PUBLICIDAD
 
martes, 19 de noviembre de 2019   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



    El camino a Jonestown (6)
    1
     

    Los milagros en la estrategia de Jim Jones

    La principal forma de atracción que tenía Jones –el énfasis en los milagros– se convierte en la razón por la que es denunciado por la prensa, hasta el punto de sentirse tan acosado, que se traslada finalmente a Guyana.

    MARTES AUTOR José de Segovia 26 DE FEBRERO DE 2019 09:00 h
    El Templo de Los Ángeles es actualmente la Iglesia Adventista Central de habla hispana, que había albergado antes a la Primera Iglesia de Cristo Científico, o sea de Ciencia Cristiana.

    Una de las combinaciones más extrañas del Templo del Pueblo era que para difundir su mensaje de conciencia social contra el racismo y los males del capitalismo, recurría a la estrategia de un ministerio centrado en los milagros. La publicidad de la iglesia solía presentar a Jim Jones como un hacedor de señales y prodigios, lo que chocaba con la imagen que quería dar a las autoridades de una entidad dedicada al trabajo humanitario. Es algo que caracteriza al Templo del Pueblo desde que comienza en Indiana, hasta su espectacular crecimiento en California y su extensión por todo el país.



    A partir de 1972 la comunidad de Redwood Valley se queda pequeña frente al aumento de las congregaciones de San Francisco y Los Ángeles. La iglesia crece en los barrios pobres donde vivía la gente obrera afroamericana. El lugar donde se reunían en San Francisco es ahora una oficina de correos, pero el edificio de Los Ángeles es actualmente la Iglesia Adventista Central de habla hispana, un edificio de ladrillo estilo árabe, que había albergado antes a la Primera Iglesia de Cristo Científico, o sea de Ciencia Cristiana. 



    Cuando uno visitaba una reunión del Templo del Pueblo, se topaba en la puerta con una persona –generalmente de raza blanca–, que valoraba si podías traer problemas. Ya desde 1967 Jones utilizaba un miembro corpulento de la iglesia como guardaespaldas, que llevaba una pistola en regla, pero a finales de 1972 eran una docena los hombres y mujeres armados, que actuaban como servicio de seguridad del Templo. No estaban autorizados a mostrar las pistolas, pero en ocasiones hacían alarde de ellas.



     



    El lugar donde se reunía el Templo del Pueblo en San Francisco es ahora una oficina de correos.

    Como Jones era el centro de las reuniones, viajaba en uno de los once autocares tipo Greyhound, que se desplazaban de un lugar a otro, cada fin de semana. El suyo tenía comodidades especiales, pero era también donde iban los guardias armados y el dinero recaudado. Las condiciones en que viajaban los demás, no eran por supuesto, muy agradables. Había un grupo que se adelantaba para organizar las reuniones y repartir folletos. Se anunciaban además en los periódicos locales y las emisoras cristianas de radio. La publicidad solía incluir la foto de Jones con una invitación a ir “a ver al ministro que hace milagros”. 





    PROBLEMAS CON LA PRENSA



    Lo paradójico es que la principal forma de atracción que tenía Jones –el énfasis en los milagros– se convierte en la razón por la que es denunciado por la prensa, hasta el punto de sentirse tan acosado, que se traslada finalmente a Guyana. A su paso por Indianápolis –donde tenía todavía un pequeño grupo que llevaba una residencia de ancianos, la antigua iglesia y otras propiedades del Templo–, un periodista del diario local escribe en otoño de 1971 un reportaje sobre una “Iglesia abarrotada para asistir a las sanidades del autoproclamado profeta de Dios”. 



     



    La principal forma de atracción que tenía Jim Jones, el énfasis en los milagros, se convierte en la razón por la que es denunciado por la prensa.

    El reportaje llama la atención de un grupo de psicólogos de Indiana, que empieza a investigar sus actividades. Jones no era un ministro cualquiera. Había tenido allí un cargo público, puesto que había sido responsable del departamento de derechos humanos del estado. Un médico reunió la oposición con la preocupación de que personas enfermas abandonaran tratamientos de cáncer. Jones se mostró dispuesto a colaborar, pero dijo que ante la desconfianza que expresaban los medios de información, tenía miedo de que manipularan las pruebas en contra suya. 



