PUBLICIDAD
 
domingo, 26 de marzo de 2017   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



    Ester Martínez y Cesca Planagumà
     

    Desde que soy abuela, ya no me pinto los labios, de Ester Martínez y Cesca Planagumà

    Cuando nos estrenamos como abuelos, hacemos una regresión a nuestra infancia. Como he dicho antes, revivimos momentos muy especiales con nuestros propios abuelos y nos damos cuenta de la trascendencia de este nuevo rol.

    FRAGMENTOS 05 DE ENERO DE 2017 19:55 h
    andamio, ester martínez, planagumà Portada del libro.

    Un fragmento de "Desde que soy abuela, ya no me pinto los labios. Una guía para los abuelos de hoy", de Ester Martínez y Cesca Planagumà (2016, Andamio). Puede saber más sobre el libro aquí



     



    “Desde mi diván”: Ester Martínez Vera



    La relación con nuestros nietos, como veremos en este libro, merece ser vivida en profundidad y sabemos que todo lo que merece ser vivido requiere tiempo.



    Desde las primeras páginas de esta sencilla obra queremos lanzar ya un grito pidiendo reflexión y toma de decisiones en cuanto a lo que hacemos con los años que nos quedan. Si actuamos de forma apresurada, no lograremos establecer un verdadero contacto ni con nosotros mismos ni con nuestros nietos ni con nadie.



    Como veremos, en las páginas que seguirán, los abuelos son personas muy importantes en la vida de los nietos y, también, son figuras de apego que pueden suplir, en distintos momentos, a los padres cuando estos no pueden estar presentes por cualquier causa.



    Pienso que los niños, sobre todo si aún son pequeños, necesitan el calor de padres y abuelos que les quieran y les cuiden. Si los padres trabajan y no pueden atenderlos, y los abuelos se hallan con fuerzas y quieren hacerlo, es mucho mejor para los nietos estar con ellos que en el mejor de los centros de educación infantil.



     



    Ester Martínez.

    Ya llegará el momento cuando los niños necesitarán relacionarse con sus iguales y pasar tiempo en la escuela, pero de muy pequeños la elección, para mí es clara. (…)



    Ese reloj que marca las horas, de forma tan rápida y acelerada, nos hace parar y pensar que muchos abuelos estamos tan ocupados que, a veces, tenemos la sensación de contar con mucho menos tiempo que años atrás; quizás porque aún no nos hemos jubilado y ya somos abuelos, o porque hemos añadido demasiadas cosas, que pensamos que podemos hacer ahora, cuando ya no “trabajamos” (lo tendría que poner entre muchas comillas).



    Y aunque está muy bien tener una vida ocupada y, de hecho, en otros capítulos reivindicamos el promover y vivir una vejez activa, hemos de cuidar mucho el factor tiempo.



    No es bueno llegar a ser abuelos con la sensación de no tener tiempo para nada. Esa sensación va a ahogar a la persona y hacer que se sienta muy mal, estresada, ansiosa y deprimida y lo peor es que ¡los demás lo van a notar!



    Por tanto, sugiero que, a estas alturas de la vida, aprendamos a decir “no” cuando de verdad no queramos hacer algo o ir a algún lugar... Recuerda que ¡el “sí” puede darte cierto éxito en las relaciones, pero el “no” te dará́ salud e intensidad en esas mismas relaciones!



    El tiempo, ese bien tan escaso en nuestros días, tenemos que recuperarlo en proporción inversa a cómo van pasando los años. ¡Ya no nos toca vivir con tanto estrés! (…)



    ¡Aprovecha ya este momento! ¡Toma decisiones! Recuerda que ser abuelo/a no es el final de tus días, es quizás el principio de algo maravilloso, que te llega sin esperarlo, que te “regalan” otros y, sobre todo, que puede tener consecuencias y efectos muy importantes en las vidas de unos seres a los que amas con toda tu alma y por los que darías la vida. (…)



    Por todo lo dicho hasta aquí, por la importancia de esos seres inigualables que somos los abuelos, debemos aprender a “redimir” el tiempo.



