede ocuparse del estudio del cambio en los seres naturales, mientras que la creación original no es ningún cambio material y, por tanto, la ciencia no puede decir nada de esta cuestión que es eminentemente teológica (7).



    A pesar de tales especulaciones cosmológicas revestidas de ropaje matemático, es absolutamente imposible para la ciencia física, explicar el acto mismo de la creación, ya que todo lo que dicha disciplina puede describir es la transformación de unos estados materiales o físicos en otros diferentes también físicos, pero no la existencia absoluta del ser a partir del no ser, o de la nada absoluta. Esto es precisamente lo que significa el concepto teológico de creación a partir de la nada (creatio ex nihilo).



    De manera que ni la física ni la cosmología han logrado, o podrán lograr nunca, un modelo científico capaz de explicar la creación original a partir de la nada o de eliminar la necesidad del creador. No puede haber verdadera creación a partir de la nada, sin Dios. En mi opinión, lo que sí puede aportar la actual cosmología a la teología es una mejor comprensión y defensa de la doctrina bíblica de la creatio ex nihilo aunque, desde luego, jamás pueda llegar a demostrarla. Si aceptamos un Dios que está más allá del espacio y el tiempo, no podemos ignorar todo lo que la física contemporánea dice sobre la naturaleza del espacio y el tiempo.



    Las ciencias naturales estudian la materia, las leyes del universo, así como las relaciones existentes entre los seres materiales, con el fin de ofrecer “explicaciones”. Lo que pasa es que para la auténtica “creación a partir de la nada” no puede haber explicación alguna porque “de la nada no sale nada”, según nuestra experiencia habitual. En el mismo instante en que un científico afirma tener una teoría acerca de cómo podría el cosmos haberse originado de la nada, cae inmediatamente en una contradicción lógica inevitable. Decir que “todo” surgió sin causa de la “nada” es una creencia teológica y nunca una verdadera teoría científica. Por tanto, vuelvo a insistir, sin un creador sobrenatural no puede haber creatio ex nihilo.



     



    Portada del libro.

    El filósofo y teólogo cristiano, William Lane Craig, sostiene que la cosmología moderna ha intentado por todos los medios elaborar hipótesis que favorezcan la idea de un universo sin principio en el tiempo. No obstante, el fracaso reiterado de tales intentos refuerza más bien todo lo contrario. A saber, que el cosmos material tuvo un origen temporal. Y como todo aquello que comienza a existir tiene una causa, luego también el universo requiere una causa original (8). En efecto, de la segunda ley física de la termodinámica se desprende que el cosmos se está quedando sin energía utilizable. De manera que, en el supuesto de que fuera eterno, ya habría perdido toda su energía. Luego esta ley apunta claramente hacia un principio temporal.



    Por su parte, el matemático, Alexander Friedmann, y el astrónomo, George Lemaitre, trabajando con las ecuaciones de la teoría general de la relatividad de Albert Einstein, predijeron que el universo debería estar expandiéndose en la actualidad. Esto se pudo comprobar experimentalmente en 1929, cuando el astrónomo estadounidense, Edwin Hubble, observó el desplazamiento al rojo de la luz procedente de las galaxias más alejadas. Tales evidencias confirmaron no solo que el universo se estaba expandiendo sino que, si se retrocedía lo suficiente en el tiempo, el cosmos se habría originado a partir de un solo punto en un pasado finito. La idea de creación volvió a introducirse en la ciencia desplazando a la antigua creencia de que el universo había estado siempre ahí.



    Recientemente muchos cosmólogos, como Arvin Borde, Alan Guth y Alexander Vilenkin entre otros, han manifestado su opinión de que cualquier universo que se haya estado expandiendo no puede ser eterno en el pasado sino que debe tener un comienzo absoluto (9). Tal conclusión se aplicaría incluso al multiverso, en el supuesto de que semejante concepción existiera en la realidad. Todo esto viene a corroborar que los físicos teóricos ya no pueden ocultarse detrás de la idea de un cosmos eterno en el pasado sino que deben enfrentarse al problema de un origen en el tiempo. A mi modo de ver, como el universo no se puede causar a sí mismo -por mucho que deseen demostrar lo contrario los amantes de las matemáticas imposibles-, su causa original debe estar más allá del espacio y del tiempo. Tiene que ser una razón trascendente, ilimitada en el espacio, atemporal, inmaterial, incausada y tremendamente poderosa. Es decir, una causa notablemente parecida al Dios de que nos habla la Biblia. De manera que es bastante razonable creer que tal Dios existe y que solo Él pudo crear el cosmos.



