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    Noa Alarcón
    31
     

    Los tatuajes y la Biblia

    Hay muchas razones por las que no hacerse un tatuaje, pero un versículo descontextualizado de Levítico no es una de ellas.

    AMOR Y CONTEXTO AUTOR Noa Alarcón Melchor 31 DE JULIO DE 2017 11:38 h

    Hay muchas razones por las que no hacerse un tatuaje, pero un versículo descontextualizado de Levítico no es una de ellas



    Sé que es poco popular decir esto, porque este versículo de Levítico 19:28 se ha utilizado hasta la saciedad en panfletos, videos y predicaciones para advertir a la gente de que estaremos ofendiendo a Dios si nos hacemos un tatuaje: “No os hagáis heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la piel”. Sin embargo, a pesar de que lo aparenta, este versículo no está hablando de la costumbre moderna de hacerse dibujos subcutáneos. No se refiere a nada parecido. Pero, como ocurre tantas veces, más que interpretar nosotros este pasaje bíblico, este pasaje sirve para analizarnos a nosotros mismos y cuál es nuestro verdadero lugar frente a Cristo.



    Es el típico ejemplo (junto con Malaquías 3:10 o Hebreos 10:25) de mala exégesis, o de pura eiségesis, es decir: de acudir a la Biblia con una idea preconcebida esperando que justifique lo que creemos, cuando debe ser al contrario. Cuando hacemos eso, perdemos completamente el norte de lo que se pretendía cuando se nos dio la Biblia, y la volvemos inútil o, lo que es peor, indeseable. Pero mucho más allá de eso, me vais a permitir que me meta en un pequeño berenjenal para explicar todo lo que implica, en realidad, seguir insistiendo en la mentira de que la Biblia prohíbe los tatuajes.



     



    1. La dimensión histórica



    Yo siempre aconsejo contestar lo mismo al querido hermanito, o hermanita, que le viene a alguien con tatuajes a decirle que está deshonrando/ofendiendo a Dios citando el texto de Levítico (con todo el amor y el respeto posibles, eh, porque lo más seguro es que vengan repitiendo cosas aprendidas que ellos mismos no han reflexionado): “Querido hermano, como no estaba sacrificando mis hijos a Moloc ni adorando a los muertos, di por hecho que este pasaje no se refería a mi situación”. Si eso no sirve para zanjar la discusión, al menos hace que nos enfoquemos en lo que deberíamos enfocarnos.



    Porque abusamos de este texto a la vez que desconocemos completamente cuál es el contexto en el que se aplica. Y este contexto tiene varias capas.



    Uno de nuestros “deberes” como cristianos es estudiar la Biblia para conocer a qué se está refiriendo en concreto el texto. Y estudiarla quiere decir ir más allá de aislar los versículos de su contexto, mala costumbre entre el pueblo evangélico moderno. Y, sinceramente, no es nada difícil de averiguar a qué se refiere: lo explica el propio texto. Si uno lee lo que viene antes y lo que viene después se encuentra con una sección de la ley que explica detalladamente qué cosas son culto a Dios y qué cosas no, en un contexto en el que una población de bajo perfil educativo, con constantes conexiones con los pueblos del entorno, no sabía identificar estas diferencias. Es algo absolutamente novedoso, y sería bueno que en otro momento pudiéramos hablar acerca de la maravilla que supone que Dios se presente a sí mismo en la Ley como un Dios completamente diferenciado e inesperado con respecto a los otros dioses de los pueblos colindantes, que eran todos similares entre sí, porque salían de la propia mente humana. Voy a hablar ahora de uno de esos dioses contra los que advierte este pasaje de Levítico, una bestia de la antigüedad digna de una obra de terror: Moloc.



