PUBLICIDAD
 
domingo, 23 de septiembre de 2018   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



    Wenceslao Calvo
     

    El mito del pueblo

    Toda esta exaltación de la idea de pueblo tiene un talón de Aquiles, porque ¿qué ocurre si es el pueblo mismo el que se desvía o corrompe?

    CLAVES AUTOR Wenceslao Calvo 09 DE AGOSTO DE 2017 18:42 h

    Uno de los grandes motores de las revoluciones de los últimos siglos ha sido la noción de pueblo, sobre la que descansaba buena parte del discurso de los impulsores de las mismas. Frente a las oligarquías, aristocracias, clases y castas que el viejo orden social había instituido, se alzaba ahora el pueblo, que venía a poner las cosas en su sitio y a erradicar todo ese sistema desigual e injusto basado en el dominio arbitrario de una minoría privilegiada sobre una gran mayoría. Del pueblo emanaba la justicia, el orden, la libertad, la verdad y todas las grandes nociones que sustentan una sociedad.



    Por tanto, no eran la nobleza ni el clero los detentadores y administradores de esos conceptos, que estaban viciados desde la raíz, porque eran fabricaciones interesadas para sostener sus prerrogativas. En cambio el pueblo era el manantial puro, la raíz incontaminada adonde había que ir a buscar todo el nuevo orden de cosas que debía ser establecido. El pueblo era la referencia última en cualquier cuestión de autoridad, poseedor de la palabra final que decidía toda controversia, aclaraba lo dudoso y erradicaba lo falso. Parecía que con la idea de pueblo se establecía de una vez y para siempre lo que es definitivo y sólido, el ancla a la que aferrarse en el agitado mar de lo confuso.



    Hasta en algunos sistemas ideológicos el pueblo se convirtió en algo sacrosanto, no ya solamente equiparable a Dios como en el viejo adagio, vox populi, vox Dei, sino que, de hecho, desplazó a Dios. El pueblo era verdaderamente dueño y señor de su destino, a la vez que faro y guía por el que guiarse de manera infalible.



    Cuando se viaja a los países donde la noción de pueblo acabó por ser el eje dominante de la ideología, es fácil descubrir su impronta en las descomunales estatuas que presiden las plazas y otros espacios públicos de sus ciudades, donde el tema reiterativo es la grandeza del pueblo, las hazañas del pueblo y las victorias del pueblo. Esas colosales figuras quieren inspirar y comunicar al observador su fuerza, dinamismo y rotundidad, a la vez que ser una advertencia para los enemigos del pueblo sobre el fin que les aguarda.



    Pero toda esta exaltación de la idea de pueblo tiene un talón de Aquiles, porque ¿qué ocurre si es el pueblo mismo el que se desvía o corrompe? Ya no se trata de fulano o mengano o de un sector más o menos numeroso, sino que es el pueblo en su conjunto el que ha perdido el norte. Es el viejo problema de siempre, si lo regenerador se degenera ¿de dónde o de quién vendrá la solución? Cuando no es el afluente lo contaminado sino que es el río principal lo que está contagiado, todas las demás aguas que fluyen de su corriente también lo están.



    Así pues, el pueblo no está exento del peligro que acechaba a la nobleza y al clero, porque después de todo está formado por un conjunto de seres humanos que están hechos de la misma masa que aquéllos. Si las minorías son proclives a la degradación, también lo son las mayorías populares. Y esa degradación no es menor porque sea más numerosa, ni es más justificable porque esté amparada por la palabra pueblo.



    El pedestal donde se ha puesto al pueblo tiene una base muy quebradiza, cuyas grietas anuncian que la solidez es sólo aparente y que el derrumbe no es más que cuestión de tiempo.



