PUBLICIDAD
 
sábado, 7 de diciembre de 2019   inicia sesión o regístrate
 
Protestante Digital

 
PUBLICIDAD
 
SÍGUENOS EN
  • Twitter
  • Facebook
  • Google +
  • Instagram
  • YouTube
  • Rss
 

  • Donar a Protestante Digital
  •  
    PUBLICIDAD
     
     



     

    El Evangelio, locura a la vanidad humana

    La ineludible persecución (II)

    Señalaba yo en mi última entrega sobre la predicación del Evangelio la certeza que todos podemos tener de que seremos objeto de persecución por el hecho de ser cristianos. Dejaba entonces señalada esa visión del Evangelio que se presenta como una garantía de que nada malo podrá sucederle a un creyente por el mero hecho de serlo si tiene la suficiente fe. Debo decirlo con dolor, pero casi todo parecido entre esa visión y
    LA VOZ AUTOR César Vidal Manzanares 25 DE ENERO DE 2008

    Por supuesto, la Biblia nos enseña que Dios cuida de nosotros y que podemos confiar en El para que no nos falte el pan de cada día (Mateo 6:11) y el socorro de otras necesidades ya que conoce nuestras necesidades mejor que nosotros mismos y las cubrirá de manera que no tengamos que caer en la ansiedad (Mateo 6:25 ss).

    Eso es una cosa y la idea de la ausencia absoluta de problemas y molestias es otra bien diferente, como también lo es el afirmar que Dios pagará los plazos de una hipoteca irresponsable o cubrirá nuestros caprichos que poco o nada nos ayudan a crecer espiritualmente tan sólo porque somos Sus hijos.

    De entrada, las Escrituras señalan que el mensaje del Evangelio es una locura para los hombres que sólo ven la vida de una manera natural. De hecho, semejante persona no puede entenderlo (I Corintios 2:14). No puede comprender que no podamos ganarnos la salvación – si es que cree en ese concepto – por nuestros méritos, ni tampoco que Dios la regale gratuitamente ni mucho menos que se encarnara para morir como víctima expiatoria en nuestro lugar.

    Todo eso le parece un disparate total. Por eso, precisamente la predicación del Evangelio, como señalaba Pablo, suele encontrar muchos adversarios (I Corintios 16:9).

    No cabe duda de que si el Evangelio fuera un mensaje moralista que predicara la fraternidad entre los hombres, la paz entre los pueblos y la existencia de un Dios que pasa por alto el pecado su éxito y popularidad serían considerables. En el fondo de muchas proclamas de ese tipo, lejos de haber alguna sustancia espiritual, no existe más que soberbia humana, ignorancia de las necesidades de los hombres y una capa de palabrería cursi.

    La cuestión es, a fin de cuentas, que el mensaje de Jesús es muy diferente. Exige reconocer el propio pecado y el estado de perdición en que nos vemos sumidos antes de la conversión (Lucas 15:1-32); rechaza que lo que consideramos méritos sirva de algo ante Dios (Lucas 18:9-14) y, para remate, incluye en el ofrecimiento de las Buenas noticias el indispensable cambio de vida que puede, entre otras cosas, resumirse en el “vete y no peques más” (Juan 8:11).

    No se trata ciertamente de un mensaje que agrade a la vanidad humana y, en términos generales, no debería sorprendernos que provoque reacciones contrarias porque sitúa al ser humano en una desagradable situación, la de reconocer quién es, la de enfrentarse con la disyuntiva de salvarse o perderse, y la de cambiar de vida.

    Todo eso que, en realidad, implica un proceso de limpieza y liberación, es visto por el orgullo humano como algo hiriente y doloroso y despierta no pocas veces el deseo de “matar al mensajero”.

    Recoger firmas en contra de una guerra – la que sea – suele ser bien visto, pero plantéese el decir a la persona que firma que no debería mantener relaciones sexuales con alguien con quien no está casada; protestar por el deterioro ecológico tiene su atractivo, pero señálese a esa misma persona que Dios odia la mentira del tipo que sea.

    Los ejemplos podrían multiplicarse y el resultado final sería, en no pocas ocasiones, el cambio de una buena sonrisa por un mal gesto. El paso de ser un “buen tío” o una “chica guay” (chévere dirán por otros sitios) a convertirse en un “fanático” o un “fundamentalista” se produce en unos segundos. Como, a fin de cuentas, dijo Jesús, una de las categorías de las bienaventuranzas es ser perseguidos por causa de Su nombre (Mateo 5:10-12).