    En el pasaje de Levítico 19 habla de varios dioses cananeos a los que los pueblos que compartían territorio con Israel adoraban. Con pequeñas diferencias de nombre, todos estos dioses compartían los mismos atributos, y algunos dioses concretos se pueden interpretar no como entidades diferenciadas, sino más bien como especializaciones de otros dioses mayores del panteón. Sucede con todas las religiones politeístas del Mediterráneo, incluidos griegos y romanos. Moloc es una especia de extensión de Baal, al que se adoraba preferentemente en la zona del norte de Israel (en territorio hitita, en la Turquía actual), aunque se han encontrado perturbadores santuarios a Moloc también en territorio italiano y en el norte de África. A Moloc se le representaba como un ser con figura humana, pero cabeza de toro o de macho cabrío: una representación muy parecida a la imaginería asociada desde la Edad Media con Satanás, con todo lo perturbador que es eso. Moloc demandaba que se le sacrificaran bebés para adorarle, y no hay nada más lejos de la naturaleza del Dios que se muestra a sí mismo en la Biblia. Pero no solo eso. Lo que se critica en Levítico 19, además del culto solapado a Moloc, es otras prácticas igual de deshonrosas que tenían que ver con la muerte y la necromancia, es decir: con intentar adivinar el futuro a través de los muertos. Para ello, y para honrar a los muertos, o para intentar protegerse de ellos, según las fuentes, se hacían marcas (se arañaban con objetos afilados hasta que se les formaban cicatrices permanentes formando dibujos en la piel) y se hacían tatuajes, o como dice el texto hebreo, k’aaka’, que es un hápax legómena, una palabra de origen incierto, que según el diccionario de Koehler & Baumgartner “podría ser una simple decoración, en cuyo caso probablemente se utilizaría para resguardarse de los espíritus de los muertos”. Y tiene mucho sentido porque el original hebreo prohíbe “escribirse” estos k’aaka’ en el cuerpo. Sospechosamente se parecen a las pinturas de guerra que todos tenemos en mente cuando pensamos en pueblos primitivos.



    En resumen, estas prácticas las hacían hititas, cananeos (fenicios) y sirios: sacrificar recién nacidos al altar del dios Moloc, lacerarse el cuerpo en cultos relacionados con los muertos o practicar la necromancia. Entre otras muchas prohibiciones relacionadas con lo mismo. Y, en el contexto, Dios deja bien claro que su pueblo, sus hijos, quienes le rindan culto a él, no deben bajo ningún concepto dejarse contagiar de tales prácticas pensando que le rendirán culto a él igual que si fuera otro dios más de su entorno.



     



    2. La dimensión cristiana



    Ya entrando en harina del Nuevo Testamento, si hay algo que nos deja claro Jesús en los Evangelios y se repite y afirma en todas sus cartas, es que somos nuevas criaturas en Cristo y ya no necesitamos cumplir con la ley para hallar gracia frente a los ojos de Dios. Y yo tengo una pregunta al respecto: ¿cómo es que hay cristianos que están seguros de que ya no es necesario, por ejemplo, circuncidarse para pertenecer al pueblo de Dios, y sin embargo asumen sin cuestionárselo que no se pueden hacer tatuajes porque la Biblia lo prohíbe? No es un problema del texto bíblico, es un problema del que lo lee. Primero, ya he demostrado que específicamente este texto tampoco se refiere a los tatuajes modernos. Pero, por lo demás, ¿pretenden incumplir una ley para cumplir otra? ¿No dice la Biblia en Santiago 2:10 que “el que cumple con toda la ley pero falla en un solo punto, ya es culpable de haberla quebrantado toda”? Entonces, o estamos bajo el imperio de la ley o no lo estamos. Y ojo: que aquí cada uno es libre de hacer lo que le parezca. Que si hay alguien que libremente decide cumplir al pie de la letra toda la ley de Moisés, está en su derecho de hacerlo: pero no puede ni imponérselo a los demás ni esperar que eso supere la obra de Cristo en la cruz.



    Si ya no estamos bajo el imperio de la ley, y para nosotros la ley es algo que observar, estudiar y analizar, de donde se aprende quién es Dios y sin cuya existencia no podríamos tener acceso a toda la dimensión de la realidad de Cristo, entonces este versículo de Levítico está demasiado lejos de nuestra realidad, y su aplicación literal no honra a la propia Palabra de Dios. 