    Los abuelos quizás no estemos en disposición de dar dinero en grandes ni, muchas veces, tampoco en pequeñas cantidades. Las pensiones son escasas y actualmente nos parece que, incluso, peligran, pero sí debemos poder dar tiempo, en calidad y en cantidad, a esos niños preciosos que son nuestros nietos. (…)



    Únete a mi oración en este día, pídele a Dios conmigo que nos dé la sabiduría para poder poner nuestras prioridades en orden, cumpliendo todos sus mandamientos (el de descansar también), rogándole que sepamos utilizar nuestro tiempo con cordura. Que nos guíe para ser abuelos que podamos invertir lo que tenemos, lo que somos y lo que sabemos, en la vida de nuestros nietos, mientras aún son receptivos y absorben como esponjas todo lo que les queremos transmitir.



    Recordemos que los años de crianza son muy cortos. ¡No los perdamos!



     



    “Desde mi butaca”: Cesca Planagumà



    Es curioso que al detenerme y pensar en mis abuelos, un sinfín de sentimientos y recuerdos emergen del baúl de mi memoria y de mi historia. Ese baúl, sin ni siquiera darnos cuenta, nos persigue y nos llena de nostalgia y agradecimiento, y, a la vez, nos condiciona cuando nos llega el turno, a nosotros, de hacer de abuelos.



    Tengo que confesar que he sido más consciente de mi papel de abuela que de mi papel de madre. Será porque los años vividos nos hacen más conscientes de las cosas y, también, porque la vida nos enseña a seleccionar lo que es realmente importante.



    Esta sensación se puede dar, también, porque la maternidad nos atrapa en un momento en el que parece que, si te paras vas a perder el tren y tienes la sensación de no poder “permitirte” dejar de ser productiva y muy eficiente, lo cual nos roba el disfrutar, de manera relajada, esa relación, también única y maravillosa, de madre-hijos.



     



    Cesca Planagumà.

    Es cierto que, cuando somos padres entramos, sin matrícula previa, en la escuela de la renuncia, del amor desinteresado, del sacrificio, de la responsabilidad, de la generosidad, de la paciencia y un largo etcétera, pero, cuando somos abuelos, se le añade a todo esto un discernimiento más pausado, intenso y sin tantas prisas, que te hace generoso a la vez que aprendes mucho de estos seres diminutos que te han robado el corazón.



    Este “perder el tiempo” con ellos, contarles tus historias, las historias de sus padres, cómo se hacían las cosas antes y disfrutar de esas miradas limpias y de complicidad que, tantas veces, te regalan sin pedirlo, nos llena de ternura y como diría Mary H. Waldrip: “los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejo” o el proverbio galés: “el amor perfecto, a veces, no viene hasta la llegada del primer nieto”, y también me sumo a lo que Lois Wise dijo: “¡Si hubiera sabido cuán maravilloso es tener nietos, los hubiera tenido antes!”.



    Mi esposo tuvo una relación muy especial con su abuelo materno. Un hombre muy sencillo sin un estatus (ni económico ni cultural) según nuestra “brillante” sociedad, pero fue un hombre sabio que consiguió llevar a la práctica lo que sabía. Supo trasmitir sus convicciones, su fe, su integridad y su espíritu de servicio a los demás.



    Curiosamente, en la mesita de noche de mi esposo, desde el día que nos casamos, y de esto ya hace 40 años, está el retrato de su abuelo. Un hombre que compartió con él largas conversaciones, que supo agacharse para hablarle, ensuciarse con tal de jugar con él y un hombre que no perdía oportunidad de hacer de él, su compañero de viaje.



    Ahora bien, tengo que realizar aquí un inciso. Identificar el tiempo en el que me ha tocado ser abuela es crucial. Hay un abismo entre el papel del abuelo cuando yo era pequeña y el de ahora, como también lo hay entre el estilo de vida que los abuelos llevamos hoy (que no se distingue mucho de los que todavía no lo son), del estilo pausado de vida de nuestros abuelos.