     



     



    (1). Hawking, S. W., Historia del tiempo, Crítica, 1988, Barcelona, p. 187.



    (2). http://web.stanford.edu/~alinde/



    (3). Vilenkin, A., Birth of Inflationary Universes, 1983, Phys. Rev. D 27 (12): 2848–2855.



    (4). Smolin, L. & Mangabeira, R., The Singular Universe and the Reality of Time: A Proposal in Natural Philosophy, 2014, Cambridge University Press.



    (5). http://www.perimeterinstitute.ca/people/neil-turok



    (6). http://www.ast.cam.ac.uk/~mjr/



    (7). Carroll, W. E., La creación y las ciencias naturales: actualidad de Santo Tomás de Aquino, 2003, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago de Chile.



    (8). Craig, W. L., “Naturalismo y cosmología” en Dios y las cosmologías modernas, Soler Gil, F. J., 2014, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, pp. 49-99.



    (9). http://now.tufts.edu/articles/beginning-was-beginning



     


     

     


    3
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     

    Marc
    21/11/2018
    03:47 h
    3
     
    Lindo tema, habra que comprar el libro.
     

    Antoine
    19/11/2018
    22:16 h
    2
     
    Algo mas desarollado aqui, pero en ingles https://antoinebretblog.wordpress.com/2018/10/23/why-we-do-not-know-whether-the-big-bang-was-the-beginning-of-the-universe-or-not/
     

    Antoine
    19/11/2018
    22:13 h
    1
     
    El teorema BGV es clásico. Nuestro universo no lo es. De momento no sabemos si el universo tuvo un principio o no, porque no falta la física. Así de sencillo (yo no, la segunda ley no se opone). http://protestantedigital.com/magacin/40264/Sera_o_no_sera_el_Big_Bang_el_comienzo_del_universo
     



     
     
    ESTAS EN: - - - Dios, ciencia y conciencia, de Antonio Cruz
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    Intervalos: La lentitud de un suspiro Intervalos: La lentitud de un suspiro

    En una iglesia de Alemania se está ejecutando, en estos momentos, la pieza musical más larga de la historia: 639 años es lo que dura "ORGAN2/ASLAP" de John Cage. Analizamos esta curiosa obra a partir del salmo 39:6: "un suspiro que se pierde entre las sombras".

     
    Pablo Wickham: ‘Renovarse o morir’ Pablo Wickham: ‘Renovarse o morir’

    Entrevistamos al autor de un libro que examina pasado, presente y futuro de las Asambleas de Hermanos en España.

     
    Alfonso Guerra: el Tribunal Constitucional aprobó LVG por presiones Alfonso Guerra: el Tribunal Constitucional aprobó LVG por presiones

    El socialista Alfonso Guerra, exvicepresidente del Gobierno con Felipe González, reconoce que la Ley de Violencia de Género era inconstitucional y que el TC la aprobó por presiones. Lo dijo el pasado 19 de noviembre en un encuentro en de la firma internacional de abogados Ashurst.

     
    7 Dias 1x07: elecciones en Uruguay, libertades en Filipinas y pluralismo en España

    Esta semana, en 7 Días, analizamos las elecciones en Uruguay, la decisión del gobierno filipino de incluir al Consejo Nacional de Iglesias en la lista de grupos terroristas y el debate sobre el acceso de las confesiones minoritarias en España a tener una casilla en la declaración de la renta.

     
    FOTOS Fotos
     
    Min19: Infancia, familia e iglesias Min19: Infancia, familia e iglesias

    Algunas imágenes del primer congreso protestante sobre ministerios con la infancia y la familia, celebrado en Madrid.

     
    X Encuentro de Literatura Cristiana X Encuentro de Literatura Cristiana

    Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.

     
    Idea2019, en fotos Idea2019, en fotos

    Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    Héroes: cargando una cruz Héroes: cargando una cruz

    Simón de Cirene fue testigo de la muerte de Jesús en un encuentro que cambiaría su vida y a toda su familia.

     
    El informativo #18: Los británicos ya no ven inmoral la pornografía ni las drogas El informativo #18: Los británicos ya no ven inmoral la pornografía ni las drogas

    La pornografía y las drogas son cada vez más aceptadas por la población británica. Las relaciones homosexuales, la eutanasia y el aborto son otros aspectos cuya percepción moral también ha cambiado en el Reino Unido durante los últimos 30 años.

     
    Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia

    Madrid acoge el min19, donde ministerios evangélicos de toda España conversan sobre los desafíos de la infancia en el mundo actual.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.