    A mí la pregunta que se me queda en el aire es otra: ¿por qué, de entre todas las razones por las que no hacerse un tatuaje, hay cristianos que necesitan basarse en una presunta prohibición bíblica para no hacerlo? ¿No tienen criterio propio? ¿No tienen libertad para decidir no hacerlo? Una libertad que, recordemos, nos da el mismo Espíritu Santo (2 Co 3:17). Es triste la realidad de que nada de esto se parece al cristianismo de verdad, al que se desprende del puro evangelio. Aquí estamos hablando de obligaciones, de leyes, de normas… de legalismo, en última instancia. El verdadero evangelio (y solo hay que abrir la Biblia para comprobarlo) habla de libertad, de amor, de generosidad, de fidelidad, de poder y dominio propio.



     



    3. La dimensión cultural



    Creo que sé cuál es la razón real de por qué a cierta clase de cristianos no les gustan los tatuajes y por eso se escudan en versículos bíblicos cogidos con pinzas para buscar autoridad para prohibirlos. En el fondo, no tiene nada que ver con la Biblia.



    Hace años, cuando nos casamos, mi marido y yo nos hicimos con un par de hámsteres como mascotas y fuimos a casa de mis abuelos a enseñárselos. A mi abuela le pareció algo horrible que alguien quisiera tener aquellas ratas como mascotas, aunque no fueran ratas, en realidad. Pero mi abuela, que había nacido y crecido en la posguerra, tenía en una parte muy ancestral de su mente la idea fijada de que las ratas y otros roedores son transmisores de enfermedades mortales. Y tenía razón: en su época, si se metía una rata o un ratón en la despensa de la casa, podía ser la ruina de la familia para toda la temporada. Ya en pleno siglo XXI el contexto era muy diferente, pero esa idea ancestral seguía en su disco duro.



    Con los tatuajes pasa lo mismo: hasta los años ochenta del siglo XX, los tatuajes eran de maleantes, de los bajos fondos, de presos y gente de baja ralea, de marrulleros y pandilleros, y esa imagen perdura en el disco duro de una gran parte de la sociedad. Hoy en día no es necesariamente cierto, y en la sociedad occidental del siglo XXI el tatuaje es una simple muestra artística. Hoy en día hay un riesgo muy bajo de contagiarse una hepatitis, porque ya no se realizan los tatuajes compartiendo agujas inyectadas en tinta en una celda insalubre de una prisión: se hace bajo control sanitario en estudios y lugares especializados. Aunque siguen existiendo los tatuajes carcelarios (y los tatuajes pandilleros), no son la norma. Para los nacidos en un contexto urbano moderno, los tatuajes son algo que forma parte natural del paisaje colectivo, una simple decisión personal de imagen. 



    Hay buenas razones para no hacerse un tatuaje. Más allá de los riesgos que hay que asumir acerca de las tintas y el proceso, está la posibilidad de que te arrepientas pasados unos años. Yo no aconsejaría a nadie hacerse un tatuaje porque sea la moda entre sus amigos o la gente con la que convive. Las prisas, los gustos de los demás o las modas pasajeras no son buenos consejeros. Y también hay cierta clase de símbolos o lemas que, quizá, deberíamos considerar bien. Por muy de moda que estén, puede que no sean de buen gusto, o no sean acertados, o no nos representen como cristianos.



    A veces, con supuestas buenas intenciones, se favorece la idea de que los tatuajes no son bienvenidos en la iglesia; sin embargo, eso tiene unos efectos secundarios muy nefastos: tal vez signifique que, a la hora de la verdad, nunca nos vamos a atrever a llevarle el evangelio a los que sí tienen tatuajes, a los presos, a los pandilleros, a los que han llevado una vida marginal; pero tampoco llegaría el evangelio a toda esta generación actual moderna y urbana para quienes el significado de los tatuajes está completamente transformado en su cosmovisión. Detrás de esa falsa moral hay prejuicios que no casan con la esencia del evangelio, y yo personalmente prefiero no tener nada que ver con eso.



    Creo que, como conclusión, la enseñanza bíblica real es esta: si tienes tatuajes, eres bien recibido en Cristo. Si no los tienes, no se te da un acceso VIP, lo siento. Si no quieres hacerte un tatuaje, libre eres en Cristo. Si quieres hacértelo y te haces responsable de tus actos, eres igual de libre.