    También tenemos que añadir que no todos somos abuelos a la misma edad. Yo lo fui justo al cumplir mis 51 años, otros lo son antes, y otros mucho más tarde. Este hecho también hay que tenerlo en cuenta, porque tendrá necesariamente muchas repercusiones.



    Cuando nos estrenamos como abuelos, hacemos una regresión a nuestra infancia. Como he dicho antes, revivimos momentos muy especiales con nuestros propios abuelos y nos damos cuenta de la trascendencia de este nuevo rol.


     

     


    0
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     



     
     
    ESTAS EN: - - - Desde que soy abuela, ya no me pinto los labios, de Ester Martínez y Cesca Planagumà
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    ¿Quién pastorea al pastor? ¿Quién pastorea al pastor?

    José Hutter, presidente del grupo de teología de la Alianza Evangélica Española, introduce el tema general del próximo seminario de Teología y Psicología Pastoral (8-11 mayo, Tarragona).

     
    Ley Mordaza para evangélicos españoles Ley Mordaza para evangélicos españoles

    Un análisis de la actualidad social y política de César Vidal. Podemos y su postura ante las misas, los ataques a HazteOir, la libertad de expresión, la Iglesia confesante.

     
    La sexualidad que Dios diseñó: Pau Mnez. Vila La sexualidad que Dios diseñó: Pau Mnez. Vila Cosmovisión bíblica y ética sexual. Conferencia en la Església Evangèlica Poblenou (Barcelona) del psiquiatra Pablo Martínez Vila.
     
    Ideología de género, la familia y los cristianos

    Análisis de la campaña del bus de HazteOir contra la ideología de género y de esta corriente de pensamiento en España y a nivel internacional. Entrevista a César Vidal.

     
    ¿Libertad de expresión o delito de odio?

    La tendencia en España es la de que las mayorías ideológicas aplasten a aquellos que piensen distinto. Jaume Llenas analiza el caso del autobús de HazteOir.

     
    La Biblia del Oso ya tiene su tesis

    Constantino Bada explica su tesis sobre la Biblia del Oso y su autor, Casiodoro de Reina, cuya vida y obra es digna de ser recordada.

     
    Idea 2017: Reconciliar en la sociedad

    “Estamos convencidos de que los principios bíblicos son útiles para la sociedad vasca en su conjunto”, afirma Xesús Manuel Suárez, de la Alianza Evangélica Española.

     
    FOTOS Fotos
     
    La Biblia a través de la historia La Biblia a través de la historia

    Una exposición recorrerá Galicia este año 2017 mostrando la historia de la Biblia y su importancia para la Reforma Protestante.

     
    Idea 2017 en Bilbao Idea 2017 en Bilbao

    El encuentro anual de la Alianza Evangélica Española, del 17 al 19 de febrero, trató el tema general ‘Reconciliación’.

     
    Conferencia Aglow 2017 Conferencia Aglow 2017

    Fotos del encuentro celebrado del 10 al 12 de febrero en Madrid.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    3MJ #53: el equipo de Jesús 3MJ #53: el equipo de Jesús

    ¿Habrías escogido a los discípulos como lo hizo Jesús? Fueron personas comunes, pero cuando fueron llenas del Espíritu, cambiaron el mundo.

     
    8 causas: razas y culturas 8 causas: razas y culturas

    A veces pensamos que todos deben ser como nosotros y rechazamos a quienes no lo son. Sin embargo, Dios valora a cada persona sin importar su procedencia.

     
    Ser iglesia en una Europa cambiante Ser iglesia en una Europa cambiante

    Una entrevista con Jaume Llenas sobre cómo ser iglesia en la Europa del siglo XXI: misión en un entorno de creciente secularismo, populismo y posverdad. / Cámara y edición: J. P. Serrano.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.