    Meses después de su partida, Carolyn Pickering del Indianapolis Star escribió al San Francisco Examiner, que encargó la investigación al redactor de temas religiosos. Lester Kinsolving no era un periodista provinciano, sino que tenía una columna a nivel nacional. Era pastor episcopal de cuarta generación, tras abandonar una carrera en la publicidad y las relaciones públicas. Una mañana de verano del 71 apareció con un fotógrafo en el Templo, pero los guardias de seguridad no le permitieron la entrada. Jones se disculpó después y se ofreció a colaborar, usando al ayudante de fiscal Tim Stoen como intermediario, mientras hacía que otros miembros de la iglesia enviarán cartas al periódico, no para quejarse, sino para elogiar su persona. 





    EL CASO KATSARIS



    Esta era otra estrategia habitual de Jones. Veamos el caso de Steven Katsaris, como ejemplo. Este antiguo sacerdote de la iglesia ortodoxa entró en contacto con el Templo del Pueblo cuando su hija Maria se hizo amiga de una compañera de trabajo. Ellas trabajaban en una escuela para niños con deficiencias mentales que había en Ukiah, que dirigía el padre de Maria, tras su divorcio. El ex-sacerdote ortodoxo no sólo tenía preparación y experiencia teológica, sino psicología para descubrir los trucos de Jones. Cuando la amiga de su hija pidió permiso en la iglesia para invitarla, Katsaris fue a una reunión con ella. Después de los primeros cánticos y testimonios, alguien le dio una palmadita en la espalda, para decirle amablemente que lo que venía a continuación era sólo para los miembros. Al darse cuenta de que no era un malentendido, padre e hija se fueron enfadados. A la mañana siguiente Jones llamaba para disculparse. Esa era siempre su estrategia.



     



    La publicidad de la iglesia solía presentar a Jim Jones como un hacedor de señales y prodigios, lo que chocaba con la imagen que quería dar a las autoridades de una entidad dedicada al trabajo humanitario.

    Katsaris aceptó las disculpas y volvió a otra reunión con todavía más curiosidad que antes. Esta vez las palmaditas en la espalda eran del abogado del Templo, que quería hablar con él en ese momento, para ofrecerle ayuda pintando la escuela. El hombre se dio cuenta que era una excusa para llevarle al aparcamiento, mientras Jones pretendía extirpar un cáncer milagrosamente. Muy molesto, Katsaris vuelve a marcharse con su hija. Esa misma noche Jim vuelve a llamarle con excusas. Estaba claramente jugando con él. Es entonces cuando Jones hace una de esas manipulaciones asombrosas, para salir al paso de una situación como esta.



    El pastor se dirige a toda la congregación, para proponerles un juego. En tono jocoso les anuncia que quiere venir un sacerdote. Ellos “ya saben cómo son”, les dice buscando su complicidad. Como gracia, les propone un servicio diferente. Se van a comportar por una vez correctamente, dice irónicamente. Cuidarán el lenguaje y no habrá curaciones. Entre risas, les dice que sólo hablará de la Biblia y la obra social de la iglesia. Nada de profecías y sanidades. La gente asiente divertida a la idea. Y eso es lo que hace, cuando Katsaris visita un culto el sábado por la noche. Obvia decir que se quedó sorprendido, agradablemente. Sin embargo, al hacerse su hija Maria miembro del Templo, fue perdiendo poco a poco el contacto con ella, hasta marcharse a Guyana, donde llegaría a ser amante de Jones





     



    Maria y Anthony Katsaris eran hijos de un antiguo sacerdote ortodoxo, convertido en director de escuela tras su divorcio.

    PARANOIA CRECIENTE



    La única mención que se hace en la prensa de ataques al Templo se refiere a incidentes que recuerdan a los de Indiana, amenazas por teléfono. Como allí, animales aparecían muertos. Se descubre una bomba incendiaria en el edificio, como el cartucho de dinamita que apareció en la carbonera de Indiana. Todo hace sospechar que Jones se inventaba los ataques. Lo que está claro es que transmite esa paranoia a su congregación. La iglesia parece cada vez más un recinto militar. Cercada por cadenas rematadas por alambres de púas, tiene reflectores adosados a los postes telefónicos, dirigidos al exterior, a la vez que la valla es vigilada por un pelotón de seguridad.



