PUBLICIDAD
 
domingo, 23 de septiembre de 2018   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



     

    Piedras en pan insolidario

    Tú, Señor, nunca convertirás las piedras en pan ni por caprichos egoístas de nadie, ni para engordar a los ya satisfechos.

    DE PAR EN PAR AUTOR Juan Simarro 12 DE SEPTIEMBRE DE 2017 18:39 h

    Para muchos de los acumuladores de la tierra parece que todas las piedras del mundo se les convierten en pan. ¿Sería esto lo que quería Satanás cuando quería que Jesús convirtiera las piedras en pan? Hoy se da este hecho escandaloso en el que no hay piedras que se conviertan en pan justo, en pan solidario. Es sólo pan para unos pocos ante la mirada de los hambrientos y subalimentados del mundo. Quizás sea la argucia de Satanás o, en su caso, la del dios de las riquezas. Por tanto, yo diría que no, que no siempre se conviertan las piedras en pan. Sobre todo cuando va a ser pan tentador, pan egoísta, pan guardado, pan insolidario, pan no compartido, el pan de la perdición.



    Mi ruego sería: Señor, si tú quieres, haz que las piedras se conviertan en pan para los pobres, para los excluidos, para los niños que están subalimentados, para los mil millones de hambrientos en el mundo. Ahí, en estos parámetros escandalosos de la pobreza en el mundo, tendría sentido que las piedras se convirtieran en pan. ¡Que se haga el milagro, Señor!



    En cambio, a veces, parece que las piedras se convierten en pan insolidario, pan exclusivo para los acumuladores que desequilibran el mundo con sus desiguales e injustos repartos. Parece que hoy, las rocas del mundo, sus piedras, se convierten en pan para muchos egoístas a los que parece que las riquezas se multiplican de forma insolidaria y egoísta. Pan injusto, pan maldito. Malditos aquellos que lo que tocan lo convierte en pan para ellos solos, para llenar sus almacenes. Pan insolidario, pan no compartido.



    Señor, que no siempre se conviertan las piedras en pan. Que en los contextos de injusticia, entre los acumuladores de la tierra,  no se haga el milagro. Ya ves que en el mundo parece que haya piedras que se transformen en manos satánicas en un pan insolidario, en fortunas egoístas ante la mirada de más de medio mundo en pobreza. Señor, en estos contextos, que las piedras no se conviertan en pan. Que no se produzca el milagro. El milagro preñado de injusticia no es tal. Es abuso y despojo de los pobres.



    Ricos insolidarios: No tentéis a Dios pidiendo más riquezas, rogando que las piedras se convierten en pan sólo para engordar vuestras barrigas ante el escándalo de la pobreza en el mundo. Señor: Que no siempre las piedras se transformen en pan.



    Señor, que no se haga el milagro por el capricho egoísta de nadie. Que no te tienten incluso rindiéndote pleitesía falsa cuando lo que quieren es sólo el pan para ellos, pan no compartido, pan maldito. Que no conviertas nunca las piedras en pan insolidario, hogaza injusta que no se comparte.



    Señor: Que no siempre se conviertan las piedras en pan. Las abundancias injustas quizás sea un pseudomilagro del falso dios, Mamón, el que ha aprendido a convertir las piedras en pan insolidario para los acumuladores de la tierra. Algún día pagarán por su egoísmo, despojo y acumulación ante las bocas hambrientas de tantos humanos, niños, mujeres y hombres.



    Tú, Señor, nunca convertirás las piedras en pan ni por caprichos egoístas de nadie, ni para engordar a los ya satisfechos, ni para llenar algunas casas con abundancias desmedidas. Ahí nunca conviertas las piedras en pan, Señor.  



    Señor, que no siempre se conviertan las piedras en pan. Yo sé que tú puedes hacer el milagro, que puedes convertir piedras en pan al igual que hiciste el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Era para los sencillos que, cansados, tenían hambre.



    Señor, si quieres, convierte las piedras en pan para los hambrientos de la tierra, los pobres, los niños que no llegan a desarrollarse. Haz con ellos el milagro, pero no cedas a la tentación de los ahítos, de los egoístas, de los que acumulan más de lo que tienen y que, además, son capaces de orar a ti pidiendo que conviertas las piedras en pan para ellos. Ya tienen su falso dios, el dios de las riquezas, el dios se las multiplica como si, realmente, las piedras se convirtieran en panes para ellos. ¡Malditos! Que no se atrevan a tentarte a ti, el Dios de la vida.  



    Señor, que no siempre se conviertan las piedras en pan. Yo sé que, si un día conviertes las piedras en pan, no va a ser para los que guardan en almacenes lo que pertenece a otros, ni para los que tienen en sus mesas la escasez de los hambrientos. Esos han convertido piedras en pan maldito. Sí, pan egoísta, pan injusto.



