PUBLICIDAD
 
martes, 23 de octubre de 2018   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
 

"The man who died" por David Herbert Lawrence

El lector conocedor de la Biblia advertirá de inmediato que se trata de un ejercicio de imaginación. Las palabras suenan bien, pero están lejos de la verdad. Muy lejos. La imaginación se embriaga de sueños, se aproxima al delirio. Presenta como auténticas situaciones que nunca han sucedido.

EL PUNTO EN LA PALABRA AUTOR Juan Antonio Monroy 15 DE DICIEMBRE DE 2017 08:20 h


“THE MAN WHO DIED”, por David Herbert Lawrence, Universidad de Adelaida, Australia, Primera edición Londres 1931,  107 páginas. El material empleado en la redacción de este artículo ha sido traducido directamente del inglés por el autor del mismo.




                                             



Lawrence, conocido poeta, ensayista, novelista y viajero inglés nació en septiembre de 1885 en Eastwood, Inglaterra. Su novela más conocida es “El amante de Lady Chatterley”. Pero no fue la única. Historiadores de la literatura inglesa le reconocen diez novelas largas, otras setenta novelas cortas, narraciones, cuatro obras de teatro, textos de intenciones filosóficas e históricas como “Fantasía del inconsciente” y “Literatura clásica americana”. Cabe mencionar también los libros y páginas de viaje, singularmente “Atardecer en Italia”, “Mar y Cerdeña” y “Mañanas en México”. Dejó varias colecciones de poesía y un largo epistolario. Murió de tuberculosis en la ciudad francesa de Vence, en los Alpes Marítimos. Había cumplido 47 años.



“The Man Who Died” (“El hombre que murió”) es una novela. Una novela extraña. El francés Jean Jacques Rousseau dijo en 1722 que la novela es pura ficción, llega a trastornar la cabeza del lector haciéndole creer como verdaderas las fantasías que contiene en cada página.



En esta definición entra la novela de Lawrence. Confieso que seduce, a sabiendas de que el contenido es falso, pura imaginación.



Lawrence cuenta la historia del hombre que había muerto sin haber verdaderamente vivido: Jesús de Nazaret. La misión que le trajo a la tierra le impedía ser él mismo. Sin conocer la verdadera vida quería apartar a los seres humanos y unirlos en vínculos estrictamente espirituales. Pero resucita desnudo y desilusionado para construirse su propia vida. Extinguidas en él la luz y el esplendor de la predicación no tiene más que vacío dentro de sí, ve en el mundo sólo desolación. El hombre que murió camina por la tierra cansado y casi temeroso en busca de la verdadera vida. Halla en un lejano país a una muchacha. “El hombre que murió y la muchacha se unen en el místico encanto de la posesión”.



Esta es la visión personal, imaginaria y caprichosa de un escritor que fue educado en las enseñanzas del Evangelio y al hacerse hombre cayó en el oscuro y pesimista racionalismo.



En la novela de Lawrence María Magdalena aparece sólo en la primera parte. Hacia el final del libro el hombre renacido deja la playa con el corazón lleno de esperanza. “Mañana es otro día”, dice.



El primer encuentro entre el hombre Dios y la mujer de Magdala lo sitúa Lawrence en la escena de la resurrección, cuando Magdalena acude al huerto donde se hallaba el sepulcro en el que había sido enterrado Jesús. El novelista sigue aquí el relato de Juan, exponiendo los hechos a su manera.



A diferencia de otros autores, Lawrence nada cuenta de Magdalena niña, ni de sus padres, ni de los años vividos en Magdala. Tampoco alude a la enfermedad de origen demoníaco que ella padecía, ni de su curación por Jesús, ni de su entrega al discipulado siguiendo al Maestro de ciudad en ciudad. Todos esos esquemas biográficos, distorsionados en los escritos de otros novelistas, el inglés los ignora.



Resucitado y llorona se encuentran en el mismo lugar. Ella ve al hombre vestido de blanco entre las flores del huerto. Pensando que se trataba de un espía lanza un grito y murmura:



-¡Se lo han llevado!



-Él exclama: ¡Magdalena!



Ella lo reconoce y está a punto de desmayo.



Él le dice: ¡Magdalena, no temas, estoy vivo! ¿He vuelto a la vida!



Sin palabras, Magdalena se arrodilla con la intención de besar sus pies. Él se resiste. ¡No me toques! Vamos. Sentémonos en un lugar del jardín. Hablemos. Magdalena, ¿Qué debo hacer ahora?



-¡Maestro!, dice ella. Hemos llorado mucho por ti. ¿Volverás a nosotros?



En palabras del novelista, Jesús responde:



-Lo que se ha terminado, terminado está. Para mí el pasado es pasado. Aquella vida acabó.



Insiste Magdalena:



-¿Y vas a renunciar a todas tus victorias?



La respuesta de Jesús amarga, amarga es:



¡Mis victorias! La victoria más grande es que no estoy muerto. He cumplido mi misión y no quiero saber nada más de ella. Soy un hombre joven. Estoy contento de que todo haya terminado. El maestro y el salvador están muertos en mí. Ahora voy a ocuparme de mis asuntos, a vivir mi vida de soltero.



Sigue el resucitado:



-No voy abrazar a otras multitudes, yo, que nunca abracé a una sola persona. Judas y los dignatarios judíos me libraron de mi propia salvación y ahora sigo mi destino.