     

     


    31
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     

    Noa Alarcón
    18/08/2017
    23:29 h
    29
     
    Gracias por los comentarios, los buenos y los malos. No es un tema tan importante como para tener tanto seguimiento. Lo de que Jesús no llevaba tatuajes, lo de cuidar el cuerpo, lo del testimonio… en fin, queda explicado en el artículo. Escribo de lo que me va sucediendo cada semana, y lo que voy aprendiendo, y antes de escribir esto recibí muchos mensajes sobre el tema. A quien no le guste, siempre puede leer otras cosas, hay donde elegir. :) Abrazos a todos.
     
    Respondiendo a Noa Alarcón

    Earendil
    20/08/2017
    10:54 h
    31
     
    Un besote Noa, ya sabes que de mi parte tienes más elogios que críticas, pero como bien sabes, la argamasa, un material imprescindible en la construcción, debe tener medidas equilibradas de cal y arena. ;D
     

    Earendil
    16/08/2017
    02:31 h
    28
     
    Con todo mi cariño, Noa, este artículo me ha recordado a otro que escribió Will Graham hace unos años, sólo que en el sentido opuesto (pero con la misma Biblia al cinto). Sinceramente deseo que vuelvas por otros lares y temas de los que tan maravillosamente escribes. Con el último parrafo, podrías haberte ahorrado la investigación al respecto de un tema como los tatuajes. Quizás haya ayudado este artículo a algún adolescente dudoso, como el de Will Graham pudo hacerlo hace años de otra manera.
     
    Respondiendo a Earendil

    Noa Alarcón
    19/08/2017
    12:44 h
    30
     
    Gracias por el comentario. Me temo que voy a seguir escribiendo sobre lo que me apetezca o considere, igual que cada uno es libre de leer lo que le apetezca o considere. ;) Un abrazo.
     

    Manolo
    14/08/2017
    11:59 h
    27
     
    ¿Se imaginan a el Señor Jesucristo en el Sermón del Monte con la piel tatuada?; Pablo dice: "amado, no imites lo malo, sino lo bueno(3ª Juan 11). Es distinto si una persona es llamada por el Señor con tatuajes o sin ellos; al que ya los tiene no debemos juzgarlo y el que no los tiene, no debe hacérselos, mora.
     

    EZEQUIEL JOB
    08/08/2017
    04:59 h
    26
     
    ¿Se imaginan a un cristiano con tatuajes y/o piercing predicando del Mesias y Salvador a los actuales Israelitas? Ya que somos embajadores de Cristo (2Cor5:20). Creo yo que un cristiano no debe tatuarse ni ponerse piercing después de conocer al Señor, porque ahora es una nueva criatura, las cosas viejas pasaron y todas las cosas son nuevas (2Cor5:17)."Tit_3:9 Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho."
     

    EZEQUIEL JOB
    06/08/2017
    23:43 h
    25
     
    Generalmente un tatuaje o piercing tiene orígenes místicos, religiosos, marginados, rebeldes a la sociedad, drogadicción, maleantes, etc. La Biblia no prohíbe comer carne, o comer de lo sacrificado a los ídolos (1Cor8:7-13)(1Cor10:27-33), pero si haciéndolo debilitamos a los hermanos que están saliendo de estas cosas, y de lo que representan, es mejor no hacerlo. Peor aún si lo hace un siervo que predica o enseña la Biblia, debilita otros, y será juzgado por el Señor. Mejor no tatuajes, ni pierc
     

    baltha
    06/08/2017
    06:56 h
    24
     
    Mateo 22Reina-Valera 1960 (RVR1960) 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. Con razón ya lo dijo el Señor Jesús. De las iglesias evangélicas solo se salvarán unos cuantos porque la gran mayoría son falsos cristianos. Domigueros y mundanos.
     

    Angel
    05/08/2017
    22:53 h
    23
     
    No creo que se deban mezclar las cuestiones. A mi entender, Noa ha hecho una exégesis correcta del pasaje en cuestión. Lo otro que se está mezclando con dicha exegesis es el tema de la libertad cristiana y para tratar ese tema, haría falta otro artículo. Ahí se podrían tratar no solo el tema de los tatuajes, sino otras cuestiones que también podrían ser -o son- tema de debate y discusiones entre los creyentes. Creo.
     