    ‘Pero el pueblo continuaba corrompiéndose…’i Así, de manera lacónica, pero contundente, describe la Biblia lo que estaba ocurriendo en aquella nación que acabaría tiempo después sumida en un desastre de proporciones gigantescas. Aquella corrupción no había nacido hacía 24 horas, sino que venía de muy atrás; no era una corrupción exclusiva de determinadas capas sociales sino que era generalizada, del pueblo; era una corrupción que iba en aumento con el paso del tiempo; y era una corrupción que no solamente tenía que ver con la malversación de dinero público sino con todos los aspectos de la vida, al cambiar de manera deliberada los grandes principios morales por los que se rige una sociedad. Es preciso tener en cuenta que la palabra ahí traducida por corrupción es la misma que aparece al describirse las condiciones morales prevalecientes antes del diluvioii. Es decir, frente a la actual identificación que se suele hacer entre corrupción y malversación económica, la palabra corrupción en esos textos tiene que ver con una perversión que es mucho más amplia. Los intentos de frenarla en aquella nación fueron solamente fogonazos temporales, que tal como surgían se desvanecían, porque el pueblo deliberadamente quiso corromperse. Un pueblo que fraguó su propio trágico destino.



    Cuidado con hacer del pueblo un mito, no sea que se nos caiga encima y nos aplaste. El pueblo no rescata a nada ni a nadie. Más bien, necesita ser rescatado. Sí, el pueblo necesita un Rescatador. El mismo que le dijo a aquel pueblo corrompido: ‘Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda.iii



     



    i 2 Crónicas 27:2



    ii Génesis 6:11-12



    iii Oseas 13:9


     

     


    0
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     



     
     
    ESTAS EN: - - - El mito del pueblo
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    Prostitución: abolicionismo Prostitución: abolicionismo

    Jorge Rodrigo, de la asociación Esclavitud XXI, explica en qué consiste el modelo abolicionista para luchar contra la trata y rescatar a víctimas de prostitución.

     
    Vástagos de amor: cambiando la vida de un niño Vástagos de amor: cambiando la vida de un niño

    María Mercedes Páez relata su experiencia como madre de acogida y el programa de acogimiento familiar que desarrolla Aesvida.

     
    Cristianos solo de nombre: enfrentando el nominalismo Cristianos solo de nombre: enfrentando el nominalismo

    Jaume Llenas expone el reto que desde el Movimiento de Lausana se ha planteado, de alcanzar a las personas que están alejadas de la fe, a pesar de considerarse a sí mismos como cristianos.

     
    Galicia insumisa: Eva Sierra habla de su último libro con César Vidal Galicia insumisa: Eva Sierra habla de su último libro con César Vidal

    La nueva identidad del gallego evangélico tras abrazar la nueva fe: abandonaron ancestrales y arraigadas creencias populares, fruto del sincretismo mágico-pagano y del catolicismo implantado desde el s. XVI.

     
    ¿Qué pasa con los errores de la Biblia? ¿Qué pasa con los errores de la Biblia?

    Para el cristiano la Biblia es la Palabra de Dios. Pero ¿coincide la Biblia de hoy con el texto original? ¿o está llena de errores? (Andy Wickham)

     
    FOTOS Fotos
     
    Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga Levantando “puentes para la inclusión” desde Riga

    El encuentro congregó unas 50 personas de 12 países.

     
    Idea2018, en fotos Idea2018, en fotos

    El encuentro celebrado en Palma de Mallorca reunió a evangélicos de todo el país para conversar sobre convivencia, misión e interculturalidad.

     
    Las 95 Tesis, clavadas en España Las 95 Tesis, clavadas en España

    Evangélicos presentan 'Las 95 Tesis de la Reforma 500 años después' a gobiernos locales y regionales, por toda España.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    Toda la Biblia: Zacarías Toda la Biblia: Zacarías

    Lo más importante en la vida no son los logros que podamos conseguir, sino que sepamos disfrutar del camino.

     
    Mediterráneo Mediterráneo

    “Algo cambiará si tienes hambre y sed de justicia”, canta la artista valenciana Eva Betoret.

     
    ‘Mentiras’, Sal150 ‘Mentiras’, Sal150

    Primer adelanto de ‘Vale la pena vivir’, con el sonido inconfundible del grupo.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.