    Jones decía a menudo que no tenía miedo a perder la vida por la causa. Soñaba con un martirio al estilo de los grandes dirigentes asesinados en los 60, Luther King, los Kennedy o Malcolm X. Como este último, se veía desplomándose tras el púlpito por ráfagas de disparos, al estilo del líder afroamericano en Nueva York en 1965. Manipulando el amor de sus fieles, les llegó a convencer de que enemigos desconocidos atentaban contra su vida.



    Así una tarde de verano en el valle en 1972, varios cientos de personas de la congregación se agrupaban en el aparcamiento, mientras colocaban platos y alimentos en unas mesas para comer al aire libre. Adolescentes jugaban a la pelota y ancianos se resguardaban a la sombra, cuando el hijo de Jones, Stephan, recuerda un ruido como un golpe fuerte en un tambor, pero no era el grupo de música, sino un disparo, que venía del otro lado del terreno. Su perro se lanzó en esa dirección, pero Jones ensangrentado, se sujetaba el pecho con la mano, mientras con la otra señalaba el lado opuesto: “No, no, ¡por allí!”. 





    MENTIRAS ÚTILES



    La multitud se agolpaba frente a la casa donde había sido llevado Jones. Media hora después salía por sus propios medios. La gente boquiabierta, daba gracias al Cielo, cuando pidió a las enfermeras del Templo: “¡Decidles el agujero que tengo!”. Su íntimo colaborador Jack Beam enseñaba su camisa agujereada, mientras una de las enfermeras afirmaba que “podía meter los dedos en la herida”. El milagro esta vez era, sin embargo, que el agujero había desaparecido de su pecho, puesto que se había curado a sí mismo. En un acto de indulgencia y misericordia, además, señaló en la dirección opuesta al disparo, para que no matarán al supuesto asesino, cuando le perseguían sus vigilantes armados. 



    Jones encargó al predicador carpintero afroamericano Archie Ijames una caja de madera con un cristal en la parte superior, para guardar la ensangrentada camisa. La reliquia se mostró sólo una vez en público ya que, al enterarse el sheriff del incidente, empezó una investigación, que atemorizaba más al pastor del Templo del Pueblo que los disparos. Y con una velocidad milagrosa, la caja fue a parar al almacén. Los primeros en sospechar la autenticidad de estos ataques fue la guardia de seguridad, pero ¿cómo justificaban estos engaños los que participaban con su complicidad en ellos?



     



    Los seguidores de Jones no es que podían creer en él, a pesar de sus engaños. Es que querían creer en él, que es otra cosa.



    La manipulación les parecía válida, porque el resultado era positivo. Unía a los fieles, a la vez que mostraba la realidad de la amenaza de sus enemigos. De igual modo que las mujeres que le ayudaban a falsificar sus milagros pensaban que tenía igualmente poderes sobrenaturales por los que conocía los hallazgos sobre las enfermedades de los que visitaban el Templo, antes de leer sus informes. No es que podían creer en él, a pesar de ello. Es que querían creer en él, que es otra cosa. 





    FALSOS TESTIMONIOS



    Sorprende como los cristianos recurren al engaño para mostrar el poder milagroso de Dios o el sufrimiento de la iglesia perseguida. Así algunos pretenden haber resucitado, después de estar muertos, como Jones decía haber devuelto a la vida a más de cuarenta en sólo un año. O padres dicen que sus hijos han visitado el Cielo, para dar esperanza al creyente frente a la muerte. Cuando periodistas descubren que esa persona no ha muerto, lejos de sentir que han engañado a la gente, piensan que lo importante es la fe que comunican esos falsos testimonios.



    Uno de los casos más extraños de engaño que hay en la Iglesia hoy, no son sólo los falsos milagros, sino también las historias fraudulentas que se presentan como testimonio de la Iglesia perseguida. Así circulan en Internet fotos de cuerpos muertos por una explosión de un oleoducto como si fueran cristianos asesinados por musulmanes en Nigeria. Un interesante ejemplo de esto es el reciente documental sobre el caso Kourdakov, que se puede ver en YouTube en versión original –Perdóname, Sergei–. Cuenta la verdadera historia del protagonista del conocido libro “El esbirro”, un ruso escapado al Canadá en los años 70, que decía haber perseguido cristianos con la KGB, pero habría sido convertido por el martirio de una de sus víctimas, la imaginaria Natasha. 