    ADH
    05/08/2017
    01:21 h
    22
     
    "Un acceso VIP" que vergüenza, que se nos esté dando lecciones sobre algo que más bien es de tropiezo para muchos hermanos. Preocupémonos si realmente estamos en la fe y de mostrar el amor que Cristo nos mandó a tener y en predicar el evangelio... a los que están tatuados y a los no tatuados.
     

    Alfonso Chíncaro (Perú)
    04/08/2017
    05:39 h
    21
     
    En otros casos, me inclino a pensar en favor de la posición de Noa. Pero, honestamente, lo hago con dudas. Un poco que no me cuadra que un cristiano sin tatuajes adquiera esa cultura, que da valor a la experiencia dolorosa de hacerse una marca sobre el cuerpo para dar un mensaje permanente. Aun así no veo conveniente la prohibición. La mayor objeción para un tatuaje sería I Corintios 10:24 y su contexto, pero su aplicación quizá requiere conocer cada caso personal. Bendiciones a todos.
     

    Alfonso Chíncaro (Perú)
    04/08/2017
    05:22 h
    20
     
    Disfruto mucho los tatuajes como arte (de vez en cuando sigo un programa de TV). No debe haber polémica en las dos primeras conclusiones de Noa, el verdadero tema es si después de hacerse creyente puede uno seguir o iniciar esa práctica. Sin duda, para muchas personas se trata de una cultura urbana propia, la cual rescata un poco lo marginal del tatuaje como afirmación de la identidad y hace una gran énfasis en lo individual. No es buena idea prohibir si la persona está inmersa en esa cultura...
     

    hector
    03/08/2017
    02:24 h
    19
     
    Aqui no se requiere solo saber su exégesis o su contexto, aqui debemos de pensar y saber quien es Dios. primero DIOS ES SANTO, Y estamos hechos a su imagen, asi tambien debemos de andar como Él anduvo, o como los apostoles anduvieron, despues de esto, comprender y meditar que es un templo de Dios, y si comprendemos su santidad es claro que trataremos de guardarlo, y no maltratarlo, o caso esos "cristianos" no comprenden que en su iglesia o templo no esta rayado por el simple hecho de rayarlo
     

    Ariel Ramírez
    02/08/2017
    18:36 h
    17
     
    El tatuaje es una moda, una incisión en el cuerpo. Somos libre sí, pero del pecado, mas ahora somos esclavos de Cristo (1Cor 7:22) El que dice que permanece EN ÉL, debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:6 El hecho de considerar o hacerce un tatuaje deja de manifiesto lo que hay dentro y debe llevarnos a examinarnos: Examinaos a vosotros mismos SI ESTÁIS EN LA FE; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
     

    dolorsaplec
    02/08/2017
    11:37 h
    16
     
    Creo que el uso del texto de Levítico identifica el desacuerdo bíblico con la práctica de tatuarse el cuerpo. Al contextualizar el texto correctamente vemos que no tiene nada que ver con Moloc (cap 18) tanto los capítulos 18 como el 19 Levítico, son una lista de cosas que el pueblo de Israel no debía hacer. Concretamente el verso 28 del cap. 19, que indica no tatuarse està en el contexto de una serie de normas estéticas, sobre la barba, el cabello, hacer incisiones por los difuntos
     

    Angel
    01/08/2017
    10:26 h
    12
     
    Gracias Noa. La sana exégesis tienen en cuenta, no solo lo que dice el texto, sino también su contexto. Y eso es lo que has hecho tú. A algunos, como no les cuadra con lo que tienen en su cabeza, ya comienzan a atacar diciendo eso de que "toda la Biblia es Palabra de Dios", como si tú hubiera dicho lo contrario. Como siempre hay los que necesitan tenerlo todo escrito y nada a la gracia y la libertad y guía del Espíritu. Ya mismo estarás en la lista de los "liberales". Realmente penoso.
     

    cristiano de Cristo
    01/08/2017
    09:56 h
    11
     
    La desconfianza se cierne sobre mí: algunos interpretan la Biblia a su conveniencia, imparcialmente o literalmente, según el pelaje o interés particular. Y uno no sabe a qué atenerse. No creo que la Biblia sea un jeroglífico destinado a sabios y doctos, mientras los demás pobres mortales tenemos que esperar a que nos hagan la caridad de interpretarnos la palabra para su fiel seguimiento.
     