    El que desee predicar el Evangelio deberá tener presente la más que posible persecución en sus más diversas manifestaciones, aunque no debería afrontar esa eventualidad con temor ni angustia.

    Pero de eso, Dios mediante, hablaré en la próxima entrega.

    CONTINUARÁ


    Artículos anteriores de esta serie:
    1El seguidor de Cristo será perseguido
     

     


    0
    COMENTARIOS

        Si quieres comentar o

     



     
     
    ESTAS EN: - - - El Evangelio, locura a la vanidad humana
     
    PUBLICIDAD
     
     
     
    AUDIOS Audios
     
    Intervalos: La lentitud de un suspiro Intervalos: La lentitud de un suspiro

    En una iglesia de Alemania se está ejecutando, en estos momentos, la pieza musical más larga de la historia: 639 años es lo que dura "ORGAN2/ASLAP" de John Cage. Analizamos esta curiosa obra a partir del salmo 39:6: "un suspiro que se pierde entre las sombras".

     
    Pablo Wickham: ‘Renovarse o morir’ Pablo Wickham: ‘Renovarse o morir’

    Entrevistamos al autor de un libro que examina pasado, presente y futuro de las Asambleas de Hermanos en España.

     
    Alfonso Guerra: el Tribunal Constitucional aprobó LVG por presiones Alfonso Guerra: el Tribunal Constitucional aprobó LVG por presiones

    El socialista Alfonso Guerra, exvicepresidente del Gobierno con Felipe González, reconoce que la Ley de Violencia de Género era inconstitucional y que el TC la aprobó por presiones. Lo dijo el pasado 19 de noviembre en un encuentro en de la firma internacional de abogados Ashurst.

     
    7 Dias 1x07: elecciones en Uruguay, libertades en Filipinas y pluralismo en España

    Esta semana, en 7 Días, analizamos las elecciones en Uruguay, la decisión del gobierno filipino de incluir al Consejo Nacional de Iglesias en la lista de grupos terroristas y el debate sobre el acceso de las confesiones minoritarias en España a tener una casilla en la declaración de la renta.

     
    FOTOS Fotos
     
    Min19: Infancia, familia e iglesias Min19: Infancia, familia e iglesias

    Algunas imágenes del primer congreso protestante sobre ministerios con la infancia y la familia, celebrado en Madrid.

     
    X Encuentro de Literatura Cristiana X Encuentro de Literatura Cristiana

    Algunas fotos de la entrega del Premio Jorge Borrow 2019 y de este encuentro de referencia, celebrado el sábado en la Facultad de Filología y en el Ayuntamiento de Salamanca. Fotos de MGala.

     
    Idea2019, en fotos Idea2019, en fotos

    Instantáneas del fin de semana de la Alianza Evangélica Española en Murcia, donde se desarrolló el programa con el lema ‘El poder transformador de lo pequeño’.

     
    VÍDEOS Vídeos
     
    Héroes: cargando una cruz Héroes: cargando una cruz

    Simón de Cirene fue testigo de la muerte de Jesús en un encuentro que cambiaría su vida y a toda su familia.

     
    El informativo #18: Los británicos ya no ven inmoral la pornografía ni las drogas El informativo #18: Los británicos ya no ven inmoral la pornografía ni las drogas

    La pornografía y las drogas son cada vez más aceptadas por la población británica. Las relaciones homosexuales, la eutanasia y el aborto son otros aspectos cuya percepción moral también ha cambiado en el Reino Unido durante los últimos 30 años.

     
    Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia Primer Congreso sobre infancia y familia, primera ponencia

    Madrid acoge el min19, donde ministerios evangélicos de toda España conversan sobre los desafíos de la infancia en el mundo actual.

     
     
    Síguenos en Ivoox
    Síguenos en YouTube y en Vimeo
     
     
    RECOMENDACIONES
     
    PATROCINADORES
     

     
    AEE
    PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DE LA: Alianza Evangélica Española
    MIEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
     

    Las opiniones vertidas por nuestros colaboradores se realizan a nivel personal, pudiendo coincidir o no con la postura de la dirección de Protestante Digital.