Interviene Magdalena:



-Entonces, ¿tu misión carecía de sentido? ¿Todo era mentira? ¿Quieres irte solo?



El resucitado pone la lengua en la herida de la mujer:



-¿Acaso los amantes de tu vida pasada fueron nada? Significaron mucho para ti. Recibiste más de lo que diste. Luego viniste a mí buscando ser salvador de todos tus excesos. Yo di más de lo que recibí. Pilato y los miembros del Sanedrín me salvaron de mis propios excesos con las multitudes.



Magdalena no se da por vencida. Le hace dos preguntas que son al mismo tiempo dos reproches:



-¿No vas a volver a nosotros?



-¿Has resucitado sólo para ti?



Responde él:



-No he resucitado de los muertos para arriesgarme a otra muerte. Mis propios seguidores quisieran verme muerto por haber resucitado de manera distinta a lo que ellos esperaban.



Insiste Magdalena:



-Debes volver a nosotros, todos te amamos.



Él da un giro nuevo a la conversación:



-¿Puedo ir a tu casa y vivir contigo?



Magdalena lo mira con sus brillantes ojos azules y responde esperanzada:



-¿Ahora?



-No –dice él-. Más adelante. Cuando esté completamente curado y sienta la carne en mi cuerpo.



Finaliza la conversación de manera sorprendente. El hombre pide a la mujer.



-¿Tienes un poco de dinero? ¡Lo debo!



Este es el retrato literario diseñado por el novelista inglés sobre el encuentro de Jesús y María Magdalena en el huerto de la resurrección. El lector conocedor de la Biblia advertirá de inmediato que se trata de un ejercicio de imaginación. Las palabras suenan bien, pero están lejos de la verdad. Muy lejos. La imaginación se embriaga de sueños, se aproxima al delirio. Presenta como auténticas situaciones que nunca han sucedido.



Por mi parte, en este artículo me he limitado a seguir las interpretaciones desorientadoras del autor. No he escrito lo que yo pienso de esta hermosa historia, sino lo que piensa él. Que el lector tenga esto en cuenta. No es mi libro. Es un libro de David H. Lawrence.                    


 

 


0
COMENTARIOS

    Si quieres comentar o

 



 
 
ESTAS EN: - - - "The man who died" por David Herbert Lawrence
 
PUBLICIDAD
 
 
 
AUDIOS Audios
 
Caminando por Libertad 2018: la trata, esclavitud de nuestro Siglo Caminando por Libertad 2018: la trata, esclavitud de nuestro Siglo

Caminando por Libertad es una marcha contra la trata de personas, la esclavitud del Siglo XXI. Loida Muñoz explica en qué consiste.

 
La raíz de la corrupción en España es moral: C. Vidal La raíz de la corrupción en España es moral: C. Vidal

Tras los escándalos de títulos universitarios dados a políticos, César Vidal analiza la raíz de este mal en España. El origen, dice, está en la moral de la cultura católica.

 
Prostitución: abolicionismo Prostitución: abolicionismo

Jorge Rodrigo, de la asociación Esclavitud XXI, explica en qué consiste el modelo abolicionista para luchar contra la trata y rescatar a víctimas de prostitución.

 
Vástagos de amor: cambiando la vida de un niño Vástagos de amor: cambiando la vida de un niño

María Mercedes Páez relata su experiencia como madre de acogida y el programa de acogimiento familiar que desarrolla Aesvida.

 
Cristianos solo de nombre: enfrentando el nominalismo Cristianos solo de nombre: enfrentando el nominalismo

Jaume Llenas expone el reto que desde el Movimiento de Lausana se ha planteado, de alcanzar a las personas que están alejadas de la fe, a pesar de considerarse a sí mismos como cristianos.

 
¿Qué pasa con los errores de la Biblia? ¿Qué pasa con los errores de la Biblia?

Para el cristiano la Biblia es la Palabra de Dios. Pero ¿coincide la Biblia de hoy con el texto original? ¿o está llena de errores? (Andy Wickham)

 
FOTOS Fotos
 
15º Aniversario de Protestante Digital 15º Aniversario de Protestante Digital

Fotos de la celebración realizada en Barcelona el 5 de octubre.

 
Medio siglo de GBU, en fotos Medio siglo de GBU, en fotos

Un repaso gráfico a la historia de GBU en nuestro país.

 
Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga

El encuentro congregó unas 50 personas de 12 países.

 
VÍDEOS Vídeos
 
‘Vaso roto’, Alex Sampedro ‘Vaso roto’, Alex Sampedro

Un corazón quebrantado ante Dios en la voz del compositor español.

 
Toda la Biblia: Lucas Toda la Biblia: Lucas

Este evangelio nos muestra a Jesús con detalle, descrito por un investigador preciso.

 
¿Es la Biblia fiable? ¿Es la Biblia fiable?

Algunos cuestionan la Biblia porque piensan que su antigüedad le quita veracidad. ¿Es así?

 
Pablo Martínez: la palabra con gracia, sazonada con sal Pablo Martínez: la palabra con gracia, sazonada con sal

El comunicador cristiano tiene retos, pero también buenas herramientas, para llevar a cabo su labor con palabras que sanen y construyan.

 
 
Síguenos en Ivoox
Síguenos en YouTube y en Vimeo
 
 
RECOMENDACIONES
 
PATROCINADORES
 

 
AEE
PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
 

Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.