    Respondiendo a cristiano de Cristo

    jorgevaron
    02/08/2017
    18:39 h
    18
     
    cristiano de Cristo #11 Muy de acuerdo, la biblia es enfática en afirmar que el Maestro es el Señor Espíritu Santo. Pero mientras se es niño se requiere que uno o varios "ayos" nos guíen en el crecimiento, porque se corre el peligro de ser "llevados por doquiera de todo viento de doctrina" Ef 4:14 y "el crecimiento lo da Dios" 1Cor 3:6. La comunión incesante con nuestro Padre, nos sacará del raquitismo espiritual y nos abrirá el contenido de su revelación.
     
    Respondiendo a jorgevaron

    JavierJP
    01/08/2017
    11:21 h
    15
     
    Querido hermano llevas razón en lo que dices, te ruego que ante pasajes difíciles u oscuros, ores y pidas ayuda al Señor por medio de su Espiritu Santo, que te de entendimiento. (Stg 1:5). Lo que te enseñen los hombres corroboralo siempre con la propia Escritura, pues esta ha sido revelada a "niños". Hay enseñanzas y pasajes que se entienden no a la primera lectura sino después de muchas. No te desalientes, el Señor premia la perseverancia. Ánimo!
     
    Respondiendo a JavierJP

    JavierJP
    01/08/2017
    11:11 h
    14
     
    Querido hermano, tienes razón la Escritura como el Señor mismo dice es revelada a los pequeños, los n
     

    Ramón
    01/08/2017
    09:47 h
    10
     
    Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. (Colosenses 3:23-24)
     

    Galo Nómez
    01/08/2017
    04:40 h
    9
     
    Cuando en la Biblia se declara una proscripción, no es por cuestiones puramente morales. Es porque forma parte de los rituales de alguna religión practicada por los vecinos de las cuales el cristiano busca-y se debe-diferenciar. Pasa lo mismo con la embriaguez (no el consumo de alcohol) censurado porque era empleado en fiestas de carácter místico como las dionisiadas y bacanales
     

    Javier
    01/08/2017
    01:50 h
    8
     
    Interesante y sabía reflexión de Noa Sólo añadir que lo importante en esto y en todo es que motivacion subyace en aquellos que deciden realizar un tatuaje o hacer uso de otras modas sobre su propio cuerpo. Hay identificación con el mundo,? complejos,? . Creo que cuando uno vive cerca de Dios y esta ocupado en sus cosas, estas modas que vienen y van dejan de ser importantes en el creyente.
     

    rreyes
    01/08/2017
    00:27 h
    7
     
    Si Levitico prohibe los tattoos, entonces tambien en el mismo pasaje prohibe pasarse navaja sobre la barba, es decir , Rasurarse.... Tambien es pecado rasurarse la barba??
     

    Adán
    31/07/2017
    21:56 h
    6
     
    Tras 2.000 palabras sólo saco una cosa en claro: sigue en muy buena forma el arte de hacer una caricatura del hermano que no piensa como uno. ¿Sólo usan un pasaje? ¿Que repiten lo que les han enseñado? ¿Que no han reflexionado? ¿Que son legalistas? ¿Que creen tener acceso VIP a Jesús? La autora escribe como quien juega al solitario, y se argumenta y contraargumenta a si misma.
     

    ani_pascual
    31/07/2017
    21:27 h
    5
     
    Si estoy en mi casa y quiero perforar con un taladro una pared para colocar un cuadro no le pregunto al vecino si me da permiso sino que procedo, eso sí, con cuidado. Ahora si la casa no es mía, ya no me atrevería. Pues bien, la analogía con nuestro cuerpo es clara: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 1 Corintios 6:19.
     