    La joven evangélica Caroline Walker, impresionada por la historia, va a Siberia para hacer una película que sirva de inspiración al público contemporáneo, cuando descubre que todo son mentiras. Testimonios como el de Kourdakov, no es que sean exagerados. Son como los atentados a Jim Jones, historias inventadas por pobre gente hambrienta de atención o deseo de concienciar de una buena causa, como el sufrimiento de la Iglesia perseguida. Cuando intentamos dar más fuerza a la verdad del cristianismo, distorsionando la realidad, no lo hacemos más poderoso, sino más débil. Ya que “el poder de Dios se manifiesta en nuestra debilidad” (2 Corintios12:1-10). Y no hay amor comparable al que podemos recibir de Dios en Cristo Jesús… ¡Este es el milagro del Evangelio! 


     

     


    1
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     

    Earendil
    09/04/2019
    10:47 h
    1
     
    "padres dicen que sus hijos han visitado el Cielo, para dar esperanza al creyente frente a la muerte." Estimado José. Entiendo donde quiere llegar y su advertencia es útil y necesaria, pero también debe ser cuidadoso con sus palabras para no meter a todos los casos en el mismo saco. Porque corre el riesgo de que finalmente se dude de los milagros del mismo Jesús. Richard Wurmbrand sí fue perseguido y torturado por el comunismo. Y todo indica que el pequeño Colton Burpo estuvo en el Cielo.
     



     
     
    ESTAS EN: - - - Los milagros en la estrategia de Jim Jones
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    España tras el 10N: César Vidal España tras el 10N: César Vidal

    Análisis de los resultados de las elecciones generales en España tras la votación del pasado 10 de Noviembre.

     
    Kanye West, elecciones, Día de la Reforma: 7 Días 1x05 Kanye West, elecciones, Día de la Reforma: 7 Días 1x05

    El rapero Andrés Pérez visita nuestro podcast para comentar la conversión al cristianismo de Kanye West y su disco ‘Jesus is King’.

     
    Chile, marchas por la libertad y Suiza: 7 Días 1x04 Chile, marchas por la libertad y Suiza: 7 Días 1x04

    Esta semana en 7 Días, la crisis política y social en Chile, las marchas por la libertad y contra el tráfico humano de A21 y la presencia evangélica en el parlamento de Suiza después de las elecciones federales.

     
    La indispensable formación en atención familiar La indispensable formación en atención familiar

    “La sociedad cambia a pasos agigantados”, explica Juan Varela, director de un curso de consejería y orientación familiar en el que, basados en la Biblia y de la mano de las ciencias, se enseñan principios prácticos.

     
    Unamuno y Mackay: el balcón y el camino Unamuno y Mackay: el balcón y el camino

    El teólogo Samuel Escobar explica la amistad entre el misionero escocés y el escritor vasco, y la influencia del Unamuno en el pensamiento teológico contemporáneo.

     
    FOTOS Fotos
     
    Min19: Infancia, familia e iglesias Min19: Infancia, familia e iglesias

    Algunas imágenes del primer congreso protestante sobre ministerios con la infancia y la familia, celebrado en Madrid.

     
    X Encuentro de Literatura Cristiana X Encuentro de Literatura Cristiana

    Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.

     
    Idea2019, en fotos Idea2019, en fotos

    Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.

     
    15º Aniversario de Protestante Digital 15º Aniversario de Protestante Digital

    Fotos de la celebración realizada en Barcelona el 5 de octubre.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    Héroes: un profeta extraordinario, el amigo del novio Héroes: un profeta extraordinario, el amigo del novio

    Una reflexión sobre Juan el Bautista y la manera en la que Dios lo utilizó para cambiar el transcurso de la humanidad.

     
    El informativo #18: Los británicos ya no ven inmoral la pornografía ni las drogas El informativo #18: Los británicos ya no ven inmoral la pornografía ni las drogas

    La pornografía y las drogas son cada vez más aceptadas por la población británica. Las relaciones homosexuales, la eutanasia y el aborto son otros aspectos cuya percepción moral también ha cambiado en el Reino Unido durante los últimos 30 años.

     
    Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia

    Madrid acoge el min19, donde ministerios evangélicos de toda España conversan sobre los desafíos de la infancia en el mundo actual.

     
    31 de octubre, Día de la Reforma 31 de octubre, Día de la Reforma

    El movimiento que se inició con Lutero se extendió por todo el mundo, cambiando la historia para siempre.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.