    Si algún día quieres, Señor, haz que las piedras se conviertan en pan entre los necesitados de la tierra, que sea pan compartido, pan bendecido. Yo sé, Padre, que tú harías el milagro de convertir en pan las propias piedras si te lo pidiera un mundo que buscara justicia, que practicara misericordia, que aprendiera a compartir como entre hermanos. Un mundo que supiera seguir uno de tus valores del Reino: poner a los últimos como primeros. En estos parámetros sí que sería lícito convertir las piedras en pan en ausencia del tentador.



    Señor, que no siempre se conviertan las piedras en pan. No entre los que practican la idolatría del consumismo y son gobernados por los estilos de vida satánicos siguiendo prioridades alejadas de tus enseñanzas. Entre ellos me parece normal y bueno que las piedras no se conviertan en pan. Porque no sólo de pan vivirá el hombre, sino de esa palabra justa y rehabilitadora que sale de la boca de Dios.



    Señor, que no siempre se conviertan las piedras en pan. ¿Quién convierte esas piedras en pan maldito entre aquellos que adoran el becerro de oro, los que acumulan desmedidamente, los que, egoístamente engordan ante el hambre en el mundo? ¿Quién hace que las piedras se conviertan en pan para algunos que están de espaldas al grito de los pobres de la tierra? ¿Quién convierte las piedras en pan en medio de una sociedad egoísta e insolidaria ante la mirada triste de tantos pobres en la tierra que conforman el mayor escándalo de la humanidad?



    No, Señor. Sé que no eres tú. Que tú no creas ni conviertes nada en pan maldito entre los acumuladores injustos. Porque tú amas la justicia y nunca te dejarás tentar por los poderes satánicos que desequilibran la tierra, que desnivelan la balanza de la justicia, que oprimen y engordan entre los posesivos: “mi, mío, mis, míos… hasta llegar a la necedad de aplicarlo al alma: “Alma mía… come y bebe, regocíjate”. No saben que el que, realmente, puede convertir las piedras en pan justo, vendrá esta noche a pedir su alma. Gracias, Señor, por no ser tú el que conviertes las piedras en pan maldito entre los insolidarios y aquellos que quieren seguir las enseñanzas del gran Tentador.    


     

     


    0
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     



     
     
    ESTAS EN: - - - Piedras en pan insolidario
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    Prostitución: abolicionismo Prostitución: abolicionismo

    Jorge Rodrigo, de la asociación Esclavitud XXI, explica en qué consiste el modelo abolicionista para luchar contra la trata y rescatar a víctimas de prostitución.

     
    Vástagos de amor: cambiando la vida de un niño Vástagos de amor: cambiando la vida de un niño

    María Mercedes Páez relata su experiencia como madre de acogida y el programa de acogimiento familiar que desarrolla Aesvida.

     
    Cristianos solo de nombre: enfrentando el nominalismo Cristianos solo de nombre: enfrentando el nominalismo

    Jaume Llenas expone el reto que desde el Movimiento de Lausana se ha planteado, de alcanzar a las personas que están alejadas de la fe, a pesar de considerarse a sí mismos como cristianos.

     
    Galicia insumisa: Eva Sierra habla de su último libro con César Vidal Galicia insumisa: Eva Sierra habla de su último libro con César Vidal

    La nueva identidad del gallego evangélico tras abrazar la nueva fe: abandonaron ancestrales y arraigadas creencias populares, fruto del sincretismo mágico-pagano y del catolicismo implantado desde el s. XVI.

     
    ¿Qué pasa con los errores de la Biblia? ¿Qué pasa con los errores de la Biblia?

    Para el cristiano la Biblia es la Palabra de Dios. Pero ¿coincide la Biblia de hoy con el texto original? ¿o está llena de errores? (Andy Wickham)

     
    FOTOS Fotos
     
    Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga

    El encuentro congregó unas 50 personas de 12 países.

     
    Idea2018, en fotos Idea2018, en fotos

    El encuentro celebrado en Palma de Mallorca reunió a evangélicos de todo el país para conversar sobre convivencia, misión e interculturalidad.

     
    Las 95 Tesis, clavadas en España Las 95 Tesis, clavadas en España

    Evangélicos presentan 'Las 95 Tesis de la Reforma 500 años después' a gobiernos locales y regionales, por toda España.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    Toda la Biblia: Zacarías Toda la Biblia: Zacarías

    Lo más importante en la vida no son los logros que podamos conseguir, sino que sepamos disfrutar del camino.

     
    Mediterráneo Mediterráneo

    “Algo cambiará si tienes hambre y sed de justicia”, canta la artista valenciana Eva Betoret.

     
    ‘Mentiras’, Sal150 ‘Mentiras’, Sal150

    Primer adelanto de ‘Vale la pena vivir’, con el sonido inconfundible del grupo.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.