    JuanReformado
    31/07/2017
    20:44 h
    4
     
    Otra observación: el perfecto ejemplo de lectura del "evangélico moderno" es el caso de la autora. Tras la alta crítica del s.XIX se invierte un esfuerzo apologético en rebatir argumentos que desacreditan la historicidad, consistencia del mensaje, etc. de la Biblia, y ahora se lee con una lente excesivamente pendiente de contextos y detalles. Lev. 19 no menciona a Moloc (sí el 18) sino que habla de "ídolos" en plural (v.4). Muchas deidades paganas había en Canaán y mucho paganismo hay hoy
     

    luisr
    31/07/2017
    18:57 h
    3
     
    Yo si creo que Levítico 19:28 es literalmente palabra de Dios y tiene que ver con los tatuajes y piercings. [moderado] ¿Porqué nadie tiene el valor de hablar claro y evitar que se cree desconfianza en las escrituras que es la columna vertebral de la Iglesia?.Basta de sembrar dudas, desconfianza y confusión!
     
    Respondiendo a luisr

    miguelroisster
    01/08/2017
    10:32 h
    13
     
    Todo se justifica, tranquilos hasta orar por la paz con los budistas y los musulmanes. Somos sellados por el Espíritu y ningún documento con dos sellos es válido. El tatuaje es otro sello.
     

    JuanReformado
    31/07/2017
    18:42 h
    2
     
    Estimada autora, desde esta exégesis restrictiva que aplicas, NADA de lo que hay en la Biblia (ni AT ni NT) se refiere a ninguna práctica ni concepto 'moderno'. Yo sé de gente que se hace tatuajes por los muertos. La coincidencia de expresiones y motivaciones entre Levítico 19 y lo que hace tal persona es suficiente para usar el pasaje en contra de los que hacen esto. No olvidemos que el Inspirador de las Escrituras tuvo en cuenta, y conocía, los futuros contextos.
     

    el culé
    31/07/2017
    12:40 h
    1
     
    Los que tanto señalan y se quejan de los tatuajes, se vuelven "locos" ante un texto como el de Isaías 3 : 16-24 (no lo reproduzco por su extensión, leerlo), es un auténtico "problema" porque TODAS LAS MUJERES DE HOY DÍA entran en alguno de sus conceptos. Como bien dices: demos LIBERTAD al Espíritu que el Señor tiene en cada uno de nosotros, y... no juzguemos; porque aquí... NO SE NOS AUTORIZA A HACERLO. Bendiciones.
     



     
     
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    95 Tesis para la España de hoy 95 Tesis para la España de hoy

    Xesús Manuel Suárez presenta el documento en el que han colaborado más de 90 evangélicos de España de distintas áreas para aportar a la sociedad desde la cosmovisión protestante.

     
    El camino de la Reforma protestante: César Vidal

    Análisis del inicio histórico de la Reforma protestante y su significado, ante los 500 años de aquel 31 de octubre en que Lutero clavó sus 95 tesis. 

     
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    Las 95 Tesis, clavadas en España Las 95 Tesis, clavadas en España

    Evangélicos presentan 'Las 95 Tesis de la Reforma 500 años después' a gobiernos locales y regionales, por toda España.

     
    La Biblia a través de la historia La Biblia a través de la historia

    Una exposición recorrerá Galicia este año 2017 mostrando la historia de la Biblia y su importancia para la Reforma Protestante.

     
    Las diversas capacidades de Mefi-Boset Las diversas capacidades de Mefi-Boset

    El ministerio Mefi-Boset lleva 20 años trabajando el tiempo de ocio y apoyo a las familias de personas con discapacidad intelectual en Terrassa y Barcelona. Algunas imágenes de este curso que acaba.

     
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    Toda la Biblia: Números Toda la Biblia: Números

    El cuarto libro nos muestra a un Dios activo y presente, pero a un pueblo de Israel que no confiaba en Él.

     
    Videojuegos y Dios: mi historia Videojuegos y Dios: mi historia

    Gamer y cristiano, ¿es posible? Jairo Lugilde (Ceres Golden Cross) nos cuenta como vive su pasión.

     
    La Reforma en Argentina (documental) La Reforma en Argentina (documental)

    La TV pública emitió un documental con motivo del 500 Aniversario de la Reforma Protestante repasando su doctrina, historia y vivencia de los evangélicos en la actualidad.

     
     
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